Al comparar los mismos 21 meses del gobierno de Sebastián Piñera y de Michelle Bachelet, la entrega de viviendas ha bajado de un promedio de 5.091 mensuales a 921, un 82%.
Publicado el 21.02.2016
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A pocos días de que se cumplan seis años del terremoto y tsunami que azotó la zona centro sur del país, el proceso de reconstrucción aún no ha culminado. Si bien el mobiliario público que resultó afectado ya está virtualmente en pie, aún quedan familias que siguen sin recibir una solución.

Según las últimas cifras disponibles, correspondientes a diciembre de 2015, de los 225.468 subsidios de vivienda o reparación que fueron asignados por los gobiernos de Sebastián Piñera y Michelle Bachelet a distintas familias damnificadas, se han entregado 219.617 soluciones finales y aún faltan 5.851 por entregar. De esos, hay 537 casos en que ni siquiera se han iniciado las obras de reparación o construcción, concentrados principalmente en la Región del Biobío.

Pero al mirar las cifras “en bruto” de todo el proceso, salta a la vista que en los últimos dos años ha bajado radicalmente el ritmo de la reconstrucción.

Al dejar La Moneda, Piñera culminó su administración habiendo entregado un total de 199.092 soluciones habitacionales, considerando reparaciones y viviendas nuevas. En tanto, en la actual administración de Bachelet se han entregado 20.525 soluciones desde marzo de 2014 hasta diciembre de 2015.

La comparación no es justa, considerando que el período de Piñera duró cuatro años y la actual Mandataria recién está por cumplir 24 meses en La Moneda. Sin embargo, si se considera la misma cantidad de meses de ambos gobiernos, la diferencia también es notoria.

Con la información disponible, se desprende que entre abril de 2014 y diciembre de 2015 (21 meses), Bachelet ha entregado un total de 19.349 soluciones habitacionales, las que promedian 921 viviendas entregadas o reparadas al mes.

En tanto, entre abril de 2012 y diciembre de 2013 (exactamente los mismos 21 meses en que hay datos disponibles del gobierno de Bachelet), la administración de Piñera entregó un total de 106.930 soluciones. Es decir, 5.091 viviendas por mes.

Al comparar ambas cifras se desprende que el ritmo de entrega de soluciones habitacionales entre un gobierno y otro bajó en un 82%.

Asimismo, si se hubiera seguido con la misma intensidad de entrega de los 21 meses de la administración de Piñera, este gobierno habría culminado el proceso de reconstrucción en julio de 2014 (cinco meses), el tiempo necesario para concretar las 26.376 soluciones que faltaban.

Gráfico 1

 

Ex subsecretario de Vivienda: “La falta de prioridad política se traduce en un proceso lento que se ha entrampado en la burocracia estatal”

subse_int01Al analizar el estado de avance de entrega de viviendas de la actual administración, Francisco Irarrázaval, quien desde noviembre de 2012 y hasta marzo de 2014 se desempeñó como subsecretario de Vivienda y Urbanismo del gobierno de Sebastián Piñera, cree que la diferencia de ritmo del proceso de reconstrucción entre ambos mandatos es preocupante.

“Probablemente se debe a problemas de gestión, pero principalmente a una falta de prioridad política. Además, lo que resulta más importante es cuántas viviendas nuevas se han entregado a los damnificados de las catástrofes ocurridas en el 2014 y 2015, no la del 27F del 2010, sino las del incendio de Valparaíso, el aluvión de Copiapó, la erupción de Calbuco, y el terremoto de la IV Región. De esto se ha informado muy poco, probablemente porque hay muy poco que contar”, comenta.

Es que a juicio de la ex autoridad, durante el gobierno anterior la reconstrucción siempre fue una prioridad. “Se entregaban mensualmente informes de avance, gastos y obra; e incluso el propio Presidente Piñera daba cuentas públicas en los 21 de mayo y en los hitos más importantes del proceso”, explica.

Para Irarrázaval la gran diferencia entre ambos mandatos es que la actual Presidenta “ha mantenido un permanente silencio respecto a la reconstrucción de esta catástrofe (27F) y las posteriores ocurridas en el actual gobierno. Los delegados nombrados están en su mayoría ya fuera de sus funciones sin haber presentado cuenta pública de su trabajo y recursos”.

Lo más grave según la opinión del ex subsecretario del Minvu es que “la falta de prioridad política se traduce en un proceso lento que se ha entrampado en la burocracia estatal, y que tiene a los damnificados de las catástrofes ocurridas en el actual gobierno todavía en la calle y olvidados por la opinión pública. Probablemente el secretismo, al menos sobre el 27F, se deba a que a la Presidenta este tema le incomoda”.

 

FOTO: MATÍAS DELACROIX/AGENCIAUNO