Pdte. de empresarios chinos en Chile: “Estoy de acuerdo con la política migratoria abierta chilena, pero no sólo vienen inversionistas sino delincuentes”

Hexing Wang acusa que la violencia contra los comerciantes asiáticos se ha desatado en los últimos tres años, en que han aparecido bandas extranjeras, especialmente colombianas. “Hace cinco años había cinco o seis casos de robo o asalto, pero ahora hay 500. Antes solo había amenazas para robar algunas especies, pero ahora están matando”,...
Hexing Wang acusa que la violencia contra los comerciantes asiáticos se ha desatado en los últimos tres años, en que han aparecido bandas extranjeras, especialmente colombianas. “Hace cinco años había cinco o seis casos de robo o asalto, pero ahora hay 500. Antes solo había amenazas para robar algunas especies, pero ahora están matando”, denuncia.
Publicado el 25.12.2016
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La semana pasada cerca de mil ciudadanos chinos protestaron en la plaza de la Constitución, frente a La Moneda, por la violencia que están sufriendo en sus locales comerciales, y en especial por la muerte del comerciante Baolin Luo, quien fue asesinado en su restaurante en La Florida por un ladrón que le robó $350 mil, y que hasta la fecha no ha sido detenido.

Las pancartas en español y chino decían “No más asaltos, queremos trabajar sin miedo”, y entregaron una carta al ministro del Interior, Mario Fernández, exigiendo mayor seguridad para trabajar con tranquilidad.
protesta-chinos-en-la-monedaEn Chile residen 30 mil ciudadanos chinos, de los cuales más de 10 mil son comerciantes. El presidente de la asociación gremial de empresarios chinos en Chile, Hexing Wang -quien reside en nuestro país desde 1984-, conversó con “El Líbero” sobre la protesta y la oleada de violencia que dicen sufrir.

– ¿Por qué decidieron protestar frente a La Moneda’

-Un motivo principal fue la muerte de un ciudadano chino por un asesinato. Además, la situación de seguridad actual no es buena, no solo estamos preocupados los chinos sino también los chilenos. Antes solo había amenazas para robar algunas especies, pero ahora están matando. Cada día está en riesgo la vida. Es la preocupación normal.

– ¿Han ocurrido antes asaltos así?

-Muchos. La mayoría ocurre en el barrio Meiggs. Hace cinco años había cinco o seis casos de robo o asalto pero ahora hubo 500 casos en los últimos tres meses del año. Por eso tenemos muchas preocupaciones. Ese sector es muy importante no solo para los chinos. Los empresarios venden en efectivo y manejan  mucho dinero y si no puede haber seguridad los perjudica. Los chinos no entienden los cheques y no los aceptan y prefieren que les paguen en efectivo. Gran cantidad de personas compra en esa zona y hay mucho dinero con efectivo, donde no se usa tarjetas. Ahora se ven muchos robos con pistolas y violencia antes eran robos menos violentos.

– ¿Han detectado bandas?

-Sí, la mayoría viene de Colombia. Incluso, algunos empleados vienen de ese país y conocen dónde está la caja fuerte, el movimiento de dinero, ellos tienen conocimiento de todo. No digo que todos son colombianos pero también hay otros extranjeros.

– ¿Hace cuánto que están viendo robos de extranjeros armados?

-Hace dos o tres años. Antes no se veían asaltos con pistola. Yo también fui víctima de un asalto en mi casa. Rompieron la puerta y la caja fuerte. La semana pasada dos vecinos también fueron víctimas de asalto.

– ¿Han tenido respuesta del gobierno?

-No.

– ¿Qué les gustaría que hiciera el gobierno chileno?

-Que haya más vigilancia y cámaras de seguridad para que asusten a los asesinos. El que mató a nuestro comerciante no quedó registrado en ninguna cámara. En China cada lugar tiene una cámara. Se puede localizar a cualquier persona. Acá los delincuentes no tienen miedo. También se debe sancionar, no pueden quedar en libertad de inmediato, y por eso no tienen miedo de seguir robando. Estoy de acuerdo con la política migratoria abierta chilena, pero no sólo vienen inversionistas sino delincuentes, y la pregunta es cómo se pueden controlar. Si no tienen ningún control, al igual que en una familia, pueden llegar amigos pero también ladrones. La familia no tiene tranquilidad.