El doctor Enrique Paris afirma que primaron razones políticas e ideológicas para desechar las concesiones, lo que ha retrasado y encarecido la construcción de hospitales. También pide que el Minsal se dirija con criterios técnicos y no políticos, y que el plan de Bachelet 20/20/20 eran “promesas que no tenían una base real”.
Publicado el 28.11.2016
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La crisis en los hospitales públicos es un fantasma que reaparece frecuentemente, y que hace dos semanas regresó con mucha fuerza por los millonarios sobrecostos en las adjudicaciones de los hospitales -varias de ellas a la empresa OHL, presidida por el cuñado del ex Presidente Ricardo Lagos-; la creación de una comisión investigadora de la Cámara de Diputados para investigar supuestas irregularidades; y el rechazo de la Contraloría a la adjudicación de cuatro centros asistenciales por graves vicios legales.

De ese “fantasma” y de los siempre candentes temas de la salud pública conversa con “El Líbero” el presidente del Colegio Médico, el doctor Enrique Paris, quien  terminará en mayo su segundo período de tres años con una inédito logro: aumentar en 10 mil los nuevos médicos afiliados al gremio.

– En términos generales, ¿cómo ve lo que está pasando en la crisis hospitalaria?

-Ha sido lamentable lo que ha ocurrido por el retraso que se está produciendo y que afecta a los pacientes. No sólo es retraso en la parte formal de infraestructura y construcción de los hospitales, sino que los más afectados son los pacientes. Se les prometieron cosas que no se están cumpliendo, además hay que pensar que en paralelo se están formando muchos médicos y especialistas. Qué vamos a hacer con los especialistas que no tendrán dónde trabajar. Hay discordancia entre la formación de médicos y la capacidad instalada del sistema público.

-La subsecretaria dice que es una situación habitual adjudicar hospitales con sobreprecios. ¿Cuál es la postura del Colegio Médico al respecto?

-Creo que hay que investigar por qué motivos se están produciendo los sobreprecios, pero desgraciadamente esos sobreprecios destruyen los argumentos que se dieron en el pasado para eliminar hospitales concesionados y construirlos con fondos sectoriales. Cuando nos enfrentamos a este aumento de los precios, en que el m2 construido está costando igual o más que las concesiones, obviamente produce mucho malestar y destruye los argumentos que permitieron llevar a cambiar la forma de contrato para construir los hospitales. Creo que debe investigarse por qué motivo han aumentado tanto los costos, y por qué se están pagando sobreprecios en hospitales que tenían un contrato de por medio.

– ¿Los sobrecostos revelan un problema con la capacidad técnica del Minsal?

-Obviamente, y no lo digo yo, lo dijeron los ex ministros García, Erazo y Mañalich. La ministra Molina es la única que trata de exculpar un poco. Entiendo que hay buenos técnicos en el Minsal, eso no lo pongo en duda. El problema es que las personas encargadas de las licitaciones y construcciones han cambiado de director muchas veces y de personal. Hay que recordar que el ministro del MOP se quejó de que hubo falta de coordinación con Salud mientras fue ministra Molina. El MOP debe aportar la parte técnica en la construcción, y Salud la parte técnica en los aspectos sanitarios.

-En mayo Ud. dijo a este diario que había que “repensar las concesiones hospitalarias”.

-Por supuesto. Todos están hablando que hay que volver a la cooperación público-privada. En una reunión en Enasa el pasado jueves prácticamente todo el mundo estuvo de acuerdo. Lo dijo el ex Presidente Lagos en la entrevista con Tomás Moschiatti en el Mega. Todo lo que hay que sea concesionable hay que concesionarlo. Lo que hay que mejorar son los contratos, la forma en que se establece el contrato entre el concesionario y el Estado.

