Las próximas elecciones municipales asoman como un factor que influye en un eventual ajuste de ministros.
Publicado el 03.09.2014
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Diciembre es el mes que mencionan varios parlamentarios de la Nueva Mayoría como el mejor momento para realizar el primer cambio de gabinete del gobierno de Michelle Bachelet, pero coinciden en que el ministro de Hacienda, Alberto Arenas, no debería ser removido.

La polémica por una eventual reestructuración en el equipo económico se da en el contexto de que hoy se entregará el Informe de Política Monetaria (IPOM) del Banco Central, y este viernes se conocerá el IMACEC de julio, que según la Cámara de Comercio de Santiago caería a -0,2%, la que sería la primera variación negativa en cinco años e instalaría el fantasma de la recesión.

Congresistas consultados por “El Líbero” coinciden en que a fin de año se debería realizar una evaluación global de los secretarios de Estado, pero cuando ya estén aprobados la reforma tributaria, el presupuesto de la Nación de 2015 y se tenga el rendimiento de ejecución de las carteras de este año. Esto último es clave en la desaceleración actual, por el millonario plan de inversiones en infraestructura pública que lanzó la Mandataria para intentar reactivar la alicaída demanda interna, que registra -0,6% en lo que va del año, y es muy inferior al 8,3% de 2013.

El plazo, además, está en la línea con lo que pidió el histórico dirigente de la DC, Gutenberg Martínez, para fijar noviembre como el plazo máximo para las inscripciones municipales y parlamentarias, lo que obligaría a salir del Gobierno a quienes tengan interés en participar en las futuras elecciones de 2016 y 2017. Entre los ministros democratacristianos que aparecen como eventuales candidatos figuran Ximena Rincón (Segpres) y Alberto Undurraga (MOP).

Ministros que den más confianza

El presidente de la comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, Pablo Lorenzini, señala que “siempre es bueno hacer algunos cambios en el gabinete” pero aclara que Arenas no debería ser removido, pese a ser crítico de su gestión.

“Le ha costado aprender que en política dos más dos es más que cuatro. Es muy técnico y le ha sido difícil debatir políticamente con los parlamentarios, los empresarios y la sociedad en general. Prefiere escuchar a los técnicos pero los países son más que los números. Su estilo es el de ‘yo tengo la palabra, yo mando y ustedes los políticos no saben nada’”, acusa el diputado DC.

Su correligionario Jorge Sabag explica que a fin de año se podría realizar una “evaluación más global de lo que se ha hecho, ver cómo está la aprobación de la Presidenta y buscar otros rostros que den más confianza en algunas carteras”. En todo caso, su apoyo a Arenas es total: “Hay que mantenerlo porque en medio de una mega reforma tributaria cambiar al equipo sería reconocer que todo lo que se hizo está mal”.

El diputado PPD Enrique Jaramillo, miembro de la comisión de Hacienda,  defiende al titular de las finanzas públicas por su “capacidad y trabajo serio”.

El senador PPD Eugenio Tuma, apoya a los ministros, deja a criterio de la Presidenta cualquier eventual cambio en el gabinete, y espera que las decisiones económicas de reactivación tengan efecto. “El ministro ha hecho la tarea que le ha encomendado la Mandataria, sacado la reforma tributaria y ha llegado a acuerdo con la oposición. El hecho de cambiarlo no revertirá la desaceleración”, señala.

En tanto, el senador socialista Carlos Montes, integrante de la comisión de Hacienda del Senado, opina que en las especulaciones que circulan desde hace semanas sobre un eventual cambio de gabinete sólo ve una campaña de la “extrema derecha de construir un cuadro para cuestionar a ciertas autoridades. No veo eso dentro de la Nueva Mayoría”.

Discrepancias sobre el origen de la desaceleración

Variada es la opinión de los parlamentarios sobre las causas de la desaceleración que afectan al país. Para Sabag, las reformas tributaria y educacional “han generado gran incertidumbre en los actores económicos que han postergado o desviado a otros países las inversiones. Mi opinión no es muy política, porque tendría que decir que todo viene del gobierno anterior…”.

Él apuesta por la inversión pública-privada para sacar adelante proyectos habitacionales y de infraestructura, despejar las incertidumbres en los privados y en la reforma tributaria.

Lorenzini discrepa y explica que los cuatro años anteriores fueron muy buenos y que ahora la economía está en un ciclo bajo. “Calculo que en marzo debemos retomar la senda del crecimiento. No le echo la culpa a la reforma tributaria. La desaceleración es parte de los vaivenes políticos”.

En la misma línea, el senador Tuma afirma que la caída en la inversión, el crecimiento y el empleo se debe a factores externos, y por ello es clave sacar adelante las inversiones públicas, ejecutar los presupuestos y reactivar las Pymes.

FOTO: RAUL ZAMORA/AGENCIA UNO

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