En conversación con "El Líbero", el ex ministro del Interior asegura que la Nueva Mayoría "no funcionó como coalición de centro izquierda, sino que como una coalición de izquierda con un apéndice de centro" y le pide al titular de Interior, Mario Fernández, que sea neutral frente a las diferentes posturas internas de la DC.
Publicado el 07.07.2016
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Al entrar a la oficina del ex ministro Edmundo Pérez Yoma (DC) se ve una serie de fotos colgadas en una pared que muestran la participación del ex secretario de Estado en los últimos gobiernos de la Concertación. Entre ellas, destaca la del gabinete de la Presidenta Michelle Bachelet del año 2007 en Cerro Castillo, donde Pérez Yoma se ubica a la derecha de la Mandataria como su ministro del Interior. “Era un buen gabinete, muy bueno”, comenta minutos antes de iniciar la entrevista.

En conversación con “El Líbero”,  después de tres meses en que había optado por mantenerse en silencio y al margen del debate político, el ex titular de Interior analiza la marcha del gobierno, la baja aprobación de Bachelet, las reformas del Ejecutivo y la proyección de la Nueva Mayoría.

“Esta coalición de centro izquierda no funcionó como bloque de centro izquierda, sino que como una coalición de izquierda con un apéndice de centro, que era la DC”, explica Pérez Yoma.

Además, el ex ministro analiza la llegada de Mario Fernández a Interior y le pide que se mantenga neutral frente a las diferentes posturas internas de la DC. “Hay que tener cuidado, porque también se puede resentir en estas posturas distintas que hay al interior de la DC, que el ministro parezca tomando bando por una o por otra. En eso tiene que ser delicado y manejarse con extremo cuidado”, explica. 

-Bachelet obtuvo 22% de aprobación en la última encuesta Adimark, más bajo de lo que obtuvo en su último gobierno del cual usted fue parte. ¿A qué se debe? ¿Cómo ha visto la marcha del gobierno?

-Reafirma lo que han venido diciendo las demás encuestas, como Cadem, semana a semana. Decir que el gobierno lo ha hecho mal ya es como un lugar común. Este es un gobierno que no ha logrado hacer las cosas bien, que no ha logrado transmitir bien qué es lo que quiere, que ha sido confuso en algunas de sus iniciativas, pero eso está todo internalizado en la opinión pública y no vale mucho la pena seguir ahondando sobre esto. Este 22% es algo muy categórico, es realmente una muy mala evaluación, pero lo curioso es que esta mala evaluación no significa que la gente vaya a votar por la derecha o por la centro izquierda.

-¿Cómo se lee entonces?

-Esta evaluación es gente de izquierda que está descontenta con el gobierno, gente de centro que está descontenta  y, por supuesto, la derecha, que siempre está descontenta con el gobierno. Los proyectos del Ejecutivo nunca han sido verdaderamente entendidos por la ciudadanía, han sido técnicamente mal hechos, muchas veces desprolijos y eso crea mucha confusión, muchas discusiones en el Congreso. Claramente estamos frente a un problema.

-La mayor baja de apoyo a la Presidenta se da en sectores de centro.

-Ése es el gran tema. Esta coalición de centro izquierda no funcionó como bloque de centro izquierda, sino que como una coalición de izquierda con un apéndice de centro, que era la DC. Y esa es la percepción que tiene la gente. La mala evaluación se ha centrado principalmente en la gente que vota por la DC, y que está desafectada de lo que hace este gobierno, eso es muy importante, porque más que un problema de gobierno, es un problema de la Nueva Mayoría. Para el futuro hay que pensar bien qué se va a hacer.

-¿Y qué se debe hacer?

-Yo siempre he sido un pesimista con respecto a la proyección de la Nueva Mayoría. Lo he dicho en varias oportunidades, no hay ningún indicio nuevo que me haga pensar que esto puede ser distinto. La DC tiene un compromiso con el programa y la Presidenta Bachelet, y eso lo va a hacer hasta el final. Vienen ya las elecciones municipales, que no van a marcar nada. Básicamente van a ser una reproducción de lo que hay ahora. No creo que haya grandes sorpresas en la elección municipal. Pero apenas termine la elección municipal, vamos a entrar en la carrera presidencial de inmediato.

