En la Nueva Mayoría afirman que las facultades del equipo de asesores de Bachelet "han cambiado". Fernando Atria y Pedro Güell , habrían asumido el rol que tenía el anterior segundo piso de la Mandataria.
Publicado el 25.11.2014
Comparte:

“El problema es la Presidenta, y sus asesores del segundo piso, Atria y Güell”, dijo ayer la ex candidata presidencial de la Alianza, Evelyn Matthei, en una entrevista a diario Pulso Matthei apuntó sus críticas directamente a dos “asesores clave” de Michelle Bachelet: Fernando Atria y Pedro Güell.

El primero, abogado constitucionalista y el segundo, sociológo, conocen a la Mandataria desde hace años, mantienen una relación de confianza con ella, pero no pertenecen “físicamente” a lo que se conoce como el “segundo piso” de La Moneda, si no que forman una suerte de “segundo piso virtual” de Bachelet: un “equipo” integrado al menos por ambos (pueden sumarse esporádicamente figuras como Carlos Mackenney, también de la confianza plena de la Mandataria), que no tiene una sede concreta, sino que se coordinan directamente con la Mandataria.

Actualmente, el “segundo piso” de la Mandataria -término que surgió durante el gobierno del ex Presidente Ricardo Lagos para denominar al equipo más estrecho de asesores, que ocupaba oficinas cerca del Jefe de Estado, en el segundo piso de La Moneda- está conformado por la directora de la Secom, Paula Walker; la jefa de gabinete de Bachelet, Ana Lya Uriarte,  y Ximena Jara, speechwriter de la Presidenta, quienes tienen sus dependencias en el segundo piso, en el ala poniente de La Moneda. Sin embargo, según dicen en el oficialismo, la entidad que alguna vez se conoció como “segundo piso” dejó de ser lo que fue.

En la Nueva Mayoría explican que en la administración anterior de Bachelet, este grupo de asesores compuesto por Juan Carvajal, Rodrigo Peñailillo y María Angélica Álvarez, todos del círculo de confianza de la Mandataria, ejercía una influencia incontrarrestable, pasando a tener más poder que cualquier ministro.

De hecho, a Juan Carvajal se le conoció como “el cuarto ministro político de La Moneda”, edificio que vio pasar a tres ministros del Interior, pero Carvajal, Peñailillo y Álvarez se mantuvieron todo el período (Carvajal dejó el palacio meses antes para integrar la campaña de Eduardo Frei). Pero en este segundo período, Bachelet habría optado por concentrar el poder en la cartera de Peñailillo, el ministro del Interior.

Sin embargo, hay un integrante del Gobierno que ejerce “gran injerencia” en la Mandataria: Pedro Güelldirector de Políticas Públicas del Gobierno. Doctor en sociología de la universidad de Erlangen-Nürnberg (Alemania) y  ex experto del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), es independiente pero “cercano” a la Nueva Mayoría. Es “amigo” del senador PS Juan Pablo Letelier, entre otros parlamentarios.

Renunció al PNUD para formar parte del equipo de Bachelet, con quien son amigos desde hace varios años, según dicen en el oficialismo. De hecho, fue parte del directorio de la Fundación Dialoga, que fundó la Mandataria luego de su primer mandato. Además, fue uno de los analistas principales del sector autocrítico surgido en la década de los 90, los “autoflagelantes”. Su rol fue clave en esta época por el contenido de sus documentos, donde planteaba que existía un “profundo malestar” en la sociedad chilena, a pesar del “buen momento” que se vivía en la economía, afirman en la Nueva Mayoría.  Además, explican que su visión “autocrítica” es compartida con Bachelet.

“Pedro Güell de político no tiene nada, es un intelectual, tiene un perfil de centro izquierda desde el punto de vista intelectual. Sin duda, sintoniza con la Presidenta Bachelet en su visión crítica””, explica a “El Líbero” el diputado, Sergio Aguiló, quien formaba parte del grupo de los “autoflagelantes”

Por su parte, Fernando Atria ejerce su influencia desde fuera de La Moneda.  Fue jefe de la comisión de Constitución de Bachelet durante su campaña presidencial.  El abogado realizó una tesis doctoral en derecho en Edimburgo y actualmente es académico de la Facultad de Derecho de la Universidad Adolfo Ibañez, donde tiene sus oficinas.

Atria ha ejercido una “gran influencia” en temas constitucionales, sobre todo, en un paper publicado por el CEP en 2003, donde propuso  la creación de una nueva Constitución, uno de los elementos claves anunciados durante la campaña de Bachelet.

En mayo de 2013 el equipo constitucional del comando de Bachelet liderado por Atria levantó la opción de convocar a una asamblea constituyente, lo que generó un fuerte debate al interior del oficialismo.

“Yo creo que no hay obstáculo institucional para que el Presidente pueda convocar a un plebiscito si cuenta con el apoyo de ambas cámaras. Según la regla del artículo 93, el Tribunal Constitucional tiene competencia para pronunciarse sobre la constitucionalidad del llamado a plebiscito, pero solo tiene esa competencia si es requerido por una de las cámaras”, afirmó Atria a “El Mercurio” en mayo de 2013. 

En el oficialismo comentan que son estos asesores “clave” de Bachelet quienes se asemejan más al rol que han cumplido los “segundos pisos”. Esto, debido a que ejercerían “influencia directa” en la Mandataria debido a la experiencia  que poseen en sus respectivas aéreas. Güell, debido a su conocimiento en “movimientos sociales” y Atria, por su su experiencia en temas constitucionales.