Hicieron ácidas denuncias contra el gobierno anterior, llegando incluso a acusar “publicidad engañosa” por los resultados Casen. Hoy respaldan la última medición o guardan silencio frente a las denuncias de la opositoras.
Publicado el 02.02.2015
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El sábado 24 de enero, con más de seis meses de retraso, la ministra de Desarrollo Social, María Fernanda Villegas, dio a conocer los resultados de la última Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen), que arrojó una reducción en la pobreza desde 14,4% en 2011 a 7,8% en 2013, según la medición tradicional realizada desde 1987.

Sin embargo, la entrega de las cifras no estuvo libre de polémicas. Por ejemplo, el diputado y ex ministro del ramo Felipe Kast, señaló que “los datos de la serie de tiempo que el gobierno muestra como los tradicionales, y que comparan los indicadores de 2006 con 2009, fueron cambiados”, haciendo alusión a que en 2009 la medición tradicional registró un alza con respecto de 2006 desde 13,7% a 15,1% y en los datos presentados por Villegas figura una disminución de 13,7% a 11,4%.

Además, hubo acusaciones desde la oposición sobre alteraciones metodológicas que harían a la última medición comparable sólo con las Casen realizadas a partir de 2009, rompiendo la línea histórica.

Esta situación recordó cuando en julio de 2012 el gobierno de Sebastián Piñera dio a conocer los resultados de la encuesta Casen 2011 que mostraron una disminución de la pobreza desde 15,1% (2009) a un 14,4% (2012). En ese momento comenzó una discusión que desencadenó en fuertes críticas por parte de analistas, expertos técnicos y políticos, quienes cuestionaron la conducta del Ejecutivo.

Centrados en diferencias metodológicas, sobre todo respecto de la pregunta “Y11”, se planteó que el Gobierno había adaptado los resultados de acuerdo a sus intereses sacrificando la capacidad de las encuestas para ser comparables entre sí.

El Líbero“, basándose en las críticas efectuadas en 2012, planteó un ejercicio a los principales críticos de la Casen 2011 –Carlos Peña, Eduardo Engel, Ernesto Ottone, Dante Contreras, Claudia Sanhueza, Andrés Velasco y Paula Quintana– para conocer cuál era su posición respecto de los resultados entregados por la actual administración.

Andrés Velasco: La demora en procesar y entregar los datos de la Casen aún no ha sido explicada

Son 125 mil personas aproximadamente las que el gobierno saca de la pobreza por secretaría”, esta fue una de las críticas realizadas por Andrés Velasco a mediados de 2012, quien en ese entonces ya sonaba como posible candidato presidencial.

El líder del movimiento Fuerza Pública accedió a dar su opinión a “El Líbero” respecto a los resultados de la Casen 2013. “El gobierno de Sebastián Piñera había introducido algunos cambios metodológicos injustificados e injustificables”, plantea.

Según el economista, la serie tradicional de la pobreza demuestra que, a pesar de la crisis internacional de 2009, viene cayendo desde hace algún tiempo. “Esta es una razón más para no politizar las cifras de pobreza y evitar la tentación de sacar ventajas cortoplacistas de cambios relativamente acotados, como lo trató de hacer el gobierno anterior”, indica.

Respecto a la nueva metodología, Velasco señala que si bien la nueva medida aplicada muestra una pobreza mayor, es útil que se haya introducido ésta y agrega que “es importante que ambas medidas de pobreza se sigan calculando, para así poder efectuar comparaciones informadas a través del tiempo”.

En cuanto a la publicación de los resultados, el ex candidato es tajante en señalar que “la demora de seis meses en procesar y entregar los datos de esta Casen aún no ha ido explicada”. Incluso propone tener “calendarios pre-fijados de entrega de información, como lo hace por ejemplo el Banco Central de Chile”.

“Las cifras dejan claro que la gran deuda de Chile sigue siendo la desigualdad”, expresa Velasco, “En la parte baja de la distribución, el problema central es la falta de acceso a trabajo estable, especialmente para mujeres y jóvenes. Ello requiere políticas de integración y capacitación que hoy prácticamente no existen. En la parte alta de la distribución, la desigualdad tiene que ver con lo que sigue siendo una gran brecha de ingresos entre quienes tienen educación secundaria y universitaria, y con la dispar calidad de la educación que reciben jóvenes de hogares modestos y acomodados. Otro gran desafío pendiente para Chile”, sentencia.