“Es primera vez en tantos años, por lo menos en la centro izquierda, que la elección presidencial es una incógnita”

-¿Cómo ve la carrera presidencial en la Nueva Mayoría?

IMG_4447 (1)-Es primera vez en tantos años, por lo menos en la centro izquierda, que la elección presidencial es una incógnita. No sabemos qué va a pasar ahí. Tenemos dos escenarios, si va Lagos o no va. Lagos va a tener que tomar una definición. Si no va Lagos vamos a tener un escenario muy distinto. PS  y PPD pueden llevar un candidato único que podría ser Isabel Allende y los partidos más de izquierda pueden apoyar o no esa postulación. En la DC se va a suscitar una discusión importante, entre aquellos que van a querer participar en las primarias de la Nueva Mayoría, y entre otros que van a querer ir a primera vuelta con un candidato propio. Ésa será la gran discusión, que se va a resolver en la Junta Nacional de la DC.

-¿Cree entonces que Lagos es el mejor posicionado para competir en la elección presidencial?

-Lagos está excepcionalmente preparado para solicitar el apoyo de varios partidos sin la necesidad de tener que armar una coalición. Lagos puede pedir el apoyo del PS, del PPD, del PR y de la DC. Pero ya no como coalición. Creo que de ahora en adelante los partidos van a apoyar a los gobiernos. Yo creo que Lagos, para eso, tiene más posibilidades de convocar a un grupo así, pero partido por partido. En el caso de la DC, creo que si Lagos asegura que va e invita a la DC a participar del programa de gobierno, creo que puede haber una buena posibilidad de que eso suceda y así sucesivamente con los demás partidos.

“Es muy difícil que la reforma educacional se termine durante este gobierno”

-En abril de 2016  se refirió al proceso constituyente y afirmó que no sacaba nada con que no le gustara, ya que era algo que estaba en marcha. Ahora que han pasado tres meses y ha habido más avance en este tema, ¿cómo evalúa el proceso constituyente?

-Con respecto a lo que se planificó, creo que ha sido un éxito. La participación ha sido muy impresionante, si son 20, 30 mil personas que se han juntado para hablar de la nueva Constitución, me parece muy notable. Pero es un proceso nuevo, nunca se ha hecho en ninguna parte del mundo. ¿Cómo va a terminar esto? Finalmente son 7 u 8 constitucionalistas que se juntan y hacen la Constitución, es lo más probable que así sea. Pero creo que ha sido un proceso interesante, despertó bastante interés. Lamentablemente, todo se dejó para el final.

-¿Se ha dejado de lado otro tipo de problemas más urgentes por centrarse en la reforma a la Constitución?

-Es obvio. El gobierno ha estado enfrascado en grandes reformas. El programa de gobierno era tener una reforma tributaria para financiar la reforma educacional y una reforma constitucional. Y eso ha ocupado el 90% de la agenda. Y los temas del día a día, la salud, la infraestructura, delincuencia, no están bien atendidos y la gente lo siente, y por eso la baja popularidad de este gobierno. Y no sólo del gobierno. Que el gabinete tenga esa tan baja aprobación no es porque el gabinete sea malo, es porque la gente dice que lo que están haciendo no les gusta. No se ha logrado encauzar a la gente para que entienda.

-¿Cuál es su impresión de la reforma a la educación superior ingresada el pasado lunes al Congreso?

-Es muy difícil que se termine este proyecto de ley que se mandó. Es muy difícil que la reforma educacional se termine durante este gobierno. Va ser larguísimo, porque hay cero conciencia con respecto a esto. Los procesos educacionales siempre son así.

