El empresario socialista dice en conversación con "El Líbero" tener "la convicción de que el error más grave de haber elegido un candidato solamente por encuestas es que debilitó la opción de ganar de la Nueva Mayoría".
Publicado el 24.07.2017
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Si bien no está inserto en el día a día del Partido Socialista, Óscar Guillermo Garretón sigue de manera activa la política chilena y particularmente lo que ocurre en su partido. El ex subsecretario de Economía de Salvador Allende, fundador del MAPU y director de empresas se caracteriza por ser claro y directo.

Tal como en 2014 -a través de un carta dirigida a su partido- dijo que las reformas del gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet iban por mal camino y estaban dañando la economía, en conversación con “El Líbero” en su mismo estilo sostiene que una vez que se bajó de la carrera presidencial el ex Presidente Ricardo Lagos se quedó sin candidato y aunque su partido proclamó al senador Alejandro Guillier, dice tener “la convicción de que el error más grave de haber elegido un candidato solamente por encuestas es que debilitó la opción de ganar de la Nueva Mayoría”.

– ¿Cómo ve a Guillier? En enero marcaba 23% y hoy sólo 9% de respaldo.

– Una aclaración, puede ser el candidato del PS, pero es una figura que por lo que ha hecho no despierta un gran fervor. Ahora, la lógica debería ser que Guillier se fuera recuperando y representara realmente lo que es el capital del Frente Amplio o el capital político de la izquierda de la Nueva Mayoría, que es mucho mayor. O sea, lo que yo creo más probable es que si hay segunda vuelta, esta sería entre Piñera y Guillier mucho más probablemente que entre Piñera y Beatriz Sánchez.

– Usted dice “no despierta un gran fervor” pero quizás, según los resultados de las encuestas, lo hizo a principios de este año, pero lo perdió…

– Yo me quedé sin candidato cuando bajaron a Ricardo Lagos y tengo la impresión de que hubo un error político, porque un grueso de la gente no decide por quien votar hasta acercarse mucho a las elecciones. Todas las encuestas de un año antes no reflejan lo que la gente va a hacer, sino que fundamentalmente muestran simpatía, atracción por la novedad, curiosidad, o sea en esa época están muy sobrevaloradas las actitudes blandas de los candidatos. Pero cuando se acerca la elección, más en un país con gente más empoderada que antes, el pensamiento cambia y se comienza a ponderar más lo que son los atributos duros: cómo manejar el Estado, quién me da más seguridad, etc.

– ¿A qué se refiere con un error político?

– Creo que de todos los candidatos que hay en este momento en la cancha, el que más claramente es un candidato explicado por las encuestas, es Guillier. Piñera no se explica por las encuestas, venía de mucho antes y era conocido por la gente y ya contaba con una cierta evaluación. En el caso de Beatriz Sánchez ella no aparecía en ninguna encuesta hasta que la nominaron, y bueno, fue una apuesta atractiva y que prendió luego. En tanto, en el caso de Carolina Goic fue en respuesta a una DC que se vio casi forzada después de que el PS desahuciara a Lagos a levantar una candidatura propia, esa candidatura es más bien desafiando las encuestas. Entonces, la candidatura de Guillier es de un tiempo en que las encuestas no reflejan mucho cómo la gente vota, sino que sólo dan luces de la simpatía en un momento determinado. El hecho que tenga harto porcentaje ya un año antes o diez meses antes no es muy predictor de lo que va a hacer la gente.

– ¿Cómo se explica la baja en las encuestas, entonces?

– Tengo la impresión, y no sólo por culpa de él, sino que como candidatura ha dado una imagen de diferencias: firmas que no se juntan, desautorizaciones, declaraciones que después son desmentidas, propuestas programáticos que no son revisadas, entonces no me extraña que haya bajado. Y si a eso agregamos la primaria, es lógico que desde el punto de vista de la gente que comienza a mirar cómo va a ser la gobernabilidad de este candidato comparado con la gobernabilidad de otro candidato -en un país cada vez menos militante de una u otra postura-, es lógico que haya perdido fuerza.

