La Mandataria llegó a 44% de apoyo tras seis meses de caída en las encuestas. En todo caso, el presidente de Adimark dice que el cambio de gabinete sigue pendiente.
Publicado el 04.02.2015
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Tras seis meses consecutivos de caída en la aprobación ciudadana en la encuesta Adimark, la Presidenta Michelle Bachelet logró en enero subir cuatro puntos y llegar al 44% de apoyo, alza que también llegó a las cuestionadas reformas de educación y tributaria, que alcanzaron 50% y 49% de respaldo y 41% y 38% de rechazo, respectivamente.

El otro dato relevante fue el aumento en la reprobación de la Alianza del 71% al 78%, justo en el mes en que estalló mediáticamente el denominado caso Penta sobre el financiamiento a las campañas políticas.

El presidente de Adimark, Roberto Méndez, analiza la encuesta para “El Líbero”.

Roberto Mendez– ¿Por qué se produjo este repunte en la aprobación de la Presidenta?

– Se produjo una combinación de factores, que resultaron extraordinariamente favorables para la evaluación del gobierno. La Presidenta logra un éxito legislativo muy importante al aprobar tres o cuatro proyectos en el mes, una cosa impresionante, como los proyectos de término del binominal, el acuerdo de vida en pareja y la reforma educacional. Eso se combina con la oposición en el suelo, muy complicada, que no ha definido una estrategia muy clara, con puntos de vista distintos al interior de la coalición. Creo que las dos cosas se juntaron y, tercero, pareciera ser que la caída en la economía que venía tan fuerte se hubiera detenido y que hubiera señales, no de mayor crecimiento, sino de mayor estabilidad.

– ¿Si no hubiera ocurrido el caso Penta, la Presidenta igual habría tenido esta alza en la aprobación?

– Es difícil decirlo, pero creo que el caso Penta no sólo favoreció al gobierno desde un punto de vista legislativo, sino que le dio un espacio que el gobierno aprovechó muy bien. Veía posible que en enero podía parar la caída en la aprobación de los últimos seis meses, pero creo que el caso Penta la ayudó para subir estos 4% de aprobación, que es muy significativo.

– Pensando en marzo y en los meses siguiente. ¿La Mandataria tocó piso con el 40% de diciembre y ahora seguirá el repunte o podría ser temporal?

– Creo que está muy abierto. Es difícil que vuelva a subir tanto. Cuatro puntos en un mes es un alza que dudo que se pueda repetir nuevamente en marzo. Pero en favor de ella, quizás habrá menos conflicto e incertidumbre legislativa porque hay menos actividad en febrero, y también las variables económicas que podrían ir en la  dirección correcta. Pero si se abre una nueva polémica con los proyectos de ley como los de la reforma educacional que vienen, el aborto, que está siendo bastante duro, y la reforma laboral, todo eso podría abrir otra vez un ciclo de incertidumbre. En ese caso, probablemente el gobierno bajaría.

– ¿Si en marzo el caso Penta continua en los medios, como se prevé, ayudaría al gobierno?

– Sí, por supuesto que sí. El caso Penta es una situación que en la medida que perjudica a la Alianza favorece al gobierno, evidentemente que sí. Por eso, creo que toda esta fuerza va a estar moviéndose en diferentes sentidos.

– ¿A qué se debe la mayor aprobación a las reformas educacional y tributaria, que también llevaban seis meses con más rechazo?

– Finalmente, la gente siente menos incertidumbre. Independiente de que estas reformas son muy polémicas y sus resultados y consecuencias son hoy impredecibles, el hecho de que quede establecido ahí las reformas, tengo la impresión de que la incertidumbre baja. En la reforma educacional hay una sensación de que lo que se aprobó no es lo mismo que lo que se discutió hace dos meses. Se han introducido plazos y gradualidad que le dan a la gente menos incertidumbre.

– ¿La Presidenta debería seguir aprobando las reformas usando su mayoría legislativa o debería buscar consensos con la oposición?

– No lo sé. Por una parte, han aprendido que la incertidumbre trae costos, el gobierno sigue teniendo más desaprobación que aprobación. Aunque haya subido cuatro puntos  y tenga 44% de apoyo, un 49% la sigue desaprobando. Hay un costo social.  Creo que el gobierno debe tomar una decisión que está pendiente y es justamente consolidar lo que ha logrado, implementar estas reformas o abrir otras fuentes de incertidumbres con reformas radicales.  Da la impresión que el financiamiento de la educación superior, que era conflictivo, quedó postergado. Hay señales de que el gobierno podría cambiar su estrategia a más acuerdos.

– ¿Qué opina sobre el 78% de rechazo a la oposición?

– Es una cosa que nunca habíamos visto. Muestra un  momento muy anómalo, en que hay una oposición paralizada. Con esos niveles de rechazo, es una oposición inexistente. Muestra la profundidad de la crisis, la falta de una voz coherente de cómo enfrentar esta crisis.

– En diciembre recién pasado el gobierno tenía 38% de aprobación según la CEP, la reforma educacional estaba en su punto más conflictivo, la economía desacelerada y se hablaba de cambio de gabinete. ¿Ya no se requiere?

– Creo que el gobierno dio una vuelta a ese diciembre negro, y hoy parece en una situación  algo mejor, no para cantar victoria cuando tiene más rechazo que apoyo y no se puede decir que haya situación de exitismo. Creo que, independiente de eso, el cambio de gabinete sigue pendiente porque  la encuesta de enero muestra críticas muy fuertes en obras públicas, transportes, delincuencia, entre otros. Hay muchos temas pendientes que el gobierno va a enfrentar, y en ese sentido, creo que el cambio de gabinete sigue pendiente.

FOTO: PEDRO CERDA/AGENCIA UNO