El antes y el después de los otros críticos de la Casen 2011

Si bien Andrés Velasco fue el único de los consultados que envió su análisis -Ernesto Ottone también contestó, pero se excusó de participar por encontrarse fuera del país-, “El Líbero” comparó las críticas de los otros expertos que sí han planteado sus observaciones a la Casen 2013 a través de diversos medios de comunicación.

Eduardo Engel, junto a un grupo de 29 economistas, repararon en el uso de dos muestras en la Casen 2011: “Se ha argumentado que esto fue sugerido por una comisión técnica que en 2011 analizó la encuesta Casen. La comisión hizo múltiples sugerencias, pero de ninguna de ellas se desprende el sistema de muestreo utilizado en esta oportunidad”.

Por otra parte, agregaron que el gobierno no había aclarado el uso que se dio en la muestra a un bono entregado por él mismo en la fecha del muestreo y sobre todo criticaron la ausencia de la ficha técnica que acompañaba a la encuesta, pues existieron muchas dudas sobre el margen de error utilizado en el estudio. “Si el margen de error es de 0,72 puntos porcentuales, los cambios en pobreza no son significativos”, dijo Claudia Sanhueza, académica de la Universidad Diego Portales.

Dante Contreras, investigador de la Universidad de Chile, dijo el 21 de agosto de 2012 que “la pobreza está relativamente estancada, ese es el contexto general. Desde el año 2006 fluctúa entre 13 y 15 por ciento digamos, con variaciones que pueden estar dentro del margen de error” y criticó queciertamente hay problemas de comparabilidad que van a ser importantes, y cuestionan naturalmente la interpretación de resultados a través del tiempo”.

Carlos Peña, rector de la UDP, en su columna dominical del 2 de septiembre de 2012 preguntó: “¿En qué gobierno, un ministro puede ocultar a los ojos de todos, información relevante para el interés general y seguir en el cargo como si nada?”, a lo que  sumó: “¿Cómo confiar de aquí en adelante en la información que el ministro entregue sin sospechar, al mismo tiempo, que hay antecedentes relevantes que conoce y que sin embargo oculta o calla?”.

El mismo Peña acusó en una carta al director: “Lo que aquí está en cuestión no es tanto la disminución de la pobreza, sino el estándar con el que se juzga la información pública; la disposición de las autoridades a dar explicaciones claras y competentes acerca del modo en que esa información se obtiene; el grado de conocimiento que acerca de los temas de su cartera posee un ministro, y la posibilidad de la ciudadanía, y la prensa, de verificar si lo que dice la autoridad política es cierto o no”.

Mientras que el economista Eduardo Engel, señaló a “La Tercera” el 8 de septiembre de ese año que “es necesario sacar de la arena política la confección y comunicación de las estadísticas de pobreza, incluyendo la Casen”. Óscar Landerretche, actual presidente del directorio de Codelco, dijo que se privilegió “un criterio comunicacional, se ha tratado estos datos como si fueran un botín comunicacional del ministro de turno para poder sacar tiempo en televisión y radio”.

Los políticos de la Nueva Mayoría también realizaron ácidas críticas cuestionando la Casen 2011. Ernesto Ottone, ex jefe del segundo piso del gobierno de Ricardo Lagos, refiriéndose al margen de error, expresó “no tenemos información. No se ha dado ninguna fecha, ojalá lo hicieran de inmediato, si esa cifra ellos la tienen. Ellos no se dan cuenta que por ganar en el corto plazo están generando un daño en la credibilidad de las instituciones”. Mientras que Paula Quintana, ex ministra de Mideplan, dijo: “Creo que se ha hecho publicidad engañosa con la información que se ha entregado de manera exitista respecto a los resultados de la pobreza en el país”.

Frente a la polémica surgida por la entrega de los resultados de 2013, sólo dos de los otrora críticos han hecho comentarios, y ninguno en contra del gobierno.

El día en que se dieron a conocer los resultados, Claudia Sanhueza declaró a través de su cuenta de Twitter: “En fin, problemas de Chile son cada vez menos de pobreza y cada vez más de desigualdad y derechos sociales”, mientras que Dante Contreras declaró a “Pulso” que “el resultado sugiere que con cualquier metodología, la antigua o la nueva, Chile muestra una trayectoria decreciente en los niveles de pobreza, por lo tanto es una buena noticia. Lo segundo es que creo que este es un informe muy transparente, donde se reconoce la metodología pasada y se realizan ajustes que hace rato se venían pidiendo”.

FOTO: CRISTÓBAL ESCOBAR/AGENCIAUNO