Pese a que la directiva liderada por Jacqueline van Rysselberghe decidió no incluir a dirigentes de la lista contendora a su mesa, en conversación con "El Líbero", Pablo Terrazas aclara que sí lo harán en otras instancias como "la comisión política, comité electoral y en distintos estamentos". Además agrega que "las diferencias entre nosotros son más de estilo que de fondo". 
Publicado el 14.12.2016
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Tras ganar la elección interna de la UDI -realizada este domingo- la senadora Jacqueline van Rysselberghe se consagró como la primera mujer en presidir la tienda de Suecia. Esto, luego de vencer a la lista encabezada por el diputado Jaime Bellolio con un 62,4% de los votos. Era, sin duda, una elección que generaba expectación, ya que por primera vez el gremialismo elegía a su directiva por el mecanismo “un militante, un voto”.

Cuando se conocieron los resultados uno de los temas que surgió inmediatamente fue qué pasaría con los dos cupos disponibles para la vicepresidencia de la mesa que no se resuelven en la elección. Al día siguiente se conoció la resolución: no se incorporaría a dirigentes de la lista de Jaime Bellolio, sino que asumirían el ex presidente de la juventud Álvaro Pillado y el ex diputado Giovanni Calderón.

En ese contexto, en conversación con “El Líbero”, el próximo secretario general de la tienda, Pablo Terrazas, sostiene que “eso obedece básicamente a que los estatutos del partido se modificaron; antiguamente si la otra lista tenía un porcentaje mayor al 35% tenía derecho a sumarse a la lista ganadora, pero eso cambió”, sin embargo, agrega que van a incorporarlos en otras instancias como “la comisión política, el comité electoral y en distintos estamentos”.

– Se ha hablado que se notó la “mano de los coroneles” en esta elección. ¿Está de acuerdo con esa lectura?

– No estoy cien por ciento de acuerdo, porque acá los coroneles y los fundadores del partido estuvieron mirando las dos listas, y en una campaña uno trata de buscar adeptos. Hay que conquistarlos. Y en ese proceso de conquista entendemos que nos fue mejor que a ellos, pero creo que es distorsionar la realidad cuando se dice que a nosotros nos pusieron los coroneles, es al revés, nosotros tuvimos una mayor capacidad de persuadir y de sumar gente a nuestra mirada de proyecto para la UDI. Por lo tanto, creo que es despreciar el liderazgo y la fuerza de una militante mujer que ha hecho una carrera política extremadamente brillante y exitosa; que se muestre como que ella no hubiese tenido las capacidades como para haber obtenido un triunfo tan avasallador, tan categórico, no corresponde a la realidad. Ella tuvo más fuerza para sumar liderazgos dentro del partido, pero eso fue por la capacidad de ella y de la lista, no fue un regalo. Así como la lista de Jaime tuvo la capacidad de conseguir el apoyo de Julio Dittborn, nosotros conseguimos el apoyo de otros liderazgos históricos, pero no creo que sea justo que se diga que el triunfo fue por eso. Además tuvimos la capacidad de sumar a más gente joven, como por ejemplo yo, o el caso reciente que se suma a la lista del ex presidente de la juventud, que tiene menos de 30 años, Álvaro Pillado.

– ¿Por qué tomaron la decisión de no incluir en la mesa directiva a dirigentes de la lista de Jaime Bellolio?

– Eso obedece básicamente a que los estatutos del partido se modificaron; antiguamente si la otra lista tenía un porcentaje mayor al 35% tenía derecho a sumarse a la lista ganadora, pero eso cambió. Nosotros siempre entendimos que esos cupos se llenaban con gente que participó y que se fue sumando en el camino a este proyecto. Adicionalmente hay un tema práctico, que tiene que ver con que nuestra lista tiene mucha gente de regiones y nosotros queremos tener una vicepresidencia muy activa, entonces se llenaron los cupos con vicepresidentes que sean operativos al proyecto, que estén disponibles en Santiago para ir ejecutando las decisiones que vaya tomando el partido.