– ¿La de Guillier es una candidatura que se sostiene en el tiempo? Se lo pregunto porque incluso ha circulado el rumor del regreso de Lagos…

– No quiero decir que esté perdido definitivamente, creo que se podría recuperar. Pienso que va a terminar juntando las firmas, que por lo demás ha sido todo un espectáculo, y deberían a partir de eso irse ordenando un poco las filas, porque la verdad es que las filas de su respaldo han sido un poquito desordenadas. Creo que es tarde, no todas las decisiones son reversibles, porque la verdad que toda esa gente que dice que podría ser Ricardo Lagos… yo más que ir a tocarle la puerta a Ricardo Lagos para pedirle que vuelva, pienso que deberían ir a la sede del Partido Socialista a pedirle al presidente del PS que vaya a verlo y le diga que se equivocó y que sea de nuevo candidato, creo que es la única forma de que Lagos, quizás, podría revisar, porque al final fue la decisión del PS la que provocó en Lagos la reacción de decir ‘bueno, si mi partido no me apoya, qué estoy haciendo acá’. De todas maneras, creo que no tiene ningún sentido que vayan a tocarle la puerta a Lagos.

– ¿Ha estado con él?

– Lo he visto después y está aliviado. En el fondo él se decidió a lanzarse por la cantidad de llamados a que lo hiciera y también por un deber. No tenía nada que ganar como candidato o como presidente por segunda vez. Podría más bien arriesgarlo todo. Entonces, lo veo bastante aliviado. Ahora, tengo la impresión de que un regreso no es viable. Tomada la decisión ya el mundo de izquierda de la Nueva Mayoría creo que tiene que apechugar con Guillier hasta el final y si él quisiera, en un momento determinado hacer una pataleta, estoy seguro que no lo dejarían hacerlo. O sea, uno tiene que asumir la responsabilidad de lo que hace.

El candidato Guillier  

– La Concertación estuvo 20 años en el poder, y sabe ganar elecciones. ¿Cómo se explica que no pueda ponerse de acuerdo con el candidato Guillier?

– Lo de la relación es producto de lo que decía, pienso que es primera vez que el criterio único es quién va mejor en las encuestas, y no el que figura con alta legitimidad de liderazgo en la Nueva Mayoría. Pudo ser Isabel Allende, José Miguel Insulza o Ricardo Lagos. Es bien delicado, porque si las encuestas comienzan a fallar lo debilita más que a otro candidato. Antes, la figura marcaba en las encuestas pero tenían además otros atributos, eran personas que tenían liderazgos reconocidos en la coalición. A mí me da la impresión de que una de las cosas que debería hacer Guillier es tratar de construir liderazgo, y tengo la impresión de que cuando uno escucha a los dirigentes de la Nueva Mayoría referirse a él, es un tema pendiente.

– A su modo de ver, ¿le faltan atributos o liderazgo para llegar a ser Presidente de Chile?

– Es un tema pendiente. Es algo que puede superar hacia adelante, pero lo que yo constato es que por ahora no aparece eso claro en los propios dirigentes de la coalición. Cuando uno oye a Girardi, a Andrade, a Navarrete, incluso a Ernesto Velasco del PR, uno dice acá hay un tema pendiente, de que todos cierren filas con entusiasmo, con convicción detrás de él.

Óscar Guillermo Garretón: “Una de las cosas que debería hacer Guillier es tratar de construir liderazgo”

– ¿No creen en el candidato?

– No lo sé, pero no están dando muchas muestras de certeza con esas declaraciones. Yo creo que incluso si las tienen, y quieren ayudarlo, lo mejor es que se las guarden, porque en el fondo todos los días está saliendo alguno a cuestionarlo, entonces eso hace muy difícil que alguien lo vea como una figura que ejerce un liderazgo presidencial sobre una coalición. Y con una coalición, que él (Guillier) al mismo tiempo considera que lo lastra un poco como candidato, por algo insiste mucho en que es independiente y, claro, tiene una muy mala evaluación en las encuestas. Uno puede hacer campaña sin los partidos, pero tiene que gobernar con ellos.

– En algún minuto se habló que usted sería parte de un grupo de ex personeros de la Concertación que apoyarían a Carolina Goic, pero finalmente no fue a la reunión…

– Reuniones con democratacristianos yo he tenido permanentemente, porque han sido mis aliados y son mis amigos. Otra cosa es el tema de apoyar una candidatura. Yo he dicho que yo he visto con simpatía a Goic, pero no que voy a votar por ella, porque eso me coloca en un estado de indisciplina que yo no quiero tener. Pero en el fondo, mi simpatía es porque ella representa mejor los buenos tiempos de la coalición de centroizquierda y en segundo lugar, porque no sé si porque me educaron con el orgullo por Arturo Prat, pero la gente que se lanza a hacer por lo que siente que debe hacer sin mirar las encuestas o sin mirar los resultados o los riesgos de eso, a mí me resulta siempre muy interesante. Tengo la impresión que lo más importante de su candidatura no es tanto el número de votos para la DC, sino que el levantamiento de su perfil propio, más allá de si sale o no.

