Según el economista, la empresa debería haber aportado un pie de $975 millones y tener ingresos mensuales por $130 millones para ser sujeta de crédito de $6.500 millones.
Publicado el 12.02.2015
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Una ola de cuestionamientos han surgido tras hacerse público el crédito de $6.500 millones que el Banco de Chile entregó a la empresa Caval Limitada, propiedad en un 50% de la nuera de la Presidenta Michelle Bachelet, Natalia Compagnon.

Consultado por “El Líbero” sobre el tema, el economista Rafael Garay, quien cuenta con una dilatada trayectoria como analista y académico, señala que el banco se habría saltado los requisitos que ellos mismos exigen a sus clientes a la hora aprobar el crédito hipotecario a Compagnon, quien semanas antes se reunió junto a su esposo Sebastián Dávalos Bachelet con el propio vicepresidente de la entidad bancaria, Andrónico Luksic.

Según Garay, existen tres condiciones homogéneas para todos los créditos hipotecarios dentro del banco: “La primera, es que hay montos que tienes que acreditar como ingresos líquidos en relación al crédito que estás solicitando. Para un crédito de $6.500 millones deberías tener ingresos mensuales por, al menos, $130 millones”.

En segundo lugar, el economista sostiene que “para los créditos hipotecarios para fines generales, como este caso, se exige un 20% de pie. Por tanto, ellos debieron dar un pie de $1.300 millones, pero la empresa tenía una deuda de $1.000 millones, por tanto tampoco cumple ese requisito”.

“Hay un tercer requisito, que ese sí es exclusivamente para la empresa, y es que el patrimonio de la compañía que solicita el crédito sea al menos el 15% del monto del crédito. Es decir, para este caso son $975 millones y la empresa tenía $6 millones”, complementa.

En ese sentido, Garay dice que “no se cumple ninguno de los tres requisitos”.

Asimismo, señala que hay un requerimiento de la superintendencia al Banco de Chile sobre este préstamo y que el organismo podría emitir una sanción escrita señalando que esta no es la forma regular de hacer las operaciones. “El banco no debería estar expuesto a multas, pero sí a un oficio de la superintendencia”, sostiene, pues estaría “tomando riesgos innecesarios sobre los depósitos de sus ahorrantes”.

Frente a ese tema, agrega que a su juicio el crédito se otorgó de forma discrecional por Luksic y que en otro banco “nadie podría pedir un crédito en esas condiciones, pues nunca se lo otorgarían”.

FOTO: PABLO VERA/AGENCIAUNO