-Hay preocupación en la NM con que esto pueda utilizarse como “caballo de batalla” de las elecciones, debido a que el gobierno apuesta que su aprobación sea en época electoral. ¿Lo cree posible?

-Sí claro. Sí se puede utilizar como arma electoral y la tentación va a estar ahí. El problema es que tú utilizas algo como arma electoral cuando hay un grupo grande que te apoya, pero aquí están todos en contra. Entonces, ¿es un arma electoral contra quién? ¿Cómo usas esto como arma electoral? Es una cosa muy difícil, si todo el mundo está en desacuerdo con eso.

-En el proyecto se ha generado un fuerte debate en torno a la fijación de los aranceles de las universidades por parte del gobierno.

-No soy un experto en educación, creo que hay conocer el proyecto y escuchar a quienes saben de esto. Pero llegar a un acuerdo en torno a este tema, va a ser un proceso muy largo, no va a ser fácil. En esto no va haber un acuerdo como la reforma tributaria.

Rol de Mario Fernández en Interior: “Él tiene que ser neutro con las diferentes posturas internas de la DC”

IMG_4399-¿Cómo ve el rol de la DC en el gobierno?

-Yo veo a mi partido muy opacado, muy complicado y con bastantes divisiones internas en torno a cómo enfrentar el futuro. Hay una corriente muy fuerte de gente que quiere estar en la NM, que apoya sin reparos el programa de la Presidenta y que están muy cómodos en este escenario, y otra parte que opina exactamente lo contrario, que están incómodos, se sienten un poco atrapados en una coalición que no los representa. Está complicada la DC.

-En ese sentido, el ministro Mario Fernández ya lleva un mes en su cargo, ¿cómo evalúa su gestión? ¿Podría  ayudar a mejorar lo que usted menciona?

-Es difícil todavía analizar, porque creo que el ministro Fernández está tomando el pulso de lo que pasa. Es muy difícil llegar desde afuera y tomar el pulso de la coyuntura de la política que hay acá. Creo que el ministro Fernández ha estado en ese proceso y tengo la sensación de que él es un hombre tranquilo y lo va a hacer bien. Obviamente va a ayudar a la relación entre la DC y el gobierno. Él es un hombre de partido y que no tiene problema de reunirse con los parlamentarios, con la dirigencia del partido, a él le gusta eso. Ahora, hay que tener cuidado, porque también se puede resentir en estas posturas distintas que hay al interior de la DC, que el ministro parezca tomando bando por una o por otra. En eso tiene que ser delicado y manejarse con extremo cuidado.

-¿A qué se refiere?

-No sólo decir estoy en el lado de los que creemos en la proyección de la Nueva Mayoría, eso no le corresponde. O decir que cree que la Nueva Mayoría termina dentro de poco. En eso debe ser neutral. Él tiene que defender las posturas del gobierno y explicárselas a la DC, y hacer de puente de la DC en su conjunto con el gobierno. Por lo menos él tiene que ser neutro.

-Pero a él se le ha visto más cercano a la postura de los que defienden la NM y ha mostrado un férreo respaldo al programa de gobierno. En la DC comentan que esto se debe a que Mario Fernández es por convicción presidencialista.

-Exactamente, es muy vertical. Él considera que la institución de Presidente de la República en un régimen presidencialista como el nuestro, es central a la organización del Estado.

-A su juicio, ¿cuál debiese ser el objetivo del gobierno, la hoja de ruta para la última etapa del mandato de Bachelet?

– Darle especial importancia a lo que la Presidenta ha tratado de darle importancia, que es decir, que para que todas estas cosas se cumplan, el país necesita crecer y por alguna razón no estamos creciendo. Y en ese sentido, los que acusan a la Presidenta de populista están muy equivocados. Porque ella, en definitiva, a pesar de toda su ambición, de que haya gratuidad, ha sido muy clara en que estas cosas no se pueden hacer si no hay plata. Acusar a la Presidenta de populismo o que está gastando más de lo que tiene es bastante irresponsable. Eso no es así.