En conversación con "El Líbero", el presidente de la comisión de Hacienda entrega sus primeras impresiones sobre el proyecto de educación superior y explica el acuerdo que alcanzó con su par Ignacio Walker, quien preside la comisión de Educación, para adoptar una posición constructiva durante su trámite.
Publicado el 09.07.2016
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“Hay una crítica transversal al contenido del proyecto de educación superior”, comenta el senador DC y presidente de la comisión de Hacienda, Andrés Zaldívar, al iniciar la entrevista con este medio. Zaldívar, junto a su par Ignacio Walker (DC), que preside la comisión de Educación, serán quienes lideren la tramitación de la reforma educacional al interior del partido.

“Ignacio es el presidente de Educación del Senado, yo estoy en Hacienda y seguramente esto se va a ver en comisiones unidas. Pero estamos trabajando en conjunto como un equipo”, comenta Zaldívar.

En conversación con “El Líbero”, el senador DC entrega sus primeras impresiones sobre el proyecto del gobierno y explica que la fijación de los aranceles universitarios por parte del Ejecutivo será un tema complejo. Si bien afirma que se debe contar con todo el tiempo necesario para la tramitación de la iniciativa, sí reconoce que el momento de tramitación será complejo, debido a que coincide con plena época electoral, temor que se ha instalado al interior de la Nueva Mayoría.

-¿Cuál es su impresión del proyecto de educación superior? 

– Creo que hay una crítica transversal al contenido del proyecto de educación superior. El proyecto tiene partes positivas en las que no debiéramos tener grandes diferencias, como las acreditaciones, las superintendencias, esas partes están bien logradas. Pero todo el tema más delicado es cómo se avanza en la gratuidad. Sí hay un avance en gratuidad, si bien no es lo que uno quisiera en su totalidad, porque el país no está en condiciones de hacerlo. Pero hay temas en los que hay buscar otras maneras de solucionarlos.

-¿Cómo cuáles?

-Cómo damos realmente un apoyo basal razonable a las universidades estatales, y que no signifique una discriminación con las universidades que tienen un fin público. No es conveniente descalificar el proyecto, sino lo importante es mejorarlo, y para eso hay que escuchar a todos los actores, los rectores, a nuestro sector, a los estudiantes también.

-Hay un elemento del proyecto que ha generado una fuerte polémica en todos los sectores, que es la fijación de aranceles. ¿Cree que se pasa a llevar la autonomía de las universidades?

-Es uno de los temas más complejos, más difíciles y debemos resolverlo bien. Esto hay que mejorarlo, el arancel regulado siempre es muy complejo. Hay 1.600 aranceles diferentes en toda la educación chilena  y no es fácil regular 1.600 aranceles.  Yo me acuerdo cuando era ministro de Economía de Frei Montalva y teníamos que fijar los precios de miles de artículos, y era imposible, de las cosas más complejas, más subjetivas, por muchos estudios técnicos que uno tuviera.

-¿Cuál debe ser el camino?

-Primero, habrá que ver de qué manera reducir la canasta de aranceles, a una canasta de aranceles más lógica. Y lo otro hay que ver cómo no interferir la autonomía de la universidad que corresponda ni tampoco con ello provocar un incentivo a bajar la calidad de la educación. Vamos a tener que darnos el tiempo que sea necesario para hacerlo bien.

-¿Cuánto tiempo? La apuesta es que la aprobación se dé en plena época electoral, ¿cree que pudiese utilizarse como arma electoral? 

-Sí, todo este tipo de situaciones influyen en la contingencia, en el momento. Y esta discusión la vamos a ver en dos campañas electorales, la municipal y parlamentaria, pero eso no debiera inhibir a un país a tratar los temas que debe tratar. Y hay que hacerlo con seriedad, evitar posiciones populistas. Y uno va a estar expuesto a la crítica fácil de quien no tiene responsabilidad de gobierno. Seguramente la oposición va a utilizar esto como una herramienta de pelea política. Pero no porque se entre a un proceso electoral se deben suspender las cosas que hay que hacer. Es preferible ponerse colorado una vez que cinco amarillos.

-¿Cuál será el rol de la DC en la tramitación de este proyecto?

-Hemos sido críticos, pero ya lo hemos hablado con Ignacio Walker: no vamos a hacer nuestra tarea desde la crítica fácil desde afuera, sino que será nuestra contribución crítica desde adentro, en la discusión del proyecto. Ignacio es el presidente de Educación del Senado, yo estoy en Hacienda y seguramente esto se va a ver en comisiones unidas. Pero estamos trabajando en conjunto como un equipo. Estamos de acuerdo en que hay que discutir  y mejorar el tema, que no puede postergarse esta situación y sabemos que se da la discusión en un momento bastante complejo, porque es un período electoral. Pero hay que asumirlo.

“Basta ver lo que está pasando en materia de pensiones y eso lleva a creer que todo es arbitrario, que todos protegemos esto”

-¿Cuál es la impresión de la baja de popularidad del gobierno? En la última encuesta Adimark alcanzó 22%, su mínimo histórico.

-Es muy preocupante, pero lo más preocupante es una tendencia que se ha mantenido a la baja, hemos ido cayendo mes a mes. Todo se debe a que hay un ambiente político muy enrarecido. Hay un juicio crítico que se ve alimentado por situaciones que uno quisiera que no se produjeran. Basta ver lo que está pasando en materia de pensiones y eso lleva a creer que todo es arbitrario, que todos protegemos esto. Al gobierno se le pone como al principal responsable.

-Edmundo Pérez Yoma planteó que la mala evaluación del gobierno se ha centrado principalmente en gente que vota por la DC.

-Así es. El voto denominado de centro, de un sector de clase media que muchas veces se desanima de su sector y se expresa así. Más que descarga hacia la derecha, ese sector tiende a abstenerse o a no participar en forma crítica.

 

FOTO: AGENCIA UNO