En conversación con "El Líbero" el diputado independiente y ex PPD dice que ahora "la candidatura de (Guillier) pasa a una etapa superior" luego de la proclamación del PS. Pero además se refiere a la decisión que tiene que tomar su ex partido sobre si llevar un candidato de sus filas u optar por los que ya están en competencia y agrega que la decisión de la DC, sobre ir a primera vuelta, "no tiene ninguna lógica".
Publicado el 14.04.2017
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El domingo pasado el Partido Socialista proclamó como su abanderado al senador Alejandro Guillier sumándose al Partido Radical -quien ya lo había ungido en enero-, destapando una serie de interrogantes sobre qué va a pasar con la coalición de gobierno, la Nueva Mayoría.

Tras conocerse el resultado del pleno del Comité Central el domingo -que eligió a Guillier- el ex Presidente Ricardo Lagos desistió de seguir en carrera, por lo que el PPD deberá elegir un abanderado entre sus filas o apoyar a alguno de los dos que están en competencia: Guillier o Carolina Goic. Pero la decisión también consiguió abrir aún más el debate sobre si la DC debe participar en primarias o en primera vuelta, generando opiniones diversas dentro del partido. Pero además el debate parlamentario es un tema sensible y el futuro de la coalición estaría en “veremos”.

El diputado independiente y ex PPD, Pepe Auth, en conversación con “El Líbero” dice que ahora “la candidatura (Guillier) pasa a una etapa superior” y que “el PS aporta la estructura territorial, los liderazgos y la consistencia política complementaria que es necesaria para pasar a otra fase, porque la competencia es dura y al frente tenemos un candidato con mucha experiencia”. Pero además sostiene que “preferiría en lo personal que el PPD proclamara candidato propio, recogiera el legado de Lagos y con eso contribuyeran a la realización de la primaria” y piensa que la decisión de la DC sobre ir a primera vuelta “no tiene ninguna lógica”.

– El Comité Central del PS proclamó al senador Alejandro Guillier, ¿qué viene ahora?

– La candidatura pasa a una etapa superior porque de alguna manera lo que había era un compás de espera de esa decisión en la práctica; muchos hemos planteado que el tiempo después de la proclamación del Partido Radical ha sido un tiempo perdido. Es decir, después de enero la candidatura no ha dado señales de que pasa a una fase superior y espero que ahora con el ingreso del Partido Socialista sí lo haga. El PS aporta la estructura territorial, los liderazgos y la consistencia política complementaria que es necesaria para pasar a otra fase porque la competencia es dura y al frente tenemos un candidato con mucha experiencia, avezado, con infinitos recursos y que tiene perfectamente alineado a su bloque; no voy abundar en eso porque es evidente que hay un adversario que para poder vencer hay que emplearse a fondo.

– Usted dice “ha sido un tiempo perdido”. En una entrevista con este medio dijo que “Guillier para crecer tiene que salir de la jaula radical”, ¿tiene que ver, entonces, con que el PR es un partido muy pequeño? o ¿a qué lo atribuye?

– Sí, pero también tiene que ver, creo yo, con una relativa indecisión y ausencia del propio candidato del debate público durante febrero -naturalmente- y en parte de marzo y claro, una cierta indecisión de pasar a una fase de profesionalización de la campaña que implica buscar el control de la agenda, articular vocerías múltiples, pasar a una fase de coordinación programática más clara y también estructurar una red que actúe con consistencia y coherencia. Eso aún no ha ocurrido, espero que pase ahora. Es evidente que Piñera ya dio pasos que le permitieron consolidarse, definir su candidatura y conseguir el apoyo de los dos principales partidos de Chile Vamos. Además, tiene una Fundación propia, que es una estructura de campaña en la práctica y que viene trabajando hace rato, también están alineados todos los parlamentarios de la coalición y casi la totalidad de los alcaldes y concejales. En consecuencia, nosotros estamos en una fase previa de ese trabajo y diría atrasados y por lo mismo, abril es un mes importante. Además, tenemos resoluciones de la coalición pendientes lo que impide avanzar muy significativamente.