– ¿Usted como militante socialista votará por Guillier?

– Uno trata de no ser indisciplinado en la vida. Si a mí me dicen que Guillier está con Macron a mí me parece súper interesante y lo aplaudo. La principal reforma de Macron es posibilitar la reforma laboral y entiendo que eso es lo que está diciendo. Ahora, en otras cosas como el tipo de cambio fijo por ejemplo, ahí es un poco anacrónico en este mundo pero fue desmentido por su jefe de programa, que también es medio curioso, pero bueno. Yo diría que hay una cantidad de temas no resueltos allí y si no los tiene resueltos no es un problema mío. Que a uno le surjan dudas, creo que es un problema generalizado y que las encuestas lo están reflejando.

– Pero ellos dicen que se les “coló” en el programa lo del tipo de cambio…

– Bueno, es una afirmación complicada, porque al final una de las permanentes criticas a ellos es que no tenían programa claro y entonces la primera vez que sale un programa en la primera reacción al día siguiente es que se le colaron cosas que no tenían contempladas. No ayudan mucho a despejar las dudas sobre la solidez programática.

– Usted decía que hace falta gobernabilidad hoy. ¿Cree que Alejandro Guillier asegura esa gobernabilidad en un eventual gobierno?

– Al ver, lo que están diciendo todos los dirigentes políticos de la Nueva Mayoría que apoyan a Guillier, no están dando imagen de gobernabilidad, están todos reclamando que tiene que haber una campaña menos amateur, más profesional y Andrade dijo que se dejaran de ‘pendejerías’. Entonces lo que se dijo del tipo de cambio fijo era porque se coló un texto dentro de un programa, pero que no era lo que se quiere hacer, o que la declaración sobre los notarios no estuvo bien. Entonces lo que uno ve, independiente de lo que uno opine, es que no están dando una buena imagen de gobernabilidad y creo que lo comparto.

Chile Vamos, el centro político y la izquierda

– ¿Cómo ve a Chile Vamos con la candidatura de Piñera?

– En el caso de la derecha, tiene un desafío súper grande, ya que no estoy seguro de que gane. Hoy día todo indica que es lo más probable, pero no lo tiene asegurado. Pero además, tiene un problema mayor, si es que está pensando en proyectos a futuro, a ocho años o más, es que no tiene identidad popular. La derecha termina gobernando cuando pierden los otros, no porque gane ella. Cuando los otros están muy desgastados, entonces la derecha tiene oportunidad y siempre ha creído que su virtud es hacer bien las cosas, manejar bien el Estado y ser eficientes. Pero, ser alternativa de largo plazo significa que la gente la sienta de ellos y tengo la impresión de que eso nunca lo han logrado. Lo digo por experiencia personal, yo puedo ser critico del gobierno y muchas cosas, pero la reacción de la gente con uno puede ser de molestia o puede ser de afecto, pero ese sentido de pertenencia popular la derecha en Chile no la tiene y, aunque lo haga estupendo, la verdad es que nunca va a pasar de un período de gobierno si no se preocupa de ganar identidad popular. Creo que el único esfuerzo que en algún momento hubo fue con Jaime Guzmán, pero eso se fue diluyendo y ahora cambió. Hay intelectuales de la derecha que ahora están trabajando y pueden ser una oportunidad para la derecha, pero tienen un gran pendiente, y mientras no superen esa gran barrera la posibilidad de una derecha larga en Chile es discutible.

Óscar Guillermo Garretón: “La derecha no tiene identidad popular”

– Según la última encuesta CEP, un 31,9% del electorado se considera de centro. Hoy, todos los abanderados han dicho que se debe disputar ese espacio. ¿Qué le parece?

– Hay una cultura de centroizquierda medio desconcertada hoy, pero que es mayoritaria en el país. Dependiendo de cómo se muevan los actores. Independiente de si no gana (Guillier), veo el fin de un ciclo político en que una determinada forma de organización o de construcción de la centroizquierda está terminando y eso está pasando, porque se están dando varios fenómenos.

– ¿Cuáles?

