Al igual que un ministro de la Corte Suprema, el fiscal judicial deberá ser aprobado por 2/3 del Senado.
Publicado el 27.09.2014
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La Corte Suprema definió el pasado 16 de septiembre la quina de candidatos para fiscal judicial de la Corte Suprema, y la Presidenta Michelle Bachelet se apresta a nominar al elegido, que deberá ser ratificado por el Senado.

Los candidatos a reemplazar a la fiscal Mónica Maldonado Croquevielle, quien renunció el 1 de julio pasado tras cumplir 50 años en el Poder Judicial, son el ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Juan Escobar Cepeda, por derecho propio; Mario Gómez Montoya,  ministro de la Corte de Apelaciones de Valparaíso; Raúl Mera Muñoz, presidente de la Corte de Apelaciones de Rancagua;  Lya Cabello Abdala y María Teresa Letelier Ramírez, ambas ministras de la Corte de Apelaciones de San Miguel.

Al igual que un ministro de la Corte Suprema, el fiscal judicial deberá ser aprobado por 2/3 del Senado, es decir, por 25 senadores de los 38 que tiene la Cámara Alta, lo que obliga a la Nueva Mayoría a buscar los votos de la Alianza, porque solo tiene 21 senadores.

Función de la fiscalía

La fiscalía judicial obra en los casos establecidos por la ley, en defensa del interés público, según la naturaleza del asunto, como parte principal, como tercero o como auxiliar de los tribunales superiores de justicia. Su función se limita al ámbito judicial y a los de carácter administrativo del Estado en que una ley requiera especialmente su intervención.

Entre sus atribuciones están vigilar por sí a los ministros o fiscales judiciales de las Cortes de Apelaciones, transmitir y hacer cumplir al fiscal judicial que corresponda los requerimientos que el Presidente de la República tenga a bien hacer con respecto a la conducta ministerial de los jueces y demás empleados del Poder Judicial, para que reclame las medidas disciplinarias que correspondan del tribunal competente, o para que, si hubiere mérito, entable la correspondiente acusación.

Todos los candidatos tienen amplia experiencia y fueron elegidos por la Corte Suprema en base a su mérito y trayectoria profesional.

Perfiles de los candidatos a fiscal de la Suprema

Juan Escobar Zepeda

Actual ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, estudió derecho en la Universidad de Chile e ingresó al Poder Judicial en 1971 como Secretario del 1° Juzgado de Letras de Calama. Ingresó a la quina por su antigüedad (“por derecho propio”).

Mario Gómez Montoya

Actual ministro de la Corte de Apelaciones de Valparaíso, inició su carrera judicial en 1983 como secretario suplente del Juzgado de Letras de Parral. Luego fue secretario en el Juzgado de Letras de Cauquenes, juez en el Juzgado de Letras de Chaitén, relator de la Corte de Apelaciones de Talca y secretario del mismo tribunal de alzada. Estudió derecho en la Universidad de Chile.

Raúl Mera Muñoz

Actual presidente de la Corte de Apelaciones de Rancagua. Su carrera judicial partió en 1980 como secretario del Juzgado de Letras de Río Negro. Luego continuó como relator en la Corte de Apelaciones de Puerto Montt, secretario en la Corte de Apelaciones de Punta Arenas, juez del Primer Juzgado de Letras de Iquique y fiscal judicial de la Corte de Apelaciones de Antofagasta. Desde el año 2000 es ministro de la Corte de Apelaciones de Rancagua. Estudió derecho en la Universidad de Chile.

Lya Cabello Abdala

Ministra de la Corte de Apelaciones de San Miguel desde 1999. Anteriormente, cumplió funciones de jueza del Juzgado de Letras de Río Negro, entre otros cargos.

Cabello es pareja por largos años del ministro de la Corte Suprema, Haroldo Osvaldo Brito Cruz, y existen dudas en el Poder Judicial de si podría ocupar el cargo, puesto que el fiscal judicial tiene una relación de dependencia directa con los ministros supremos, que son sus superiores. En el ámbito judicial recuerdan que, en situaciones similares anteriores, como las relación de pareja entre la ministra de la Corte de Apelaciones de Santiago, Gloria Ana Chevesich  y el magistrado de la misma Corte, Carlos Gajardo, éste pidió ser derivado a la Corte de Apelaciones de San Miguel, alegando precisamente su relación sentimental.

María Teresa Letelier Ramírez

Desde 2002 ejerce como ministra de la Corte de Apelaciones de San Miguel. Antes, se desempeñó como secretaria del primer Juzgado de Letras de Puente Alto y como juez del séptimo Juzgado del Crimen de Santiago, entre otros cargos.

 

FOTO: SEBASTIAN RODRIGUEZ/AGENCIAUNO