Evo Morales acusa un intento de golpe de Estado y otros reprochan la política de Nicolás Maduro.
Publicado el 26.02.2015
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Los gobiernos del mundo han expresado su parecer frente a la situación que atraviesa actualmente Venezuela, donde la semana pasada fue detenido el alcalde opositor de Caracas, Antonio Ledezma. A esto se sumó el asesinato de un niño de 14 años a manos de un policía en una protesta opositora el martes 24 de febrero.

Estos hechos han vuelto a agitar el clima del país, a un año de las multitudinarias manifestaciones estudiantiles y la detención del dirigente opositor Leopoldo López.

Quien ha mantenido una posición de apoyo irrestricto a la administración de Maduro ha sido el Presidente de Bolivia, Evo Morales. En diversas declaraciones ha dicho que existe un “intento de golpe de Estado” en Venezuela y que se trataría de “una conspiración de Estados Unidos”.

Rafael Correa dicta conferencia magistral en la CepalEn una posición similar se encuentra el jefe de Estado ecuatoriano, Rafael Correa. Este dijo que “hay una restauración conservadora articulada nacional e internacionalmente en medios de comunicación. Miren el caso contra el Gobierno de Ecuador, contra el Gobierno venezolano, argentino, brasileño. Miren lo que le están haciendo a Cristina, Dilma (…). Hay que estar muy atentos, compañeros”. A juicio de Correa, se trataría de una ofensiva que intentaría “poner fin al ciclo de los gobiernos progresistas”.

Por su parte, Dilma Rousseff expresó a través de un comunicado de su cancillería su “preocupación por las iniciativas tendientes a abreviar el mandato” de Nicolás Maduro y señaló “su disposición de contribuir en forma activa con el Gobierno venezolano y con todos los sectores implicados en la retomada del diálogo”. Sin embargo, la colectividad en que milita Rousseff (Partido de los Trabajadores) emitió una declaración donde manifiesta: “Esperamos que las partes puedan llegar a un acuerdo pacífico que confirme la elección realizada por el pueblo venezolano en los últimos comicios, cuando dejó clara la opción por la profundización de las políticas sociales iniciadas en el Gobierno de Hugo Chávez“.

Presidente Jose Mujica se reunio en ex CongresoQuien ha tomado más distancia de Maduro ha sido el Presidente de Uruguay, José Mujica. Si bien mostró reparos frente a la oposición venezolana, también ha criticado la represión. Mujica dijo que una parte de la disidencia “quiere un cauce institucional de la situación, es decir, expresa su posición contraria al gobierno por los canales legales” y que “hay otra parte de los sectores opositores que quieren que Maduro abdique o pretenden voltearlo ahora, y naturalmente ningún gobierno se resigna a que lo volteen fuera de la Constitución”.

Sin embargo, el mismo Mujica expresó que “no está bueno” que existan presos políticos y advirtió que “cuando hay que reprimir se sabe dónde se arranca, pero no dónde se termina. No me gusta”.

El jefe de Estado uruguayo, que este domingo le entregará su cargo al oficialista Tabaré Vázquez, dijo que “el problema que puede tener Venezuela es que nos podemos ver frente a un golpe de Estado de militares de izquierda, y con eso la defensa democrática se va al carajo”. Posteriormente aclaró que “no quiere decir que eso sea lo que pasa en Venezuela (…). No sé lo que está pasando en Venezuela: tienen crisis de desabastecimiento y disconformidad de la gente, de eso no tengo dudas”.

Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, dijo el pasado 20 de febrero que “desde un principio establecimos que la diplomacia en nuestro gobierno sería prudente y efectiva; no de confrontación, no de insultos, no de espectáculo”. Santos expresó que “nos preocupan los últimos acontecimientos” y respondió las acusaciones de Maduro sobre un complot que involucraría a su país: “Desde Colombia no existe complot alguno en contra de ningún gobierno y, por supuesto, si llego a conocer algo concreto en ese sentido, no solo lo condenaría sino que actuaría con toda la contundencia de la ley”.

El secretario general de Unasur, Ernesto Samper, señaló que el papel de su organismo “no es atizar incendios sino apagarlos. Nuestras tarea consiste en buscar canales discretos y efectivos para que las cosas se arreglen o se mejoren a través del diálogo entre los actores de la crisis”.

En tanto, el secretario de Estado de Barack Obama, John Kerry, sostuvo que “Venezuela sigue marchando en la dirección equivocada y tomando decisiones equivocadas”. “Invitamos frecuentemente al presidente Maduro a que se dé cuenta de que hay un conjunto completamente diferente de opciones disponibles, y esperamos que las tome”, concluyó.

Finalmente, el ministro de Relaciones Exteriores chileno, Heraldo Muñoz, expresó su preocupación por el “clima de polarización” que vive Venezuela. Además planteó su interés de que la Unasur pueda tener un papel protagónico en la resolución del conflicto señalando que “nos interesaría que la troika de cancilleres de Unasur (…) pudiera reactivar su papel y ayudar a un clima de entendimiento”.

FOTO: AGENCIA UNO