– La centroizquierda existe en la medida que el centro siente que la izquierda es de ellos y que la izquierda siente que el centro es de ellos, y que se necesitan ambos para una gobernabilidad que convoque mayorías. Pero, cuando uno de los dos siente que basta con sí mismo porque tiene que hacer un programa de determinadas características, que tiene que llevar adelante contra viento y marea, y el otro siente que lo están desconsiderando, entonces se ha producido una trizadura en una de las cosas que hizo muy fuerte a la Concertación, que todos se cuidaban unos con otros. La izquierda estaba preocupada que el centro estuviera cómodo y el centro que estuviera cómoda la izquierda; y había mucha transversalidad del punto de vista de las lógicas del funcionamiento. Cuando eso se pierde, se produce una bifurcación que tuvo un hito en el desahucio de la candidatura de Lagos por el PS, pero venía de antes.

– ¿Cómo se trabaja con eso?

– Nunca desde que yo tengo memoria había existido desde el flanco PC-PS una fuerza política que se planteara como un referente de izquierda con base social. O sea, podía haber un grupo más mesiánico como el MIR, pero con fuerza social, con presencia, eso no había. Es un fenómeno nuevo que abre a la izquierda más tradicional a un desafío frente a lo que era el electorado de izquierda. Va a tener que entrar a disputar cuál es el referente político por excelencia y cómo va a operar eso. Ahora está operando no solo a nivel político partidario sino que a nivel social, como lo que ha ocurrido en el colegio de profesores o en la CUT, que son gremios tradicionalmente muy vinculados a la izquierda más tradicional PC-PS, uno ve el estado en el que están. Entonces, creo que el desafío del centro y de la izquierda es reconstituirse como centroizquierda, que hoy día no lo son. No sé mucho cómo.

Óscar Guillermo Garretón: “Creo que el desafío del centro y de la izquierda es reconstituirse como centroizquierda, que hoy día no lo son”

– La DC quiere buscar el centro…

– La DC produce una oportunidad muy curiosa. De alguna manera se sintió menoscabada, desdibujada en los últimos años y ahora tiene esta idea de ir sola que no obedece simplemente a una pataleta o a una rabieta, sino que a una opción confusa. Yo creo que nadie va a tener mayoría en el próximo parlamento y entonces una fuerza de entre 15 y 25 diputados y 5 o 6 senadores puede pasar a ser la bisagra del sistema político completo. O sea, el fin del binominal y tal como se están dando las cosas ahora abre la oportunidad a la DC de recuperar un rol de bisagra al sistema político y en el fondo tomando una cierta distancia de una oposición probablemente más radical -si gana Piñera-, en la izquierda, entonces ellos podrán ser una oposición más constructiva. En el fondo, siendo una especie de plaza de peaje para ver qué cosas aprueban y qué cosas no. Por lo tanto, colocando muchos focos sobre lo que es su conducta como partido. Si va a llegar a ser eso la DC, no lo sé, pero a mí me parece que está de cajón que es una alternativa que está en el pensamiento de algunos sectores de la Democracia Cristiana.

– ¿Es bueno para la DC?

– Para mí lo único bueno es una centroizquierda que haga buena gobernabilidad y eso está perdido en este momento. Ahora, con todo, para no ser injusto, cuando yo hablo de cómo reconstituir un mundo de centroizquierda no estoy pensando simplemente en cómo se entienden mejor el PC, el PS y la DC, porque creo que todo eso corresponde más bien a cosas que están terminando, que a cosas que están partiendo. Pienso que por cosas muy curiosas, en Chile existen fuerzas políticas que en otras partes están o ya en extinción o en profunda crisis; el movimiento comunista ya no existe en casi ninguna parte del mundo, y la socialdemocracia no está en una crisis tan profunda, pero está en crisis; y la representación del mundo popular hoy está en disputa con los Le Pen, Trump, y con los Putin en este mundo. Tengo la impresión de que hay que discutir los ordenamientos políticos en el mundo, no solamente en Chile, que por lo demás si llega a ganar Piñera van a estar a la orden del día, porque las derrotas son las únicas que permiten en las fuerzas políticas ver los errores que han tenido antes. La renovación socialista nace de la derrota que significó el golpe, pero mientras quede alguna expectativa de triunfar nunca se hace.

Evaluación de las primarias de Chile Vamos y el Frente Amplio

– La NM no estuvo en las primarias. Chile Vamos sacó 1 millón 400 mil votos, el Frente Amplio sólo 300 mil. ¿En términos generales, cómo lo analiza?