Enrique Paris: “Concesionar era una palabra maldita, sumamente negativa y que se usaba como muletilla para desprestigiar o atacar a cierto grupo de personas. Se usaron esas muletillas y ataques por razones políticas y no técnicas, sociales y de salud”

– ¿Ve al Minsal en esa línea?

-La ministra Castillo ha sido un poco dubitativa en esa línea. La anterior (Helia Molina) no, ella estaba en contra de las concesiones.  Hoy tenemos paralizado el hospital Salvador y de Chillán, que es el que más me molesta porque ya estaba concesionado y el Minsal lo sacó de la concesión. Me molesta porque yo fui a Chillán en 2014, hablamos con el Colegio Médico, la comunidad, dimos entrevistas en todos los medios tratando de que no lo sacaran de la concesión e igual lo hicieron. En esa época concesionar era una palabra maldita, sumamente negativa y que se usaba como muletilla para desprestigiar o atacar a cierto grupo de personas. Se usaron esas muletillas y ataques por razones políticas y no técnicas, sociales y de salud.

-Ud. dijo que el plan de hospitales 20/20/20 era un “slogan muy llamativo que no se está cumpliendo”.

-Se sigue sin cumplir. De 28 hospitales o centros de salud hay sólo dos en ejecución. La mayoría está en la Contraloría, otros en reevaluación, otros aún en diseño y uno en estudio. Creo que esa lista obviamente entristece, nosotros esperábamos que las promesas se cumplieran, pero eran promesas que no tenían una base real. Ahora se dice que los problemas económicos del país dificultan, pero entonces no se debió haber prometido la magnitud de construcciones.

– ¿Qué balance hace de la gestión del gobierno en materia hospitalaria?

-En materia de salud quisiera decir, primero, en forma general, que en la formación de especialistas y la creación de médicos generales y urbanos hubo un gran avance. En la ley Ricarte Soto también, a pesar de que no se han gastado todos los recursos. Hay cosas positivas. Los medicamentos para colesterol, insulina, diabetes. Hay políticas buenas que hay que seguirlas a largo plazo, no cambiarlas en cada gobierno. En el caso de los hospitales se rompió una política de concesionar, se demonizaron los hospitales de Maipú y La Florida. Se llegó a decir que para cambiar una ampolleta había que pagar no sé cuántos miles de pesos. Eso era mentira. Esos hospitales son magníficos desde el punto de vista de la infraestructura, tecnología, de las piezas para los pacientes, las camas. Eso no se continuó y ahora estamos viendo las consecuencias.  Además, han aumentado las listas de espera y la deuda hospitalaria en forma gigantesca, estratosférica, y obviamente la lista de pacientes no AUGE que va en un millón y medio de personas. Es un tema muy delicado.

Enrique Paris: “En el caso de los hospitales se rompió una política de concesionar, se demonizaron los hospitales de Maipú y La Florida. Se llegó a decir que para cambiar una ampolleta había que pagar no sé cuántos miles de pesos. Eso era mentira. Esos hospitales son magníficos desde el punto de vista de la infraestructura, tecnología, de las piezas para los pacientes, las camas”

– ¿Por qué han aumentado tanto las listas de espera y las deudas hospitalarias?

-Porque el Minsal no tiene la capacidad suficiente para lograr cumplir con lo que le mandata la ley y lo que necesitan los pacientes. Lo hemos dicho muchas veces. Es un problema que se arrastra desde hace mucho tiempo. Los médicos se fueron del sistema público al privado. Entramos en otro tema crítico y difícil. La compra de servicios a las sociedades permitió o indujo a los médicos que disminuyeran sus horas en el sistema público, y comenzaran a atender pacientes por medio de sociedades médicas, cubriendo las necesidades del servicio, y eso aumentó los costos en las atenciones de salud. Lo que hay que hacer es lo contrario, atraer nuevamente a los médicos al sistema público de salud para que los especialistas atiendan a las personas. El 57% de los médicos está en el sistema privado, que atiende al 20% de la población. Ahora, la cooperación público-privado ha logrado disminuir las listas de espera y solucionar problemas quirúrgicos. Eso hay que regularlo mejor. Tiene que haber transparencia, regulación y las clínicas a las que se deriven los pacientes deben estar acreditadas. Hay una situación difícil porque el sistema público no es capaz de atender a todos los pacientes con la garantía de calidad y de oportunidad.