– La lista de Jaime Bellolio se planteó como una lista de renovación. ¿Cómo se trabajará con ellos para mantener la unidad del partido y que desde ese grupo no se configure una disidencia a la conducción de la senadora Van Rysselberghe? O que quizás se sientan atraídos por otros líderes como Felipe Kast… 

– La integración la vamos a hacer de todas maneras, pero se da en otras instancias, como en la comisión política, en el comité electoral y en distintos estamentos que tiene el partido. Por ejemplo el partido tiene un estamento municipal, hay otras instancias en donde vamos a trabajar a fondo la integración para que todos se sientan parte de este proyecto. Nosotros no nos estamos cerrando, todo lo contrario, vamos a buscar la integración y creemos que se da en esas instancias y no en rellenar los dos cupos.

– Entonces, no es un riesgo no haberlos incluido en la mesa directiva…

– No, porque cuando terminó la elección y conversaron los dos candidatos a presidentes del partido, jamás se planteó el tema y tampoco hubo una solicitud por parte de la otra lista. Vamos a preocuparnos de la integración, porque no queremos restar, sino que sumar. Es por eso que en estos otros cuerpos que hay dentro del partido, que son reconocidos por los estatutos -y otros por la ley-, vamos a incorporar a representantes de la otra lista.

– ¿Van a considerar propuestas de la lista de Jaime Bellolio en la gestión de esta nueva directiva?

– Si, creo que de todas maneras. Tenemos que trabajar en conjunto, las diferencias de nosotros son más de estilo que de fondo. Al final, si uno se fija, los parlamentarios que apoyaron la lista de Jacqueline o los que apoyaron la de Jaime votan de la misma forma en el Congreso y defienden las mismas ideas y fundamentos; entonces la verdad es que acá hay un tema de estilos diferentes. Estamos muy abiertos y queremos trabajar las propuestas que ellos puedan tener, porque no nos cabe duda que vienen de las mismas raíces que las nuestras. Vamos a recibirlas con mucho gusto.

– ¿Qué pasa con la elección presidencial? ¿Hacia dónde apunta su lista, a llevar un candidato propio o a apoyar al ex Presidente Sebastián Piñera?

– Es una decisión que no toma la directiva; lo que nosotros hemos planteado es que hay que escuchar al partido. Durante la campaña reconocimos que Sebastián Piñera -hoy día- es el que tiene la mejor posición de enfrentar una disputa presidencial con la Nueva Mayoría, esta lista siempre lo ha reconocido; pero también hemos dicho que es importante conversar y evaluar la posibilidad de llevar nuestra carta y eso lo vamos a hacer en las instancias del partido que corresponde, porque creemos que es una decisión que se tiene que tomar en conjunto.

– Jacqueline van Rysselberghe decía: “no podemos tener un candidato que saque menos votos que Evópoli” ¿Qué piensa de eso?

– Pensamos que nuestro partido, siendo el más grande de Chile y más gravitante que Evópoli, si lleva una carta presidencial, tiene que reflejar ese peso político, no puede llevar un candidato que no refleje la representación que nosotros tenemos en la ciudadanía. Entonces, por supuesto que no es llegar y llevar a alguien por querer hacerlo; las candidaturas testimoniales tienen un problema. Si queremos tener un candidato tiene que ser algo serio para poder tener verdaderas posibilidades de tener un triunfo o al menos una posición que refleje el tamaño del partido. 

– ¿Cuáles serán los desafíos de la lista?

– Primero, tenemos que refichar el partido y para eso tenemos plazo hasta el 14 de abril del próximo año, eso es prioritario. Hoy (ayer) hubo un almuerzo con la bancada de diputados en donde la presidenta electa pidió a los parlamentarios que nos activemos de nuevo en ese propósito, ya que hay que cumplir la meta. En virtud de haber hecho el ejercicio de “un militante, un voto” queremos aprovechar esa mística y entusiasmo de participación que se formó para poder continuar y poder llegar a los 17 mil militantes que nos exige la ley para cumplir los requisitos que fija la nueva ley de partidos políticos. Lo segundo, es el sello que se le quiere poner a la UDI. La impronta que Jacqueline quiere darle tiene que ver con retomar el trabajo territorial y ganarle a la izquierda en los lugares donde ellos se sienten fuertes; una UDI que es valiente y que es capaz de conquistar nuevos territorios. Para eso, la presidenta electa considera que es vital retomar lo que antes se denominaba como el departamento poblacional, pero lo quiere hacer ajustándolo a la nueva realidad del Chile. Creemos que se puede aplicar y asimilar a este nuevo país -quizás con otro nombre- pero con el mismo espíritu.