– Tengo la impresión de que lo más importante, y también lo más impactante en el mundo político, en los días siguientes, fue la concurrencia, bastante más alta de la prevista. En ese sentido, lo que algunos preveían como un fracaso que iba a favorecer en definitiva a los que no estaban en la primaria se revirtió en un problema. De hecho, tengo la impresión de que Beatriz Sánchez no sacó muchos votos pero es beneficiada y lo sigue siendo, por las encuestas. Ahora, pienso que Frente Amplio no perdió con las primarias, sino que ganó, porque se proyectó como un referente político a nivel nacional, y un referente que entra a la cancha. Ahora, no están en condiciones de aspirar a mucho, comparándolo con las primarias, Ossandón, que perdió en la primaria de Chile Vamos, sacó mucho más votos que todos los candidatos que iban en la primaria del Frente Amplio; y Kast estuvo muy cerca de la votación que obtuvo Beatriz Sánchez. Entonces para el Frente Amplio fue como un baño de realismo de lo que eran sus posibilidades, pero una cosa positiva es que infla o potencia lo que puede ser la figura de Beatriz Sánchez en las encuestas de opinión, por lo menos por un tiempo y por otro lado se proyecta como una fuerza aún menor, pero que irrumpe en el escenario nacional donde nunca había habido en los últimos decenios alguien a la izquierda, de la izquierda más tradicional de PC y PS.

– ¿Fue un error entonces que el candidato de la NM no estuviera en las primarias? Se lo pregunto porque usted es de la idea que pese a que Beatriz Sánchez sacó pocos votos, proyecta su candidatura… 

– Tengo la convicción de que el error más grave de haber elegido un candidato solamente por encuestas debilitó la opción de ganar de la Nueva Mayoría porque yo estoy seguro que dado el rechazo y las criticas que hay hacia Piñera, una candidatura que hubiese tenido un candidato como Lagos, que para mucha gente del mundo de centro y de derecha es una figura atractiva. Sospecho que han perdido fuerza por no tener visión del día de la elección, sino  visión de febrero o marzo del año 2017. Pienso que efectivamente a Piñera se le están dando las cosas como para que pueda ganar, pero ojo, no me atrevería a decir que la tiene segura porque en el fondo tiene que contradecir una cultura mayoritaria de este país. Tiene que estar la gente muy molesta, muy cabreada con la Nueva Mayoría para votar por alguien de derecha.

– ¿Pero no piensa que el hecho de que hayan ido a votar 1 millón 400 mil a la primaria no es una muestra de eso, o que el gobierno tenga una importante baja de aprobación?

– No tengo los cuadros de cómo ha sido la votación en distintas zonas porque ahí uno podría ver cómo le ha ido en zonas populares, salvo lo que ocurrió con Ossandón en Puente Alto y La Florida. Votó mucha gente en el barrio alto, eso es verdad, pero qué pasó en Pudahuel por ejemplo, qué pasó en el norte, en Atacama, en Iquique, no lo tengo muy claro. Eso sí, no tengo dudas que la votación expresa más voto duro de lo que había antes.

– ¿Pero el respaldo que tiene el ex Presidente Piñera, considerablemente más arriba en las encuestas que los otros candidatos, no es una muestra de lo que usted plantea?

– Por supuesto, pero no sé cuánto. Por eso digo que Piñera tiene altas posibilidades pero no tiene segura la elección. Parte de lo que no es seguro, es que no se sabe mucho qué van a hacer las grandes corrientes de opinión que marcan este país. Supongamos que pasa Piñera y Guillier en una segunda vuelta, ¿van a votar los del Frente Amplio por Guillier?, por lo menos en declaraciones de los dirigentes de Revolución Democrática, no. Y la verdad es que no es fácil que voten por él porque su campaña, que ha sido fundamentalmente de competencia con la izquierda de la Nueva Mayoría y no con la UDI, ha destacado que este al final es el mismo duopolio neoliberal. Y si sale Beatriz Sánchez en segunda vuelta, ¿los de Guillier van a votar por ella? No lo sé. ¿Y los DC van a votar por Guillier o por Piñera? Acá las sumas más tradicionales son matemáticas muy ingenieriles que no reflejan las realidad social. Con todo eso, los datos están como para que la derecha esté optimista y creo que tiene dos peligros. El primero es creerse eufórica y creer que ya ganó y dos, las equivocaciones de su candidato, que es propenso a ellas.  

