El Imacec de -0,4%, el peor desde la aguda crisis internacional de 2009, volvió a poner sobre el tapete la profunda y extendida desaceleración económica que ha acompañado los casi tres años de gobierno de Bachelet, y que no ha podido ser revertida por el titular de Hacienda. Economistas coinciden en que las reformas, especialmente la tributaria, han impactado fuertemente en la economía.
Publicado el 06.12.2016
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El tiempo, y las frías cifras, terminaron por desmontar todas y cada una de las creativas metáforas que han utilizado autoridades del Ministerio de Hacienda para “vender” la ilusión de que la economía, por fin, tendría “brotes verdes”, “puntos de inflexión”, “señales primaverales”, “recuperación del pulso”, y “configura una tendencia ascendente”.

El Imacec de octubre de -0,4% -el peor desde la aguda crisis económica mundial de 2009-, fue como el balde de agua fría para los pocos optimistas que iban quedando, y la desaceleración económica quedará como un legado indeleble en el gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, ya que el crecimiento económico acumulado durante este año es de 1,6%, inferior al 1,9% de 2014 y al 2% de 2015.

El ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, aclaró que el indicador “es una alerta pero también es un solo dato”, e insistió en que Chile es un “país sano y puede crecer más, enfrentamos complicaciones como todos, pero la verdad es que Chile puede más”.

Pero su ex colega, Andrés Velasco, coincidió en que si bien “un número no marca tendencia, ya son muchos meses en que la economía ha andado lenta. El número no es bueno. Y va a seguir andado lenta porque hay un problema de diseño de políticas y mientras no se corrija la productividad va a seguir siendo baja y el crecimiento también”.

Según sus estimaciones, la economía crecerá por debajo del 2% este año, lo que “va a convertir por lejos a este en el Gobierno desde el ’90 a la fecha en el que menos ha crecido; eso no sólo es un dato, si no que toca el bolsillo de los chilenos”.

Ministro de Hacienda se reune con directora general del FMICifras que contradicen, además, las orondas afirmaciones que dio hace pocos meses el ex ministro de Hacienda, Alberto Arenas -impulsor de la reforma tributaria-, respecto de que “estoy convencido de que la historia será más equitativa con mi labor en el Ministerio de Hacienda que la contingencia actual”.

El socialista Alberto Arenas fue ministro de Hacienda entre marzo de 2014 y mayo de 2015, período en que la economía creció un magro 2%, muy inferior al 4% que prometió. Además, impulsó la polémica reforma tributaria. En el cargo fue reemplazado por el PPD Rodrigo Valdés, con quien el PIB se ha movido 1,9%.

Ante ello surge la pregunta de por qué el ministro Valdés no ha podido reactivar la economía en su año y medio de gestión. Varios economistas consultados por “El Líbero” entregan su apreciación al respecto.

Josep Ramos: “Clima confrontacional y discurso de retroexcavadora afectaron la inversión”

Joseph Ramos, economista y académico de la U. de ChileEl ex decano y académico de Economía de la Universidad de Chile, Joseph Ramos, es categórico en afirmar que la reactivación económica “depende de 17 millones de chilenos, no de uno. Él valdrá por 100 o mil pero la economía se está resfriando porque las ventas están bajas y por eso el inversionista no invierte, y las ventas están bajas porque el consumidor teme al desempleo. Uno se podría preguntar por qué el Banco Central no ha podido reactivar la economía. Uno pensaría que la tasa de interés no debió haberse subido sino bajado, pero eso ya está. Es una manera de estimular la economía, y el resto viene por el impulso fiscal”.

Ramos admite que el negativo Imacec de octubre “no es bueno”, al igual que el resto del año. “La economía por tercer año consecutivo estará creciendo en torno o menos del 2% en circunstancias que durante los últimos 30 años creció más de 5%. Sabemos que ahora hay un tema con el precio del cobre, entre otros factores, pero a todas luces este crecimiento es insuficiente, menor al PIB tendencial y es motivo de preocupación. Ahora, no estamos en una crisis”.

