El gobierno también le decomisó su vivienda, donde funcionaba el centro de estudios Convivencia, que dirige el intelectual católico Dagoberto Valdés.
Publicado el 24.09.2017
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Karina Gálvez, una economista del Centro de Estudios Convivencia, ubicado en la ciudad de Pinar del Río -al oeste de La Habana-, fue condenada a tres años de cárcel y al decomiso de su vivienda tras meses de detención y hostigamiento por una presunta “evasión fiscal” durante la adquisición del inmueble.

El centro está integrado por académicos dedicados a estudiar la realidad socioeconómica cubana y está dirigido por Dagoberto Valdés, un conocido intelectual católico que dirigió la revista Vitral y actualmente la revista digital Convivencia.

Dicha vivienda era, además, la sede del centro de estudios, que volvió a quedarse sin un lugar donde reunirse ya que anteriormente también fue confiscado por el Estado el patio de la casa de los padres de Karina.

“Confiamos en el juez de todos los hombres para que se haga justicia verdadera en Cuba y se respeten para siempre todos los derechos ciudadanos”, declaró la organización en un comunicado.

Antes de que entrara en vigor la nueva tasa impositiva para las operaciones de compraventa de viviendas, miles de cubanos abarrotaron las notarías para realizar sus trámites bajo las normas previas, que aplicaban impuestos mucho más bajos. Pero nunca nadie resultó sancionado por eso, hasta este caso específico.

“Ahora el gobierno cubano ha puesto la mira en la señora Gálvez para acallar su voz y entorpecer sus certeros análisis sobre la economía cubana, convirtiendo a este proceso es un burdo pretexto para castigar su independencia de criterios”, denunció la ONG Democracia Participativa.