La Comisión Patrimonio

– ¿Con qué sensación se queda luego de los cuestionamientos que surgieron por el tema del patrimonio del PS?

– Solamente puedo repetir algo que dije. El PS va a pagar un costo por pasar prácticamente dos semanas en donde apareció desconcertado, dando respuestas poco satisfactorias y dando por buenas cosas que no eran reales, que eran falsas, balbuceando, incluso pidiendo perdón o buscando culpables para ver cómo se sancionan y no paraba. A nosotros incluso nos sorprendió que se envió la carta y a los tres días había desaparecido el problema, entonces fue muy contundente y muy valiosa y sacó el tema de la agenda pública, pero el daño de las anteriores semanas por lo menos va a subsistir.

– Una de las mayores criticas que se hizo fue que los socialistas invirtieran su patrimonio. ¿Cómo se es socialista hoy? y ¿cómo se convive con estas aprensiones?

– Dos cosas. Lo primero es a quién va dirigida la crítica, yo quiero decirle que un Congreso del PS le instruyó a la Comisión Patrimonio que debería rentar el patrimonio del PS para no depender de aportes de empresas o de otros sino que el PS tuviera la autonomía para vivir de sus recursos o de su actividad cotidiana no como otros que viven pasando el platillo. Esa no fue una decisión mía, sino del congreso que yo comparto fervientemente. Y lo segundo, yo creo que esta incomodidad tiene varios ingredientes. Se incomoda al PS y tiene eco en mucha gente de la sociedad por un tipo de discusión muy torpe que se ha dado en Chile o muy distorsionada, hoy día es más probable que desaparezca la humanidad -sea por el calentamiento global o una bomba nuclear debido a irresponsables como Kim Jong-un o Trump–  a que desaparezca la economía de mercado. Y entonces, venderle al pueblo de que tiene que esperar el paraíso socialista para poder manejar adecuadamente sus patrimonios, sus ahorros, sus pensiones es una irresponsabilidad que hace que esos partidos no sirvan, sean inútiles. Yo entiendo que uno de los grandes temas de la clase media emergente y de sus sueños era que sus hijos llegaran a la universidad, el costo de los aranceles les pegaba, entonces que haya gratuidad en los deciles más bajos es una cuestión súper importante para ellos y ahí algunos se suben por el chorro y dicen ‘no al lucro’, pero aquí todos lucran. Todos tienen algo de esa condena porque todos viven en una sociedad y en un mundo que es de mercado y que no tiene visos de cambiar ese rasgo, entonces si uno no enseña a la gente a vivir en ese mundo, a ser digno, honesto, y serio y exitoso en ese mundo, la verdad es que lo está condenando a un sueño imposible. Creo que en ese punto, en una parte importante de la izquierda, y también con muchos pendientes en el PS, se incomodó tanto cuando les dijeron ‘usted está haciendo lo que el Congreso del PS ordenó’. O sea, ese es un dato realidad y todo partido político y toda gente que hace política fuera de la realidad no le sirve a la gente y la gente que entiende se da cuenta de eso.

Óscar Guillermo Garretón: “Hoy día es más probable que desaparezca la humanidad que la economía de mercado”

– ¿Cómo se explica lo de las inversiones del PS en Pampa Calichera?

– Lo primero es que todos los antecedentes estuvieron en conocimiento de todos. Esto no tiene un culpable, acá es Fuente Ovejuna si se quiere. Lo segundo que quiero decir es que se ha hecho una especulación absolutamente grotesca sobre esta materia. En primer lugar el PS no tenía ni bonos ni acciones de SQM. Pampa Calichera es una sociedad ligada de alguna manera a SQM y representa del orden del 1% de las inversiones del patrimonio del PS, entonces si después de buscar -llevamos como tres meses- con lupa los escándalos de la inversión del Partido Socialista y la única cosa que majaderean hasta hoy día es algo que representa el 1% del total de las inversiones, quiere decir que el PS lo hizo estupendo, porque al final el que me diga que sólo se ha equivocado en el 1% de las cosas que ha hecho, si es que suponemos que es un error, la verdad es que lo ha hecho estupendo. Yo no echaría de una empresa a nadie porque se equivocó en el 1% y acierta en el 99%, más bien lo aplaudiría. 

– ¿Fue injusto de parte de la directiva del PS y de su presidente Álvaro Elizalde no respaldarlos?