El doctor en economía reconoce que el ministro Valdés heredó una pesada mochila que le dejó Arenas respecto del “clima confrontacional que caracterizó el primer año y medio con el discurso de la retroexcavadora, lo que innecesariamente produjo ruido que fue negativo para la inversión. Rodrigo Valdés ha tratado de revertir eso generando un clima más positivo y la Presidenta anunciando que estamos en el año de la productividad pero se hacen cosas por ese lado pero también otras que la neutralizan. Con mayores consensos habría sido posible avanzar más. A esta altura no es fácil hacerlo”.

Cecilia Cifuentes: “Las reformas tributaria y laboral no sólo tienen efectos negativos de corto plazo, generan un daño permanente de menor crecimiento”

 Cecilia Cifuentes, LyDLa investigadora del ESE Business School de la Universidad de Los Andes, Cecilia Cifuentes, explica que la llegada de Valdés hace 17 meses fue motivada por dar una señal positiva en términos de crecimiento, pero quela señal se dio, pero el resultado esperado no”, ya que en el año pasado entre enero y octubre la economía creció 2,4%, inferior al 1,6% de este año.

“Si bien el comportamiento de la minería explica parte de este resultado, el crecimiento no minero también se desacelera, de 2,6% a 2,1%. No sólo no hay “brotes primaverales”, sino que la actividad no minera se estabiliza en una tendencia de 2%. El resultado es preocupante si consideramos que 2016 fue definido como el año de la productividad para el gobierno”, afirma Cifuentes.

La economista de la UC se pregunta por qué la economía disminuye su crecimiento si el escenario externo es relativamente estable, en torno a 3% de expansión mundial, y se espera una leve mejoría para 2017.

“La respuesta sigue siendo la agenda de reformas estructurales, que no logra ser compensada con algunos tímidos avances en reformas de productividad. Si bien algunas de las reformas se aprobaron y por ende salieron de la discusión legislativa, lo que aminoró la incertidumbre, lo aprobado fue claramente negativo en términos de productividad futura. Las reformas tributaria y laboral no sólo tienen efectos negativos de corto plazo, generan un daño permanente de menor crecimiento”, asegura la investigadora.

A su juicio, una recesión no parece el escenario más probable, pero crecimientos del PIB en torno a 2% llegaron para quedarse por un tiempo.

Manuel Bengolea: “El problema más acuciante para la economía chilena es el desplome de las expectativas”

Juan-Manuel-BengoleaPara Manuel Bengolea, estadístico de la Universidad Católica y MBA de la Universidad de Columbia, el ministro Valdés “ha atacado bien y consistentemente el problema del exceso de gasto fiscal, que era uno de los factores que actuaban como contenedores de crecimiento, y que producían distorsión.  Sin embargo, el problema más acuciante para la economía chilena es el desplome de las expectativas, tanto de empresarios como consumidores, como consecuencia de reformas mal diagnosticadas, mal diseñadas y mal implementadas que han producido una inhibición del gasto (consumo e inversión privados), y  ha hecho poco por restaurar las confianzas con reformas mejor diseñadas”.

Por ello, plantea que el ministro de Hacienda “tuvo una oportunidad con la reforma laboral, donde primó la visión política por sobre la técnica.  El problema hoy es que las decisiones políticas pesan más que las técnicas, sobre todo después del descalabro electoral, y no logró adueñarse de la agenda”.

Francisco Klapp: “Las reformas anti crecimiento de este gobierno siguen acechándonos”

Francisco Klapp, economista de LyDEl investigador de Libertad y Desarrollo, Francisco Klapp, destaca  que si bien el ministro Valdés “ha hecho un notable esfuerzo por moderar y racionalizar las reformas de este gobierno posteriores a la salida de Arenas (como por ejemplo la laboral), no ha sido demasiado exitoso”.

A su juicio, el titular de Hacienda ha tenido algunos éxitos, como poner más énfasis que su predecesor en la sostenibilidad de las cuentas fiscales, con un crecimiento responsable para el presupuesto 2017, lo que sin duda ayuda a que la situación no sea peor.

Las reformas anti crecimiento de este gobierno siguen acechándonos, y vale la pena recordar que éstas serán recién enteramente implementadas en los meses que vienen. Por lo que en ausencia de modificaciones, algo que no sucederá durante este gobierno y que naturalmente escapa de la autoridad de Valdés, parece difícil esperar una recuperación sostenida”, plantea Klapp.