-La constructora OHL, presidida en Chile por el cuñado de Ricardo Lagos, ha sido cuestionada por adjudicarse hospitales con millonarios sobreprecios y siendo la sexta más cara, como en el hospital de Marga Marga. ¿Cómo ve esa situación en particular?

-Que las instituciones funcionen, que se haga la investigación y se aclare la situación. No tengo claridad al respecto. En los hospitales de Chillán y Linares OHL también se los adjudicó con el valor más alto. Es una empresa que postula con valores muy altos. Pero si fue elegida a pesar de tener el valor más alto habrá que buscar otras explicaciones, que debe dar el Ministerio de Salud.

– ¿Qué le parece la revocación de la licitación del sistema informático Sidra II?

-Un error muy grave. Eso va a repercutir mucho en el interés de las empresas privadas de participar en estas licitaciones. El funcionamiento de la ficha médica entre la atención primaria y los hospitales tiene que ser perfecto. Los costos aumentan mucho cuando el paciente es trasladado de la atención primaria al hospital y no existe conexión. La paralización de esa licitación va a retrasar esa arma tan poderosa, que permite en algunas clínicas y servicios privados dar una atención mucho más expedita, porque el paciente tiene una solo ficha que se puede revisar en atención primaria y en el hospital. El paciente tiene derecho a recibir información digital. Es un retraso importante en atender mejor a la población. Muchas veces los pacientes extravían los exámenes de papel, y si eso queda en una base de datos a la cual el médico puede acceder es fundamental para una atención eficiente.

Enrique Paris: “En los hospitales de Chillán y Linares OHL también se los adjudicó con el valor más alto. Es una empresa que postula con valores muy altos. Pero si fue elegida a pesar de tener el valor más alto habrá que buscar otras explicaciones, que debe dar el Ministerio de Salud”

-La Contraloría rechazó las adjudicaciones de cuatro hospitales públicos por diversos vicios legales. ¿Qué opina Ud.?

-Hay diferentes puntos de vista. Algunos dicen que se podrá corregir rápido y otros que va a retrasar en meses y años la puesta en marcha de la construcción. Por qué se retrasan, por qué se cometen esos errores administrativos. Se debe investigar.

-El gasto del Minsal en las inversiones en salud es de apenas el 30% del presupuesto a septiembre. ¿Por qué se produce esa subejecución?

-El cumplimiento del plan de inversiones del Minsal siempre ha sido lento. En el gobierno anterior también, a lo mejor menos, y al final hace que ese dinero se destine a otros fines menores. Creo que eso habla de los problemas de gestión que tiene el ministerio. He dicho muchas veces que Salud debe transformarse en un ministerio técnico, no en un ministerio político. Sé que hay gente buena en el Minsal pero cuando hay cambio de gobierno, incluso dentro de la misma Concertación, cambiaba mucha gente. El ministerio tiene que ser independiente de los avatares políticos, dirigido por un directorio al que la ministra tenga que dar cuenta, y ese directorio ojalá que dure 10 años y mantenga la política sanitaria del país en forma estable con continuidad y planes de largo plazo. Lo estamos viendo en la concesión de hospitales, en que hubo cambio de timón cuando asumió la ministra Molina, y llegó a decir que marcharía por las calles si concesionaban los hospitales. Dio señales muy duras que fueron avaladas por algunos gremios y estamos viendo los resultados. Se postergó la construcción de hospitales. La pelea entre el alcalde de Puente Alto y el Presidente Piñera también ayudó a generar duda sobre las concesiones hospitalarias, indudablemente.