En conversación con "El Líbero", el diputado PS que asumirá como presidente de la Cámara analiza los principales énfasis legislativos, la salida de Cristián Riquelme y la relación entre los partidos de la Nueva Mayoría.
Publicado el 24.02.2016
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“En estas cosas hay que contar los votos, antes de posicionarse y empezar a hablar como si ese trámite ya hubiese ocurrido”, comenta el diputado y ex presidente del PS, Osvaldo Andrade, refiriéndose al período que asumirá en marzo como presidente de la Cámara, en reemplazo del diputado PPD, Marco Antonio Nuñez.

El próximo viernes 11 de marzo asumen las nuevas mesas directivas del Senado y la Cámara. En esa oportunidad, a pesar de que existe un acuerdo previo, los parlamentarios deberán votar por los sucesores de Patricio Walker y Nuñez.

En conversación con “El Líbero”, Andrade se refiere al sello que impondrá en la Cámara y a las principales prioridades legislativas. El ex presidente del PS, además, analiza cómo inicia la Nueva Mayoría el nuevo período legislativo y la salida del ex administrador de La Moneda, Cristián Riquelme. A juicio del diputado, el gobierno tuvo una reacción tardía en este caso.

También aborda un tema con el que tiene especial cercanía: la extradición del ex frentista, Galvarino Apablaza, quien es solicitado por la justicia por su responsabilidad en el asesinato del fundador de la UDI, Jaime Guzmán. El diputado PS fue alumno de Guzmán en Derecho Constitucional de la Universidad Católica y mantenían una relación de lealtad y respeto.

“En Chile están todas las condiciones para el juicio del señor Apablaza, y para que tenga un juicio justo, que es lo que importa”, comenta el futuro presidente de la Cámara.

-Usted se perfila para presidir la Cámara de Diputados, ¿cuál será el énfasis que dará usted al mando de la Cámara?

-Lo primero que le quiero decir, es que en estas cosas hay que contar los votos, antes de posicionarse y empezar a hablar como si ese trámite ya hubiese ocurrido. Respecto de los énfasis, son tres cosas. Mucha eficiencia legislativa, es decir, hay que promover que los once meses de tramitación legislativa se ocupen efectivamente y no nos concentremos sólo en enero, y eso implica también considerar las mociones de los diputados. Pero, hay que sacar las cosas, no hay que dilatarlas en exceso, lo que no significa que sean tramitaciones express. Hay que darse el tiempo, pero tramitar bien las cosas. Segundo, hay que hacer más transparente la labor legislativa, la gente tiene que conocer lo que hacemos, por eso tengo mucho interés en abrir mucho el Parlamento a que vaya mucha gente a vernos trabajar, a ver que efectivamente nos dedicamos a la pega y que no somos una cueva, donde no hacemos nada.

-¿De qué manera se transparenta la labor legislativa?

-Eso significa regionalizar la labor, ir a regiones, traer mucha gente al Parlamento. Y lo tercero: hay que revisar nuestro propio estatuto, de forma tal que la gente no perciba que somos unos privilegiados, sino que también tenemos que cumplir ciertas rigurosidades y obligaciones. Entonces hay que ver cuáles son los privilegios razonables, como el fuero, y ver qué otros pudieran ser no tan razonables.

-¿Cuáles proyectos serán los prioritarios? Usted ha afirmado que la reforma laboral.

-Marzo es un mes bien interesante porque está la agenda laboral, la votación en primer trámite de la despenalización de la interrupción del embarazo y la agenda corta, proyectos de educación que faltan, los temas de salud, y particularmente el tema isapres.

-¿Y en los temas de probidad se debiese avanzar más?

-Ya hemos dictado todas las reformas que se nos propusieron: Servel, pérdida del escaño, financiamiento, esa pega ya se hizo. Ahora, lo que hay procurar es que se implementen. Desde el punto de vista de las iniciativas legislativas en materia de transparencia no creo que haya mucho más que hacer.

-A su juicio, ¿cómo llega la Nueva Mayoría a este nuevo período legislativo?

