Un escritor no creyente y un teólogo analizan cómo ha evolucionado la conmemoración y/o celebración del nacimiento de Cristo.
Publicado el 25.12.2015
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Hasta las cuatro de la tarde de ayer las calles de Santiago seguían repletas de autos. Todos querían llegar temprano a sus casas, para comenzar a conectarse con una Navidad ajena a las largas filas en los malls, a los tacos en las calles y a la compra de decenas de regalos.

“Los cristianos no han perdido la batalla. En Chile, incluso la gente que no tiene religión, celebra la Navidad”, señala el teólogo Hugo Zepeda.  Jorge Baradit, en tanto, afirma que la Navidad siempre fue una celebración nacional, pero que en los últimos años ha traspasado las distintas religiones. “Hasta hace muy poco, las familias judías no conmemoraban esta fiesta, y hoy vemos que muchas personas que profesan esa religión, se juntan a comer y hacen regalos, tal como ocurre con el mundo católico”. Hugo Zepeda agrega que en Chile “la Navidad tiene un carácter universal, y eso lo valoro y lo destaco”.

La evolución de la Navidad en Chile

PESEBRELa tradición de conmemorar el nacimiento de Cristo, los chilenos la recibimos directamente desde la conquista española. “Durante esos años tampoco reemplazó ninguna celebración de los pueblos originarios, ya que ellos tenían sus propias celebraciones, en otras épocas del año, como durante el solsticio de invierno”, señala Jorge Baradit.

El autor de “La Historia Secreta de Chile”, agrega que el fervor por la Navidad tiene que ver con el cambio estacional de primavera a verano. “En Chile celebramos el equinoccio de otoño con la Pascua de Resurrección; el solsticio de invierno, con la noche de San Juan; el equinoccio de primavera, con las Fiestas Patrias y el solsticio de verano, con la Navidad. Por eso digo que la Navidad ya es una fiesta pagana, sin dejar de lado su dimensión católica. En el fondo tiene dos dimensiones”. Baradit agrega que en Chile, salvo en algunas corrientes religiosas muy rígidas que no celebran la Navidad, es una celebración transversal. “Y al ir desapareciendo la iconografía cristiana, se transforma en una celebración, más que en una conmemoración de mueve a la reflexión. Hoy la Navidad es una fiesta”.

El teólogo y ex sacerdote Hugo Zepeda cree que en vez de ir evolucionando, la Navidad en ciertos aspectos “ha ido involucionado, porque se ha ido abandonando el sentido verdadero de lo que significa esta celebración. Zepeda se pregunta “¿Qué es lo que se está celebrando?, ¿el nacimiento del niño Jesús?, yo creo que en realidad se celebra al Viejo Pascuero, que es un invento de la Coca Cola. Antes era el niño Dios el que hacía los regalos y luego apareció el Viejo Pascuero, como una importación desde EEUU, desde la década del 20”.

Jorge Baradit tiene otra perspectiva sobre este punto: “hay que asumir que no todo Chile sigue siendo católico. No existe esta asociación, esta identidad directa entre el país y el catolicismo, de tal forma en que alguien pueda salir a decirle a los chilenos cómo celebrar la Navidad”. Agrega que “la Iglesia Católica debería darle un espacio, por ejemplo a los regalos, como una expresión de cariño y de fiesta, aunque quizás en Chile a veces exageramos en las compras y es cosa de ver los malls durante los días previos. Pero en paralelo, también es válido que la Iglesia intente mantener las  tradiciones cristianas en torno a la Navidad”.

 

El árbol de Navidad desplazó al pesebre

Christmas treeEl escritor Jorge Baradit define como una “triada” la clásica unión navideña entre la cena del 24 de diciembre, el árbol de Navidad y el pesebre. “Este último, por la tradición católica de nuestro país, tenía una presencia fundamental en las casas. Pero desde la década del 50, eso ha ido variando y hoy el árbol de Navidad –que llega a Chile a fines del siglo XIX- tiene mucha mayor presencia en los hogares”. Baradit recuerda que antes se hacía el rito de guardar al niño Dios en un mueble hasta el día 24 en la noche y que sólo luego de la misa del gallo se instalaba en el pesebre. “Ahora hay una nueva “triada”, que se instaló a partir de los 80: Viejo Pascuero, el árbol de Navidad y los regalos. Y ahí fue la televisión, el principal agente de cambio cultural para modificar las tradiciones chilenas en torno a la Navidad”. En todo caso, el árbol de Navidad también tiene un sentido: “representa la demostración de la vida. El sol muere en el solsticio, y el árbol es lo perenne, como también lo es la encarnación de Dios”, señala el filósofo Hugo Zepeda.

Y si hablamos de nuevas costumbres, el hecho de entregar los regalos la noche del día 24, es algo muy propio de la cultura chilena. “Es una tradición muy de Chile, ya que en  casi todo el mundo, los regalos se entregan el día 25, en la mañana”, afirma Baradit quien cree que la única explicación de esto, puede ser una razón climática. “Así podemos ver a niños disfrutando con sus juguetes hasta altas horas de la noche”.  Hugo Zepeda recuerda que hace 40 años, en Chile también se entregaban los regalos el día 24 y no el 24 en la noche.

Uno de los aspectos positivos de los últimos tiempos, de acuerdo a la opinión de Hugo Zepeda es que “el término Navidad afortunadamente se ha ido recuperando. Antes, en Chile se hablaba de la Pascua y se confundía con la Pascua de Resurrección. Hoy los niños chicos hablan de la Navidad y saben de qué se trata. El porqué de la celebración, que es el nacimiento de Dios, eso no se pierde. Si alguien no es creyente, y respeta esta tradición y le da un carácter de unión familiar, de amor y de reconciliación, vale la pena que se haga parte de la Navidad”.