– ¿Cómo ve al PPD? Tiene que decidir si llevar un candidato propio o apoyar a Alejandro Guillier o Carolina Goic…

– Efectivamente, aunque creo que el arco de la decisión es más corto porque -por lo que conozco al PPD- me cuesta imaginar a un Consejo General en este contexto proclamando a Carolina Goic -aunque no es descartable-, así que pienso que la disyuntiva real es poner un candidato propio o apoyar a Alejandro Guillier. Ellos harían una contribución muy importante si persistieran en la tesis de que están con Lagos, de poner por delante la propuesta programática y elegir un candidato que encarne eso, que alguno de sus liderazgos lo haga y por supuesto el PPD los tiene. No sé qué decidirán.

– ¿A usted le gustaría que el PPD proclamara a Guillier?

– Yo preferiría en lo personal que el PPD proclamara candidato propio y siguiera con el programa, recogiera el legado de Lagos y con eso contribuyeran a la realización de la primaria. A mi juicio sería un debilitamiento de la opción presidencial de la centro-izquierda si no se realizan primarias, para mí es tajante, soy categórico en decirlo.

– Pasa a transformarse en clave la decisión DC 

– Para ser franco la DC no es que vea que en uno u otro escenario su candidatura tiene viabilidad de ganar la primaria, la distancia es muy grande. Por lo tanto yo creo que esto de que ‘con un solo candidato no voy’ y en cambio ‘con dos reales sí’, es excusa. Incluso, nunca mientras estuvo Lagos la DC dijo que iba a ir a primarias y ahora que no está Lagos dice que probablemente no va a ir. Ellos se han movido entre el no pronunciamiento y un pronunciamiento informal respecto de que no irían, pero nunca han dicho ‘vamos a ir a primarias’. De hecho la proclamación de Carolina Goic, que podría haber sido acompañada de esa decisión no lo fue. Y por lo tanto, tampoco responsabilizaría al retiro de Ricardo Lagos de la decisión de la DC porque finalmente no había decisión de la DC favorable a la primaria.

– ¿Tiene lógica lo que expone la DC? Sobre estar “solos” frente a los demás partidos…

– No le encuentro ninguna lógica al raciocinio que dice ‘nosotros no vamos a ir a una primaria con un candidato apoyado por el PS, PR y eventualmente el PPD y PC, sino que en ese caso vamos a ir a primera vuelta, pero a primera vuelta también van a ir a competir con un candidato apoyado por el PS, PR y eventualmente el PPD y el PC. Es decir, no hay diferencia entre una y otra. La única diferencia relevante es que en la primaria se hace en julio y sólo elige candidato presidencial, en cambio la primera vuelta se hace en noviembre y al mismo tiempo de elegir a quién pasa a segunda vuelta se elige a 55 diputados y 23 senadores. Por lo tanto, la primera vuelta tiene consecuencias, en cambio la primaria no las tiene. No entiendo la lógica. Francamente, si tuviera que apostar yo apostaría a que no va a haber candidatura DC en la papeleta del 19 de noviembre, porque o bien van a primarias ahora y apuestan a concitar un tercio o más del electorado de la coalición; o bien prolongan la candidatura. Si a la fecha de agosto la candidatura no logra despegar y sigue instalada en el cuarto lugar, francamente no veo a la DC poniendo en riesgo todo su capital electoral, político y parlamentario en una segunda vuelta si su candidata no logra instalarse con alguna opción de ser presidente o de competir por lo menos con viabilidad.

– ¿Se tendría que bajar? 

– Yo creo que habría acuerdo.

– Uno de los puntos que plantea la DC es ir a la primera vuelta, pero lograr un acuerdo parlamentario. ¿Eso es viable?

– La votación parlamentaria está determinada -en una medida muy relevante- por la votación presidencial, de hecho la gente primero se pregunta si va a ir a votar y luego, si es que es así, no es que se sienta atraída por la votación parlamentaria, sino que lo hace por la presidencial. Entonces se pregunta por qué candidato presidencial va a votar y luego nuevamente, mira el escenario y dice quiénes son los candidatos al Parlamento que están con  el candidato presidencial. Eso es lo que hace la mayoría de los electores y eso explica, por ejemplo, que el mejor resultado parlamentario de la derecha, lo haya conseguido el 2009 cuando Piñera sacó 44% en primera vuelta y su lista sacó algo equivalente. Entonces, es muy determinante para tu resultado parlamentario si estás alineado u asociado con un candidato presidencial fuerte o uno débil. Lo segundo, es que es difícil pedirle a partidos que tienen el candidato presidencial más fuerte que diluyan esa ventaja en lo parlamentario, porque es evidente que si hay una lista del candidato presidencial fuerte va a tender a beneficiarse de esa fortaleza y hay otra lista del candidato presidencial más débil va a tender a perjudicarse. Es como tomar las bondades de una cosa y no tomar sus perjuicios; en realidad las decisiones tienen ventajas, pero también costos.

