Según Abraham Santibáñez la nueva normativa establecida por Presidencia con los periodistas acreditados es un error gravísimo y afecta la libertad de expresión.
Publicado el 26.01.2016
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“Molestia” es la palabra que resume la reacción del actual Premio Nacional de Periodismo, Abraham Santibáñez, al enterarse de que en La Moneda decidieron restringir la presencia de periodistas en los viajes que realice la Presidenta Michelle Bachelet. Y es que a su juicio la medida es arbitraria y no sólo limita la libertad de expresión, sino que también se busca que “se diga lo que a alguna gente le parece conveniente”.

Santibáñez, quien actualmente es columnista de diversos medios y tiene un blog relacionado con la ética periodística, cree que si nadie en el equipo de comunicaciones asume la responsabilidad, debería ser la misma Jefa de Estado la que solucione el problema. “Esto no es algo para negociar, es un error y lo que corresponde es echar marcha atrás y punto”, comenta a “El Líbero“.

Además, el ex presidente del Colegio de Periodistas agrega que a este episodio se suma lo que ocurrió tras el sorpresivo viaje a La Araucanía y que obedece a una línea de trabajo equivocada por parte de La Moneda, para él ambos son una “brutalidad”.

– ¿Cuál es su impresión de la decisión de La Moneda de restringir la presencia de periodistas en los viajes que realice la Presidenta? 

– Sólo sé lo que está publicado, no tengo más detalles, pero el hecho de que La Moneda seleccione a los periodistas me parece pésimo. Muy mala idea. Entiendo cada vez menos la actitud de un gobierno democrático como este frente a los medios. Han sido muchas las ocasiones en que hay conferencias de prensa sin preguntas, hay medidas arbitrarias, y creo que esta, a mi juicio, colma toda medida. No hay derecho de que el gobierno arbitrariamente decida con quién va, a dónde va y cuándo va.

– ¿Es algo inédito lo que ocurrió?

– Supongo que en los años de la dictadura pasaron cosas peores, pero no es comparable. Cuando yo estaba en la revista Hoy no nos dejaban entrar a La Moneda, eso nunca nos gustó, pero entendíamos que en una dictadura no había mucho más que patalear. Sin embargo, esta selección me parece sumamente arbitraria, no la entiendo y, por supuesto, no la comparto.

– ¿Cuál debería ser la postura de los medios ante esta situación?

– Es difícil, porque otras veces cuando se dan conferencias de prensa sin preguntas -ha pasado mucho en el deporte, pero no sólo ahí-, los medios deberían retirar a sus periodistas. Que yo sepa nunca lo han hecho. Ojalá aquí los medios tomaran en serio el cuento y no sé si llegar a retirar a los periodistas de La Moneda, pero partir por manifestar su molestia. Tanto la Asociación Nacional de Prensa (ANP), como la Federación de Medios, el Colegio de Periodistas, todo quien tenga algo que decir en esto; debería decirlo, salvo que haya habido un error y se haya dicho algo que no es. Pero como parece que va en serio, tendríamos que reclamar con mucha fuerza.

– ¿Este episodio es un ataque a la libertad de expresión?

– No sé si un ataque, pero afecta claramente a la libertad de expresión. Es decir, ningún gobierno, ninguna oficina particular, ninguna organización tiene derecho a imponer a los periodistas quién va a hacer su trabajo. Es duro, pero es lo que negoció Sean Penn con el Chapo Guzmán, porque no hay comparación, pero el resultado es el mismo. Se quiere no sólo limitar la libertad de expresión, sino que se diga lo que a alguna gente le parece conveniente. Realmente lo encuentro un error gravísimo.

– La razón que dio el gobierno era para limitar gastos, pero se dice que lo que molestó a La Moneda fueron las preguntas fuera del punto de prensa que realizaron algunos periodistas en una actividad el viernes pasado…

– Si es así, me parece más grave todavía. El deber de cualquier autoridad, no sólo del gobierno, es responder preguntas aunque no sean cómodas. Es tratar de manejar el Periodismo cuando quieran, yo insisto que por eso lo encuentro muy grave. Si fuera esa la razón, peor. Francamente no lo entiendo y me parece inaceptable.

– El Colegio de Periodistas propuso establecer un protocolo entre el gobierno y los periodistas, ¿es esa una solución?

– A lo mejor en este caso lo es, pero la verdad es que no tendríamos que tener ningún protocolo. El derecho, y no es de lo periodistas es de la opinión pública, es el de ser informados de lo que está ocurriendo, no hay cómo ponerle trabas ni condiciones. Por eso digo, es una brutalidad, pero me acuerda las condiciones que le ponía el Chapo a Sean Penn. Es el querer manejar la información a su gusto, “no me gustaron las preguntas, no me gusta fulanito, este es un pesado que la otra vez dijo tal cosa, etc.”; parte de la democracia es aguantar todo e incluso los errores que puede cometer un periodista, que nadie está exento. Yo no firmaría convenio alguno, porque la declaración de los Derechos del Hombre en 1979, se da por supuesto que los periodistas no aceptan este tipo de limitaciones.

– ¿Cómo evalúa la relación que han tenido los periodistas acreditados en La Moneda con el equipo de comunicaciones de la Presidencia? No es la primera situación que ocurre, cuando la Mandataria viajó a La Araucanía el mes pasado, también hubo molestia por parte de los periodistas que no fueron avisados a dónde iban…

– Yo creo que es coherente con eso. Antes o no fue así o bien fueron episodios muy aislados. Pero esta vez hay una línea que es consecuente e insisto es equivocada, de comienzo a fin. Lo que ocurrió en el viaje a La Araucanía fue una brutalidad, lo de ahora es una brutalidad. Yo haría un llamado a quien corresponde, e imagino que es a la Presidenta, a revisar un poco el concepto. Es cierto que los periodistas a veces pueden ser muy incómodos, pesados, muy ignorantes; pero en definitiva es la misión que nos ha encomendado la sociedad y tratamos de cumplirla de la mejor manera posible. La periodista que hay ahí, alguna vez la conocí más de cerca que ahora, son buenas personas; sin embargo, alguien ahí está cometiendo un error y está muy equivocado.

– ¿Se refiere a la periodista Haydeé Rojas?

– Sí.

– ¿Cuál es precisamente el llamado a la Presidenta?

– Si nadie en su equipo asume la responsabilidad, ella tendría que revisar su situación. Sería bueno, pero no es indispensable, que hablara con los gremios, me refiero con la ANP, al Colegio de Periodistas, porque es una cuestión que no veo por dónde habría que negociarla. No es algo para negociar, es un error y lo que corresponde es echar marcha atrás y punto.

 

FOTO: PABLO ROJAS MADARIAGA/AGENCIAUNO