En agosto de 2014 partió una secuencia que continuaría en los meses siguientes y seguiría hasta hoy de forma invariable. Y es que todas las reformas emblemáticas del gobierno -tributaria, educacional y laboral- han tenido en este período más rechazo que apoyo. Lo mismo ha pasado con la evaluación de la Presidenta.
Publicado el 08.08.2017
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En el mar de encuestas políticas que comienzan a tener más resonancia por estas fechas en que se avecinan las elecciones, hay una que ha medido la temperatura del país todas las semanas desde principios del año 2014. Y es que todos los lunes, Plaza Pública Cadem ha dado a conocer su estudio en el que sondea distintos temas, como la aprobación del gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet y el nivel de aceptación que tienen sus principales reformas entre la ciudadanía.

Si bien existe un consenso casi generalizado de que las altas tasas de rechazo que hoy exhibe la Mandataria se comenzaron a fraguar en febrero de 2015, con el surgimiento del Caso Caval, lo cierto es que el derrumbe del gobierno ante la opinión pública comenzó antes. De hecho, por estos días Bachelet comienza a consolidar tres años con más rechazo que apoyo a su gobierno y a las reformas tributaria, educacional y laboral.

Reforma tributaria

Fue una de los pilares de la campaña de la jefa de Estado. La idea era hacer una reforma tributaria que permitiera recaudar más dinero para el fisco y así poder financiar la madre de todas las promesas del programa: la gratuidad universal para la educación superior. Pero al poco andar la ciudadanía, los especialistas y los grandes y pequeños empresarios percibieron que la obra del entonces ministro de Hacienda, Alberto Arenas, no sólo era en extremo compleja, si no que terminaría recaudando mucho menos que lo comprometido, porque el crecimiento del país se vería afectado fuertemente tras el “impuestazo”. Y así fue.

Por eso, la luna de miel de la reforma duró sólo hasta el 22 de agosto de 2014, antes incluso de que fuera aprobada en el Congreso. Ese mes el rechazo alcanzó un 40% y el apoyo un 39%. La tendencia siguió y alcanzó su peak en agosto de 2016, cuando el 65% de los encuestados por Cadem rechazó la ley y sólo un 17% la respaldó. En el sondeo de este lunes la reforma tributaria exhibió un 51% de desaprobación y apenas un 25% de apoyo, cumpliendo casi tres años de tendencia negativa.

Reforma educacional

Se transformó en la viga maestra del regreso de Michelle Bachelet a La Moneda. Prometió gratuidad universitaria, fin al lucro, al copago y a la selección en los colegios particulares subvencionados y la desmunicipalización de los establecimientos estatales, entre otras cosas.

Algunos proyectos ya fueron aprobados y hoy están operativos. Otros, en tanto, siguen en tramitación en el Congreso. Pero lo cierto es que hoy son más las personas que rechazan el paquete de reformas educativas implementadas por Bachelet que las personas que lo apoyan. En la Cadem de este lunes, un 53% de los encuestados desaprueba la reforma, mientras que sólo un 35% la apoya. Pero ¿cuándo ocurrió el cambio de tendencia? Según el sondeo, el 17 de octubre de 2014 se revirtieron hasta hoy las preferencias, cuando un 47% de los ciudadanos manifestó estar en contra de los cambios en educación, y un 39% los apoyó. El hito ocurrió en medio de marchas de la Confepa, la Confederación de Padres y Apoderados que exigía mantener su derecho a poder pagar y escoger el colegio para sus hijos. El peak de rechazo fue en agosto de 2016, cuando un 72% de los entrevistados desaprobó la reforma.

Aprobación presidencial

A diferencia de lo que vivió en su primera administración, cuando dejó La Moneda con cifras históricas de aprobación, en este mandato la Presidenta Bachelet ha debido enfrentar a una ciudadanía que dejó de apoyarla mayoritariamente el 17 de octubre de 2014, siete meses después de llegar al sillón presidencial y cuatro meses antes de que explotara el caso Caval. Ese día, un 43% de los encuestados rechazó la forma como la Mandataria estaba conduciendo su gobierno y un 41% la aprobó. El rechazo llegó a su nivel más alto a principios de 2017 con un 75% y un apoyo de 18%. Desde ese entonces la jefa de Estado ha ido recuperando lentamente sus niveles de aprobación. En el sondeo de este lunes, por ejemplo, marcó un 26% de aprobación y un 64% de desaprobación.

Reforma laboral

La última de las reformas emblemáticas en entrar a tramitación fue la laboral, la que muchos especialistas bautizaron como “sindical”, por la serie de beneficios que entregaba a los trabajadores que estaban afiliados a sindicatos. El 20 de marzo de 2015 alcanzó un 36% de rechazo y un 32% de aprobación. Desde ese día, hasta hoy, la tendencia no ha variado. En noviembre de 2016 tuvo un peak de 65% de desaprobación y 19% de apoyo y ahora cuenta con 51% de respaldo y 26% de rechazo.