– Usted ha dicho que proyecta una segunda vuelta entre Sebastián Piñera y Alejandro Guillier…

– Si, yo proyecto (a Alejandro Guillier) llegando a primera vuelta pero hay que trabajar para eso, no está regalado. La elección va a ser muy competitiva, el elector hoy día es mucho más libre, más dueño de su decisión que antaño, el voto por reflejo, por tradición, porque voté antes por alguien, hoy es muy pequeño y en las elecciones se re baraja el naipe y por lo tanto tienen que mostrar voluntad de cambio y al mismo tiempo gobernabilidad. Si logramos constituir una coalición y una candidatura que refleje bien la necesidad, de al mismo tiempo profundizar y corregir, por supuesto que vamos a pasar a primera vuelta. Y, la segunda vuelta va a ser muy estrecha de todas maneras, porque yo imagino que va haber más votos en primera vuelta por alternativas de cambio, que por alternativas de reversión de los cambios. Pero, no está garantizado que el electorado de las otras alternativas de cambio concurran a votar en la segunda vuelta. De eso va a depender el resultado.

– Usted dice que va a estar entre alternativas de “cambio” y de “reversión de cambios”; se refiere a Guillier y Piñera 

– Y también la Beatriz, que va a ser otra alternativa de cambio. Por lo tanto, va a depender el resultado de la capacidad que tenga el que pase a segunda vuelta y nosotros tenemos una muy buena opción de hacerlo, de atraer a esos electores que habrán preferido otras alternativas y que no se compren el discurso de algunos de que da lo mismo que gane la derecha o que gane la centro-izquierda.

– ¿Cuánto le afecta a Alejandro Guillier la aparición de Beatriz Sánchez?

– Está por verse. Creo que ella lo que hace es ponerle rostro a una fuerza política que ya existe y que tiene un espacio electoral bastante significativo, pero que no tenía rostro presidencial y RD y Boric captaron lo que nosotros mismos habíamos captado, que necesitábamos un rostro de renovación, distinto, con nivel de legitimidad y que no viniera desde la política; y eso que ellos criticaron tanto, lo están aplicando ahora. La gracia de Beatriz es que logra apuntar a ese conjunto de electores que está insatisfecho con ambas coaliciones dominantes y que en la elección anterior sacó más del 18% de los votos. Entonces, obviamente hay un electorado disponible para votar por alternativas de izquierda de la Nueva Mayoría y creo que es una muy buena opción para capitalizar buena parte de ese electorado.

– El Frente Amplio es muy crítico con la NM, en una segunda vuelta cree que podrían conseguir ese apoyo… 

– A mí me cuesta ver a Beatriz Sánchez diciendo que le da lo mismo, en la eventualidad de que pasaran Piñera y Guillier que ganara Piñera o Guillier, que es lo que uno le escucha a Gabriel Boric, por ejemplo. Me cuesta imaginarla, ahora la realidad supera la imaginación, pero me cuesta. Ahora, también es tarea del candidato que pasa a segunda vuelta buscar esos electores y también depende mucho del color y de la tonalidad de la candidatura de Piñera, porque si los electores perciben la candidatura de Piñera como una amenaza de reversión, obviamente, van a concurrir a votar aún cuando sus dirigentes le digan lo contrario. Esto ocurrió, por ejemplo, con Lagos y Lavín a pesar de que Gladys Marín llamó activamente a abstenerse, el electorado no la siguió, y la mayor parte votó por Lagos y le permitió un triunfo por sobre Lavín. Los candidatos no son dueños de sus electores, pero evidentemente pueden contribuir o conspirar contra ese objetivo.