Autoridades de la Superintendencia de Educación plantean que a los estudiantes no se les podrá impedir el acceso a la escuela por no vestir el uniforme, no cumplir con los horarios o no llevar útiles escolares, entre otros. Sin embargo, el presidente de los sostenedores alega que la ley garantiza el respeto a los proyectos educativos.
Publicado el 24.02.2016
Comparte:

La entrada en vigencia este 1 de marzo de la ley 20.845 que prohíbe el lucro, la selección y el copago en la educación básica y media –denominada por el Gobierno como “ley de inclusión”- reabrió el conflicto entre los Colegios Particulares de Chile, A.G (Conacep) y el Ministerio de Educación.

El nuevo punto de discordia es el reglamento sobre “fines escolares”, aún en borrador, que debe dictar el Mineduc para el nuevo curso escolar que comienza masivamente en el país la próxima semana, y que el gremio de sostenedores califica de “increíble” que todavía no esté definido y en vigencia.

Según información proporcionada por el jefe del Departamento de Denuncias de la Superintendencia de Educación, Óscar Acevedo, los colegios no podrán restringir el acceso de los alumnos que “no cumplan con un requerimiento específico, como una prenda de ropa o no cumplir con llegar con útil escolar o texto. Es más importante el derecho a la educación que la presentación personal de un alumno”.

Acevedo agregó que la suspensión “atenta contra el espíritu de la ley de inclusión”, y que la Superintendencia ha planteado que “si bien los establecimientos tienen derecho a tener sus proyectos educativos este tipo de situaciones, de no cumplir con requerimientos específicos, nunca debe implicar que los alumnos vean restringido su derecho de participación en las actividades escolares“.

Pero sus declaraciones fueron confrontadas por la ministra de Educación, Adriana Delpiano, quien afirmó que “no es que como ministerio estemos determinando que los niños vayan como quieran, hay órdenes internas de los establecimientos que deben respetarse, lo que no consideramos es que se pierdan clases, se suspenda a los niños por cosas que muchas veces no dependen de él, dependen de la propia familia, es lo que estamos cautelando“.

Apoderados: “El Mineduc atenta contra los proyectos educativos”

hernan herreraEl presidente de la Conacep, Hernán Herrera, cuestiona al Mineduc por no tener aprobado el reglamento, dado que la ley se aprobó en enero de 2015 y en más de un año no han podido elaborarlo. “Estamos a una semana de las clases y la ministra dice que el reglamento está en borrador pero eso a los colegios no nos sirve”, afirma a “El Líbero“.

Sobre la polémica por las atribuciones que el Gobierno le estaría quitando a los establecimientos, dijo estar en desacuerdo con lo señalado por el funcionario de la Superintendencia debido a que la ley estableció claramente que las “familias deben adscribir al proyecto educativo y cumplir con las normas de los colegios”.

Herrera es categórico en señalar que el Mineduc está “atentando contra los proyectos educativos de los colegios, situación que los sostenedores no vamos a aceptar. Por ejemplo, si el niño llega atrasado todos los días no se le podrá prohibir ingresar al establecimiento. Están tratando de imponer un libertinaje que se escapa de toda lógica”.

Ante esta situación, el presidente de los colegios subvencionados anuncia que presentarán recursos ante la Contraloría y el Tribunal Constitucional (TC) para evitar un “atentado contra la libertad de educación”.

El año pasado cerraron 92 colegios y no se abrió ninguno

Según cifras entregadas el pasado sábado por el Ministerio de Educación, durante el último curso escolar cerraron 92 establecimientos educativos, de los cuales 71 eran particulares subvencionados, 16 municipales  y cinco particulares pagados.

En el caso de los subvencionados, la cifra es mayor a la registrada en 2015 (42) y a la de 2014 (58). Entre los motivos del cierre, los sostenedores adujeron la baja matrícula, problemas financieros o dificultades para el arriendo de terrenos.

Pero lo preocupante para Hernán Herrera es que durante este año no ha abierto ningún nuevo colegio subvencionado, lo que es  inédito en el país y lo atribuye a la nueva legislación restrictiva y a la incertidumbre que genera.

Si se cierran los colegios subvencionados, la única opción que le queda a las familias son los municipales, de donde han huido durante décadas por su baja calidad. Antes había un equilibrio entre los colegios que cerraban y se creaban, lo que se rompió con la incertidumbre que genera la ley de inclusión”, afirma el dirigente gremial.

Herrera explica que el verdadero impacto de dicha legislación en el cierre de colegios subvencionados se sabrá en diciembre de 2017 cuando tengan que convertirse en fundaciones sin fines de lucro.