Desde no tener un gesto de apoyo con el Presidente Mauricio Macri, a sólo un tema estratégico, son algunas de las razones que se conversan al otro lado de la cordillera.
Publicado el 17.07.2017
Comparte:

Cuando se anunció que el Papa Francisco visitaría Chile del próximo 15 al 18 de enero, y luego pasaría por Perú, se prendieron las alarmas al otro lado de la cordillera: nuevamente, y pese a ser su tercera visita a Sudamérica, no visitará Argentina.

Las especulaciones sobre por qué no pasara por su país natal están en el aire. Desde no tener un gesto con el Presidente Macri, a sólo un tema estratégico, son algunas de ellas. 

Lo cierto, es que pese a que no se ha concretado su estadía desde que comenzó su pontificado -el 13 de marzo de 2013-, nunca ha dejado de estar al tanto de lo que sucede en su país. Ha recibido a distintas personalidades argentinas en el Vaticano, entre ellos -dos veces- a Mauricio Macri, a la canciller argentina Susana Malcorra, a la gobernadora de Buenos Aires María Eugenia Vidal, a la ministra de Desarrollo Social Carolina Stanley, entre otros.

Pero además, en oportunidades ha tenido gestos con líderes que generan controversia, como por ejemplo con Milagro Sala, líder de la organización argentina Tupac Amaru, muy cercana al Kirchnerismo, y que hoy se encuentra -por supuestos delitos de extorsión, asociación ilícita y fraude de la administración pública-, privada de libertad. El Papa le envió una carta en donde le dijo “comprender su dolor” y le aseguró “mi oración y mi cercanía”.

Según quienes conocen la relación del Papa con Argentina sostienen que si bien mantiene contactos con distintos líderes del mundo político, tanto del oficialismo como de la oposición, en la Santa Sede no ha caído bien que en oportunidades se haya usado su figura con fines electorales o para sacar ventajas políticas.

Francisco sabe que su nombre en el país trasandino es potente, por lo que también en oportunidades se ha “instrumentalizado” e incluso se han creado vocerías falsas. “En Argentina no han entendido que el Papa es una figura pastoral, no política. Y eso indudablemente ha generado tensiones”, dice un analista argentino a “El Líbero”.

De todas maneras, el factor político no deja de ser un tema y pese a que los cercanos al Pontífice le bajan el perfil, existe un ruido permanente sobre que sí sería una de las razones que han demorado su visita. Esto, porque según cuentan a este medio, el país está “dividido” políticamente, lo que genera que una visita en este gobierno pueda ser entendida como en apoyo al Presidente Macri. “Si venía cuando estaba Cristiana, se habría entendido como respaldo, lo mismo ahora”, dicen.

Estas mismas voces agregan que este año en el país trasandino hay elecciones legislativas, por lo que el clima habría estado aún más separado. “Él no quiere generar más divisiones de la que ya existen, y tampoco quiere que se le ponga en ninguna posición especulativa”, explican.

Un viaje distinto

Pero además, en Argentina se habla de que para el Papa ir a su país es especial y no quiere que una visita sea contaminada con pugnas internas. Es más, buscaría una instancia donde el país muestre más unidad para concretar una visita.

Es por eso que se sondearía una instancia en donde no sólo pudiera estar por dos o tres días, sino que para poder quedarse un tiempo suficiente para recorrer más de una ciudad argentina. “Francisco tiene 80 años. Va a Chile y a Perú, también hay que entender que venir a Argentina después de eso es cansador”, dice un cercano al Papa en Argentina y agrega que “lo más probable es que él cuando venga nuevamente a Sudamérica, lo haga sólo a nuestro país”.

Si bien el 2018 no resultará, el mismo Papa había entregado a través de un vídeo -enviado en septiembre de 2016-, las razones a sus compatriotas de por qué no podría venir este año a ese país. “Ustedes no saben cuánto me gustaría volver a verlos. Y tampoco podré hacerlo el próximo año (2017) porque ya están compromisos fijados para Asia, África” y agregó: “El mundo es más grande que Argentina”. Aún así explicó que “para mí el pueblo argentino es mi pueblo, ustedes son importantes, yo sigo siendo argentino, todavía viajo con pasaporte argentino”.