En un "intenso" encuentro, Roberto Ampuero, José Ramón Valente, Gerardo Varela, Patricio Navia y Joe Black, analizaron este género periodístico que moldea la opinión pública del país y compartieron su fórmula.
Publicado el 03.12.2016
Comparte:

Tanto en los diarios como en las revistas, y hoy con mucha fuerza en la prensa electrónica, las columnas de opinión forman parte del contenido sustancial de los medios de comunicación. Mucha gente lo primero que busca en un diario es una determinada columna y hoy, gracias a las redes sociales, el vínculo entre los columnistas y sus lectores, es cada vez más estrecho.

“El Líbero”, en conjunto con el banco BBVA,  invitó a cinco columnistas a un encuentro denominado “El Poder de la Opinión”. Roberto Ampuero, José Ramón Valente, Gerardo Varela, Patricio Navia y Joe Black, dieron a conocer las claves de este género periodístico y su relación con la actualidad, el humor, la política y la literatura.

Patricio Navia escribe columnas desde hace 19 años, primero en la revista Capital, luego en La Tercera y hoy en El Líbero. “La columna es un oficio, no es un arte”, señaló el cientista político, quien además destacó que quien practique este género no debe pretender transformarse en un profeta de sus ideas. Navia recordó una frase que leyó una vez cuando estudiaba en la secundaria de EE.UU., que le hizo mucho sentido: “La frase decía yo nunca daría mi vida por mis ideas, porque probablemente esté equivocado”.

“El poder del humor y la sátira” se denominó el panel en el que participaron los columnistas de El Mercurio, Gerardo Varela y Joe Black: Varela, que escribe cada tres semanas los sábado en el Cuerpo C, destacó que “ser irreverente sin ingenio, es una muy mala mezcla”. Joe Black, en tanto, que publica desde hace 14 años todos los domingos en Reportajes de El Mercurio, señaló que para incluir humor en una columna, “siempre hay que demostrar en el texto que no hay mala intención”.

Una de las claves de una buena columna es el estilo en que es presentada al lector. El abogado Gerardo Varela recomienda que “hay que partir con una frase que haga sentir incómodo al lector, pero que a la vez lo entretenga, que le dé curiosidad seguir leyendo”. Y para el final, “que sienta que aprendió algo luego de leer la columna, que le deje algo, ese es el objetivo”.

Finalmente el escritor Roberto Ampuero y el economista José Ramón Valente, debatieron sobre cómo las columnas de opinión pueden moldear el clima de la opinión pública. Valente comenzó escribiendo en Diario Financiero y hoy lo hace en La Tercera y en “El Líbero”. Para el director ejecutivo de Econsult, la fórmula es escribir asuntos complejos pero con un lenguaje simple: “A veces uno lee a columnistas que escriben sólo para sus pares, con palabras difíciles. Yo me puse como cruzada escribir en simple”. Roberto Ampuero, en tanto, rebeló cuándo para él es el mejor momento en el día para ponerse a escribir, ya sea una columna de opinión o un texto literario: “A mí me gusta escribir muy temprano en la mañana, cuando la mente está más clara y el cuerpo más descansado. A veces sucede que en la noche uno llega a sentarse frente al computador con mucha carga, con todas las cosas que te han pasado en el día, que de alguna manera, dificultan la lucidez”.