Las minutas, que tienen entre cuatro y 12 páginas, abordan temas como la descentralización, el conflicto indígena, el proceso constituyente y la coyuntura política. El ministerio justificó el trato directo con Flacso en que no tenía personal especializado para realizar esas labores.
Publicado el 07.04.2016
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Poco más de 90 páginas tienen los informes que entregó al Ministerio del Interior la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) entre junio y diciembre del año pasado, y por los cuales pagó $39 millones.

El contrato se adjudicó sin licitación por el ex subsecretario Mahmud Aleuy, apenas 18 días después de que saliera de dicha cartera el ministro Rodrigo Peñailillo, quien fue contratado por la misma entidad cinco meses después. Incluso, los informes de noviembre y diciembre se realizaron mientras el ex jefe de gabinete de la Presidenta Michelle Bachelet ya laboraba como investigador en dicho centro de estudios, aunque no está incluido en el equipo de los autores de dichas minutas.

rodrigo peñailillo y mahmud aleuyEl subsecretario Aleuy justificó el trato directo en que “no es posible la provisión del servicio” por personal de Interior “por no poseer la experiencia necesaria, puesto que para la elaboración de los trabajos requeridos es necesario contar con una especial preparación en materias propias de derecho parlamentario y constitucional aplicable al caso concreto”.

Los reservados informes de Flacso, que reproduce “El Líbero”,  tienen entre cuatro y 12 páginas, y abordan temas como la agenda de descentralización, la elección de intendentes, el conflicto mapuche, el proceso constituyente y la contingencia política. Este último tópico es un sucinto análisis de las encuestas de opinión del Centro de Estudios Públicos, Adimark y Cadem, en que monitorean, principalmente, la aprobación de la Presidenta.

“Análisis de la propuesta de agenda para la descentralización”

Este documento de siete páginas realiza 12 observaciones a las conclusiones de la comisión asesora presidencial de descentralización y desarrollo regional, que creó la Presidenta Michelle Bachelet y lideró el ex ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo.

“No está claro el rol rector de la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere) para gestionar el proceso de transferencia de competencias”, es el primer cuestionamiento que hace Flacso, y argumenta que es necesario “empoderar” a dicho organismo para que tenga un rol de articulación con otros ministerios.

También comenta que la propuesta de la comisión presidencial de hasta quintuplicar el personal y el presupuesto de los gobiernos regionales, que llevaría de 220 mil a 1 millón de funcionarios públicos,  se hizo “sin un adecuado sustento. No parece estar sujeta a ningún estudio previo”.

Además, sugiere crear un sistema de acreditación ex post a la transferencia de funciones y un sistema de monitoreo u observatorio de la descentralización.

“Análisis de escenarios frente a las elecciones de intendentes regionales”

Este informe de agosto pasado, de seis páginas, concluye que la descentralización es un proceso muy complejo y que requiere tiempo y plantearse horizontes de largo plazo. “Ciertamente no es un proceso línea, uniforme y tampoco tiene un ritmo definido”, sostiene el centro de estudios.

“Sinopsis actual sobre la situación Mapuche en la Araucanía”

informe araucaniaEl texto de 13 páginas, fechado en octubre de 2015, comienza con una nota que advierte que “las opiniones y comentarios vertidos son de responsabilidad de quienes los emiten y  no de Flacso-Chile”.

Los analistas informan sobre las tres corrientes o estrategias del movimiento mapuche para lograr sus aspiraciones. La primera dice relación con la “recuperación y control territorial, autodeterminación y postura rupturista anticapitalista”, integrada por grupos radicales que pregonan la lucha sin ningún tipo de acercamiento frente al gobierno.

Después están los mapuches que se vinculan con las estructuras políticas del Estado, conformada principalmente por jóvenes profesionales, y que piden la recuperación territorial, mayor participación política y un régimen de administración y autodeterminación del territorio indígena. El tercer grupo son mapuches profesionales urbanos, que impulsan el desarrollo integral y que Chile sea un estado plurinacional.

El análisis califica de “poca efectividad y eficiencia las políticas desarrollistas del Estado”, que han mostrado la “incapacidad y fracaso de la política estatal”, como la política de tierras de Conadi que no soluciona los conflictos derivados de la demanda histórica de títulos de merced. “El Estado ha gastado menos en reponer tierras indígenas que en fomento forestal”, señalan los investigadores.

“Las cinco posiciones ante el proceso constituyente”

Este informe de siete páginas, de diciembre pasado, recoge las diversas posturas sobre el proceso constituyente que impulsa el Gobierno. El texto da cuenta de “los defensores de la Constitución de 1980, grupo integrado por los militantes de la UDI y los sectores conservadores de RN”.

“Hay que destacar que esta tendencia está en franco retroceso, tanto por la emergencia de sectores derechistas más proclives a introducirse en el debate constituyente, como por los embates que han sufrido importantes referentes UDI en medio de los escándalos sobre financiamiento irregular o ilícito de la política”, dice Flacso.

El segundo grupo es el de la “nueva derecha” de Amplitud y Evopoli, que quieren participar en el debate constitucional. Luego está el sector del constitucionalista Patricio Zapata y de la DC, que están a favor del cambio de la Constitución o de una reforma profunda.

El cuarto grupo está constituido por el socialista “Fernando Atria, el PS y otros”, el ala “más de izquierda dentro de la Nueva Mayoría”, que sostiene que la Carta Magna es “tramposa”. Por último, menciona a los “extrasistémicos”, que promulgan una Asamblea Constituyente.

La conclusión del centro de estudios es que el “escenario político para la agenda constituyente del gobierno es favorable”.

Informes de coyuntura política

informe coyunturaEl contrato con Interior incluía el envío de informes mensuales de coyuntura política, en que se analizan las encuestas de opinión pública de CEP, Adimark y Cadem.

En la minuta de octubre afirman que la aprobación de Bachelet del 28% muestra que “efectivamente hay un cierto repunte en la aprobación presidencial”.

También advierte que, por primera vez desde marzo de 2014, los que se identifican con la oposición son más que los que lo hacen con el gobierno, lo que “pareciera estar vinculado a la gestión y resultados de las políticas públicas, particularmente las reformas”. Aunque en otra parte dicen que las “encuestas muestran que los chilenos siguen con su alma socialdemócrata si por ello se entiende una preocupación por disminuir las desigualdades sociales“.

Una  minuta sobre el cónclave de julio de 2015 sostiene que los objetivos del Gobierno de Bachelet son “históricos: la consolidación de un Chile más igualitario, mejor educado y con mejor calidad de vida”. Agrega que no sólo se trata de enviar al Parlamento 24 proyectos de ley, sino que es “absolutamente necesario construir una épica y un relato de la agenda de probidad”.