Durante su mandato de ocho años en el Ministerio Público, los tres indicadores más relevantes en la persecución delictual (archivo provisional de causas, suspensiones condicionales y sentencias condenatorias) no tuvieron mejorías relevantes e, incluso, algunas empeoraron, como las condenas conseguidas por los fiscales en los delitos más graves.
Publicado el 03.12.2015
Comparte:

Sabas Chahuán terminó su período como fiscal nacional del Ministerio Público y ya surgen las primeras evaluaciones sobre su gestión de ocho años en los indicadores más relevantes en la persecución penal en contra de la delincuencia.

En una reciente entrevista a La Tercera sobre el balance de su gestión, el ex fiscal afirmó que “responsablemente, se puede decir que es un mejor Ministerio Público, pero sin compararlo con el que recibí, porque no quiero que se entienda como un menosprecio a lo que se hizo antes. La percepción que tienen las personas que pasan por el sistema es bastante mejor de la que se ve en las encuestas”.

Esa percepción a la que hace referencia es la que reflejó la última encuesta de la Fundación Paz Ciudadana-GFK Adimark, que se realizó en 52 comunas del país (36 del Gran Santiago y 16 en regiones), y midió la victimización y el temor entre la ciudadanía por delitos contra la propiedad. Si bien mostró una caída en la victimización de 43,5% en 2014 a 38,9% este año, el indicador “nivel alto de temor” de  sufrir un delito llegó a su mayor nivel desde 2006 (21,1%).

Los principales indicadores de la Fiscalía contra la delincuencia en que no hubo avances

Pedro Orthusteguy, ex fiscal“Evaluar la gestión del Fiscal Nacional saliente debiera ser un ejercicio democrático al final de cada período, sin embargo no existe ninguna instancia institucional que permita a la ciudadanía conocer si el Ministerio Público avanzó o no en los últimos ocho años”, afirma a “El LíberoPedro Orthusteguy, ex presidente de la Asociación Nacional de Fiscales y actualmente abogado y socio del Estudio Soto, Horvath, Daza, Farachi & Orthusteguy.

Orthusteguy recopiló la información contenida en los boletines estadísticos del Ministerio Público entre 2007, año en que Chahuán reemplazó a  Guillermo Piedrabuena, y 2014,   y comparó los tres principales indicadores con que se mide objetivamente la eficacia de la Fiscalía: archivo provisional de causas, suspensiones condicionales y sentencias condenatorias.

En general, en 2007 ingresaron 1.078.307 causas al Sistema de Apoyo a los Fiscales (SAF), cifra que subió a 1.348.895 en 2014, lo que equivale a una variación de 25% en las denuncias.

“En ambos años se registra una tasa de término superior al 100%, lo que significa tener la capacidad de poder terminar más causas que las que ingresan. Este parámetro es relevante ya que demuestra la EFICIENCIA del Ministerio Público: la capacidad de Fiscales y funcionarios de resolver los casos ingresados sin generar una “mochila” con las causas rezagadas de años anteriores. En este punto podemos señalar que la eficiencia del Ministerio Público se mantuvo dentro de los rangos esperables de acuerdo a los recursos entregados por el Estado”, explica el ex presidente de la Asociación Nacional de Fiscales, quien explica que es válido utilizar las estadísticas del 2014 porque es el último año que se tienen completa la serie, y son muy similares a las acumuladas en este 2015 .

Drástica caída en sentencias condenatorias en delitos graves

Sin embargo, al comparar las causas que fueron archivadas en forma provisional por falta de antecedentes, en 2007 representó el 46,4% del total, y tras los ocho años de gestión de Chahuán apenas se redujo en 0,6 décimas a 45,8%. (ver infografía al final de la nota)

Del millón 407 mil de personas imputadas por diferentes delitos el año pasado, los tribunales emitieron sentencia para apenas 228 mil. En más de la mitad de los delitos los fiscales no logran siquiera identificar a los autores.

Respecto de las causas judicializadas, las suspensiones condicionales de procedimiento (que son las salidas alternativas que impone condiciones a los imputados primerizos), representaron un 12% del total de términos en 2007 y 12,39% el año pasado. “Es decir nuevamente no se observa ninguna mejoría en toda la gestión del fiscal nacional saliente”, afirma Orthusteguy.

En lo referente a las sentencias condenatorias, para el año 2007 representaban un 12,9% del total de causas terminadas, y para el año 2014 la cifra aumentó levemente a 14,6%, una variación de apenas 1,6 puntos.

En tanto, las sentencias condenatorias conseguidas por los fiscales que litigaron en los juicios orales de delitos graves (penas superiores a cinco años y 1 día como tráfico de drogas, homicidios y robos),  fueron 89% en 2007, pero cayeron a 80,1% durante la gestión de Sabas Chahuán. Ello implicó que 2.012 imputados fueron declarados inocentes sólo durante el año pasado en casos de relevancia pública.

De hecho, el propio ex fiscal nacional admitió en la entrevista a La Tercera que en “los delitos contra la propiedad nos fue muy mal, pero ahí la fiscalía no es la única responsable. Hay que pasar de la lógica de los casos policialmente resueltos a la de los casos judicialmente resueltos”.

“Como conclusión podemos señalar que bajo parámetros objetivos la gestión del fiscal nacional saliente no tiene logros que exhibir en los tres principales indicadores de EFICACIA en la persecución penal y que, al contrario, en los casos graves llevados a un juicio oral la eficacia de los Fiscales ha bajado en forma preocupante, todo lo cual debiera ser abordado por la nueva administración en un debate interno amplio para revisar su política de persecución penal”, concluye Pedro Orthusteguy.

cifras de sabas chahuan

Foto: Agencia Uno