– Tengo la impresión de que ya pasó y pienso que los partidos tienen problemas bastante más serios que este en este momento. Lo dejaría así. Tengo la impresión de que el PS debería estar muy orgulloso de lo que hizo como colectivo porque para un grupo de militantes, que el grueso son trabajadores del mundo popular, haya decidido que va a tratar de vivir administrando bien sus ahorros es una muestra de sabiduría que nos debería dar garantías a la gente que por lo menos esos socialistas no los van a arrastrar a locuras, sino que van a tratar de cuidarle sus patrimonios a ellos también. El problema es que cuando en el fondo se desordena ese mensaje que se estaba dando, se pierde. Durante años el tema de las inversiones del PS era sabido por todo el mundo, provocó artículos de prensa en muchas partes, elogio de las autoridades, etc. Ahora, por una acción se transformó en un escándalo y que no se reaccione bien es muy jodido porque uno tiene que responder por las cosas que hace y en ese tipo de materias tiene que saber muy claramente de qué tiene que responder y que va a tener que responder en algún momento por ellas.

Nueva Mayoría y el último año de gobierno

¿Cuál es la evaluación que hace del Gobierno?

– No he dedicado mucho tiempo a sobre cómo lo está haciendo el gobierno, pero lo único que puedo decir es que hice una carta. Yo creo que cuando pasa el tiempo, cuando uno ha juzgado y la gente ve los hechos, se puede evaluar si uno se equivocó o no. No sé si pueden encontrar la carta en alguna parte, pero es bueno leerla ahora que el gobierno está terminando porque creo que lo que ahí se planteó es lo que terminó ocurriendo. Ahora lo que tenemos que juzgar es lo que viene y cómo se va a hacer lo que viene, son varias cosas complejas.

– ¿Qué debería priorizar estos meses?

– Depende de las sensibilidades de cada uno. Creo que el problema más delicado, o uno de los más delicados que quedan, es una situación económica bastante difícil. Un déficit alto, un endeudamiento público mucho mayor que el que recibieron, y un descontrol del crecimiento del gasto público, entonces yo diría que uno debería agradecer que el gobierno respaldara al ministro Valdés en términos de una disciplina fiscal mayor. Ha habido mucha indisciplina en eso y deberían preocuparse de esa materia. En las otras cosas, tengo la impresión que todas las reformas que el gobierno ha hecho, las que de verdad son irreversibles son las valóricas porque son menos del gobierno y más del cambio de mundo. Yo me acuerdo cuando tuvimos la discusión del divorcio, fue atroz. Pero ahora nadie lo discute porque es un tema de cambio de época. Eso no va a cambiar, va a ser más irreversible.

Frentistas y detención del Comandante Emilio

– Usted es de la época donde se vivió la lucha armada de manera real. ¿Cómo evalúa la detención del ‘comando Emilio’ en México?

– En Chile, todos, derecha y centroizquierda consideró la lucha armada como una manera legítima de hacer política en algún momento. Que la derecha no diga que no, porque mal que mal dio un golpe bastante cruento; en tanto, los de la izquierda fueron más irresponsables porque al final aparecían adorando luchas guerrilleras, pero en la práctica no tenían ninguna posibilidad militar en eso. Es una realidad de país y me alegro que en eso todos hayamos rectificado. Otra cosa distinta es el caso del asesinato de un senador en democracia porque no estamos hablando de tiempo de dictadura, no estamos hablando del juicio sobre el Frente Patriótico Manuel Rodríguez en la lucha contra la dictadura, yo creo que no contribuyeron mucho, más bien dificultaron las cosas, pero eso ya es una opinión. Pero el caso del llamado Comandante Emilio es distinto, él es una persona que está acusada de haber asesinado a un senador de la República en democracia, en un período débil de ésta en sus orígenes y que buscó un efecto de desestabilización además, entonces yo creo que de eso debe responder, no de la discusión ideológica de la lucha armada. En todo caso, si es que es verdad que está implicado en un secuestro allá, te hace la dificultad de la gente que se ha involucrado en la lucha armada para abandonarla, algunos porque les gusta, y a otros porque les cuesta. Yo conozco mucho a algunos que estuvieron involucrados en acciones armadas, que estuvieron detenidos, que estuvieron perseguidos por eso, y reinsertarse en la sociedad teniendo todas las ganas de hacerlo, no les ha sido fácil porque sus papeles de antecedentes son muy complicados.