-Yo creo que el gran desafío para la Nueva Mayoría es constituirse en una coalición que respalde al gobierno, porque el éxito del gobierno va a ser el éxito de la coalición, sobre todo en un momento en que se avecinan contiendas electorales importantes, como son las elecciones municipales, y al año siguiente presidenciales y parlamentarias. Entonces, el desafío de la Nueva Mayoría es mostrar unidad, unidad de acción, de propósito, asociarse al éxito del gobierno y para eso hay que procurar con el éxito del gobierno, porque la gente nos va a valorar en la medida que nos vea como una coalición que respalde a su gobierno.

-Pero estos últimos días la DC ha mostrado marcadas diferencias con el programa del gobierno, sobre todo con el aborto. Durante la tramitación de las reformas, la DC también fue crítica. ¿Cómo lograr esa unidad?

-Todas esas cosas se pueden resolver cuando hay un buen diálogo. Nadie puede creer que le va a ir bien en la política mostrando señales de falta de unidad o falta de lealtad con el gobierno y su programa. Es evidente que van a haber diferencias, distintas opciones, pero al momento en que hay expresar la opinión definitiva, que es cuando se vota, en ese sentido, la Nueva Mayoría ha mostrado una conducta ejemplar.

“El gobierno se demoró mucho en remover a Riquelme”

-¿Cuál su impresión sobre la forma en que se resolvió la salida del ex administrador de La Moneda, Cristián Riquelme?

-Me parece bien lo que se resolvió, porque el punto central es que era insostenible la mantención del señor Riquelme en su cargo en La Moneda, y eso ya se resolvió.

-¿Cree que la Presidenta Bachelet se demoró mucho en tomar la determinación?

-No creo que sea un tema de Bachelet, el gobierno se demoró mucho en haberlo removido. Riquelme debió haber salido del gobierno la primera vez que compareció ante la comisión investigadora y reconoció haber recibido al señor Díaz en dependencias de La Moneda. Ahí debió haberse iniciado un sumario y haberse tomado la decisión de desvincularlo, pero no fue así. Lo importante es que ya se hizo.

-¿Cómo perjudica a Bachelet este tema?

-Espero que no le afecte. Yo creo que lo peor que podía pasar era haber mantenido una situación que era desde todo punto de vista, insostenible. Eso era lo más impopular. La decisión que tomó va a tener algún costo, evidentemente, pero era inevitable.

-Usted tuvo una relación de respeto con el fundador de la UDI, Jaime Guzmán. A comienzos de los 70 él fue su profesor de Derecho Constitucional de la Universidad Católica. ¿Cómo evalúa el manejo del gobierno en la extradición de Galvarino Apablaza?

-El gobierno ha hecho lo que tiene hacer. Lo que la gente se olvida es que esto no es una decisión del gobierno, esto es una decisión de la justicia argentina. La justicia argentina accedió a la extradición solicitada por la Corte Suprema chilena, y fue el gobierno argentino, la que se negó a aquello. Esto es un problema del gobierno argentino. Sin embargo, lo que hay que señalar es que en Chile están todas las condiciones para hacer el juicio al señor Apablaza.

-¿Cómo ve el pronóstico del caso?

-En cosas judiciales no hago pronósticos, lo peor que se puede hacer cuando hay temas judiciales es especular.

-Entonces usted apuesta porque el ex frentista sea juzgado acá…

-Se lo reitero, en Chile están todas las condiciones para el juicio del señor Apablaza, y para que tenga un juicio justo, que es lo que importa.

-¿Qué le parecen los cuestionamientos del PC al ministro del Interior por este tema?

-Las críticas del PC las tendrá que responder el PC. Yo he visto al ministro haciendo su pega, que es lo que corresponde.

-Durante los últimos meses se le ha criticado al PC la enorme influencia sobre el gobierno. De hecho el dirigente comunista Juan Andrés Lagos afirmó que su partido tiene una “intensa relación” con Bachelet. ¿Espera que el PC inicia el año con otra actitud?

-Yo no creo que con el PC haya tenido problemas de unidad. Me parece bien eso, y que todos los partidos tengan una cercana relación con la Presidenta, me parece deseable.