El ex vocero de Ted Cruz estuvo de visita en Chile y, en entrevista con "El Líbero", habló sobre el actual presidente de Estados Unidos. También se refirió a cómo se ve nuestro país desde el extranjero. "Se ve más estable que muchos otros estados de la región, por lo que tiene una reputación positiva", dijo.
Publicado el 08.07.2017
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Ron Nehring (1970) es un político estadounidense del Partido Republicano, estratega, comentarista y, recientemente, conocido por haber sido el vocero de Ted Cruz, quien fue precandidato en las últimas elecciones presidenciales de Estados Unidos. Nehring estuvo hace unas semanas en Chile y conversó sobre Donald Trump y otros temas políticos con “El Líbero“.

— ¿Cuál es su análisis final de la campaña presidencial en la que le tocó participar en EEUU?

— Bueno, creo que fue muy interesante y un gran reto en el contexto de las primarias, porque tenías 17 republicanos, los cuales competían por ser el republicano nominado para ser presidente, y por el lado demócrata tenías a Hillary Clinton, que surgió en el último minuto en las nominaciones demócratas. Ese se convirtió en el momento más duro, más de lo que la gente imaginó. Cuando ves lo que fue la batalla de las primarias demócratas entre Hillary Clinton y Bernie Sanders, que es un anciano y socialista, versus Hillary Clinton, la secretaria de estado, ex candidata, ex primera dama… creo que ese fue un indicativo de que ella no tenía las mismas habilidades políticas que su esposo, que era un candidato muy dinámico, muy fuerte con sus habilidades políticas y su personalidad. Hillary Clinton probó que ella es una candidata muy distinta a su contrincante. En el lado republicano, cuando Donald Trump entra en la competencia, mucha gente como yo creyó que era imposible que se convirtiera en la ficha republicana. Sorprendió al mundo cuando lo hizo y lo hizo nuevamente cuando derrotó a Hillary Clinton. Creo que esto fue una combinación de norteamericanos que eligieron a un candidato que es lo más alejado a Obama, porque creo que la gente se cansó de las políticas de Barack Obama y también está el hecho de que Hillary Clinton probó ser una candidata dañada, porque fueron muchos los cuestionamientos que tenía. Tuvimos todo este escándalo sobre su servicio de correos secretos, que no lo pudo manejar porque no lo veía venir y, además, tienes el hecho de una secretaria de estado cuya fundación privada solicitó y recibió contribuciones de muchos líderes, lo que mucha gente vio como un conflicto de intereses. Así que en el análisis final, tienes la elección de Donald Trump, que tanto sorprendió a mucha gente.

— ¿Piensa que el hostigamiento del Partido Demócrata en las primarias causó demasiado daño a Hillary Clinton?

— Muy a menudo escuchamos sobre eso en una batalla de primarias, que suele ser una batalla bastante sucia, porque los candidatos tienden a decir que dañamos en primarias a nuestra carta de elecciones generales. Yo creo ese no es el caso, creo que la competitividad de las primarias tienen una tendencia a forzar a los candidatos a organizarse mejor, a afilar sus habilidades, a mejorar como candidatos electorales y creo que las primarias no dañaron a Hillary, sino que expusieron muchas de sus debilidades, que de hecho, más tarde se reveló que había alguien dentro del partido que la ayudó a convertirse en la nominada demócrata. Ella fácilmente se despachó, ella no derrocó a Bernie Sanders, y demostró sus debilidades. No creo que la dañaron, sino que se expusieron sus debilidades.

¿Cuál es el futuro de Ted Cruz? ¿Se lanzará de nuevo?

— Bueno, por ahora se está lanzando para ser reelecto senador en Texas para 2018, creo que ese es un buen puesto para ser reelegido y espero que sea elegido. En términos del futuro, más allá de eso, no hay nada que yo pueda decir, la política requiere muchos análisis extras, muchas cosas pueden pasar, pero a mi me gustaría ver en un futuro a Ted Cruz como presidente de los Estados Unidos, porque él es sólido, comprometido y conservador, por lo que tiene una gran integridad y es un gran articulador de las ideas del Partido Republicano. Cuando la oportunidad se vuelva a presentar, yo creo que, tu sabes, es una pregunta abierta. Pero a mi me gustaría verlo como presidente algún día.

— ¿Y qué piensa ahora de Donald Trump?

— Donald Trump ha demostrado ser un outsider que nos sorprendió a todos. Nunca quiso ser un insider. Repetidamente insistió en que necesitábamos a alguien de fuera de Washington y quiere demostrar que ese es el caso. Por ejemplo, ha sacado a varias “vacas sagradas”, en términos políticos, del establishment de Washington. Quiere formar un gabinete muy fuerte. Le está tomando un poco más de tiempo llenar puestos debajo del gabinete, pero un sector de la población le está dando aún el beneficio de la duda, en parte porque prometió hacer una suerte de limpieza en Washington, así que posiblemente le tome un tiempo llenar esas posiciones vacantes. Ha sido completamente opuesto a algunas políticas de Barack Obama, especialmente en términos de regulaciones, y eso es algo que requiere una cuota de valentía, porque puedes estar o no de acuerdo con la visión del pasado de alguien, pero aquí estás dejando atrás lo hecho por Obama. Mi análisis por ahora, es que es muy temprano para hacer uno.

— ¿Cree que el Partido Republicano está cómodo con el gobierno de Donald Trump?

— Mi visión es que el Partido Republicano ha sido acogedor al tratarse de un Presidente de su partido. Algunos le están dando el beneficio de la duda a un Presidente de su partido, mucho más que a un Presidente de otro. El Presidente tiene clara la importancia de mantener el apoyo de su base. Hace unos días tuvo un evento en Cedar Rapids Highway (una carrera de Nascar en Iowa), también en Georgia y Carolina del Sur. Creo que está bastante atento a las conductas de su base de seguidores y se asegura de mantener su apoyo.

— Desde Estados Unidos, ¿cómo ve a Chile?

— Lo que veo es algo positivo, porque Chile es un país moderno, es uno donde distintas personas de América llegan. Chile tiene una reputación muy positiva en los Estados Unidos, en la experiencia de otros país de América Latina, que pasan por momentos más difíciles como Venezuela, por ejemplo. Mientras que Chile se ve más estable que muchos otros estados de la región, por lo que tiene una reputación positiva.

— Estamos enfrentando algunos retos este año, por las elecciones electorales ¿Tiene información sobre esto?

— No la tengo, pero creo que es importante reconocer que Chile es en parte exitoso por su complementación política de libre mercado. Tienes libertad individual, libre mercado y estos son los que principalmente generan una buena estabilidad alrededor del mundo. Hay un ejemplo de historia, que si tienes un país con un idioma, una historia y una cultura, lo partes a la mitad, un lado se va a la izquierda radical y el otro lado se va en la dirección del libre mercado, vuelves 40 años después y ve qué pasa. Eso sólo ha pasado dos veces: en Corea y en Alemania. Y ya sabemos los resultados. Bueno, lo positivo en Chile a nivel global y regional es por la implementación del libre mercado y la libertad individual, que es lo que genera prosperidad y hace que la economía pueda crecer. Cualquiera que sea el resultado de las elecciones, puedo decir que es crítico para la prosperidad de Chile continuar moviéndose en la línea de imponer menos libre mercado en las ideas y acciones. Y cuando un gobierno frena el sector de la economía, todo el mundo pierde. Así que espero ver que Chile se mueva hacia el camino del libre mercado, porque beneficia a los chilenos.