"El adelanto de la carrera presidencial expresa que la gente comienza a abandonar las esperanzas en el presente para volcarse a las esperanzas en el futuro", dice el ex subsecretario de Economía de Salvador Allende, en conversación con "El Líbero", al analizar lo que dejó el 30° Congreso General del PS.
Publicado el 03.02.2016
Comparte:

El pasado fin de semana el ex subsecretario de Economía de Salvador Allende y director de empresas, Óscar Guillermo Garretón (PS), asistió al 30° Congreso General del PS, donde también estuvo el ex Presidente Ricardo Lagos, quien tiene la doble militancia PS-PPD. En el encuentro, Garretón planteó en su intervención que ante la baja aprobación del gobierno “hay que escuchar al pueblo, tengo la impresión de que el pueblo está hablando y, de alguna manera, diseñando los rasgos de lo que quiere más adelante”.

Garretón, en conversación con “El Líbero”, profundiza en su análisis sobre el complejo momento político y económico que vive el país y se juega por el liderazgo de Lagos.

“Yo creo que el tipo de liderazgo que el país está hoy día reclamando, en términos de una conducción clara y fuerte, con visión de largo plazo, que dé garantías de que tiene claro el camino por dónde llegar a esas metas, es algo que hace que figuras como Lagos tengan ventajas desde el punto de vista de las esperanzas de la gente”, comenta, y agrega que “Lagos representa un proyecto de futuro de país o una mirada a 30 años”.

Si bien Garretón reconoce que existen otros liderazgos al interior de su partido, como Isabel Allende y José Miguel Insulza, afirma que “en las candidaturas, si hay alguno que expresa mejor la idea de un proyecto de futuro, ése ha sido Lagos (…) si Lagos decidiera no ir, creo que el nombre de José Miguel Insulza, que está bien evaluado, podría empezar a subir”.

– Uno de los acuerdos del 30° Congreso General del PS del fin de semana fue respaldar una Asamblea Constituyente.

– Si la discusión, como dice ahí, es dentro de los marcos institucionales, tengo la impresión que viene una interrogante. La Asamblea, para existir, tiene que ser aprobada por el Parlamento. Segundo, que haya una participación lo más amplia de la gente creo que es positivo, porque puede ser un punto de encuentro entre la ciudadanía y la política. Ahora, habían opiniones distintas con respecto a cómo se conformaba, había gente que planteaba más bien una conformación regional, y otros que planteaban la necesidad de incorporar la presencia de minorías, como las minorías sexuales o los grupos étnicos, lo cual deja pendiente todo un debate sobre cómo estaría constituida la Asamblea Constituyente. Lo otro es cómo se van a canalizar los debates que la Asamblea Constituyente haga. La preocupación mía es cómo eso se procesa; si no hay manera de procesarlo bien, se le deja a la Presidenta una misión bien delicada, porque tendrá que ver qué incluye y cómo dirime algunos puntos de discusión. Yo creo que todavía la discusión constitucional se ve con más interrogantes que con respuestas.

– ¿Cuáles debiesen ser los próximos pasos de la Nueva Mayoría y del gobierno para este tercer año, que estará marcado por las elecciones?

– Cuando un gobierno ha pasado de un porcentaje mayoritario de apoyo a un porcentaje minoritario de apoyo, en torno al 25% de popularidad de la Presidenta, debería hacer un balance y ver cómo enfrenta la situación. No sólo las encuestas, sino que el adelanto de la carrera presidencial expresa que la gente comienza a abandonar las esperanzas en el presente para volcarse a las esperanzas en el futuro. Dicho eso, creo que no hay ninguna razón para que en las municipales le vaya a ir mal a la Nueva Mayoría.

– ¿Cuáles son sus proyecciones?

– En parte porque la derecha no ha logrado salir de un drama que tiene y es que en el país las desigualdades pasaron a ser un gran tema, precisamente como parte del desarrollo de Chile. Frente a esa desigualdad el discurso de la derecha no tiene respuesta; es un capital de la Nueva Mayoría sintonizar mejor con el reclamo de desigualdad de la gente. Sospecho que la NM no va a tener malos resultados en las municipales, pero también pienso que es muy probable que surjan muchos “outsiders”, muchos candidatos artistas, futbolistas, que no responden a los partidos tradicionales. Con todo, hay un factor bien concreto que hace muy difícil a la derecha recuperar algunas de las alcaldías que perdió.

– ¿Cuál?

– Al menos en la tradición histórica, normalmente los alcaldes tienen en su primera reelección posibilidad alta de ser reelectos, y la derecha perdió en las elecciones anteriores que ahora trata de recuperar. O sea, los alcaldes de la NM tendrían una ventaja inicial en la medida que solamente es su primera relección, tendrían que haberlo hecho muy mal como para perder lo que ganaron hace cuatro años.

– ¿Y en las presidenciales cuál es su proyección?

– Por las mismas razones creo que la votación será más favorable a alguien de la Nueva Mayoría, siempre que sea un candidato de “no continuidad” con lo actual.

– ¿Cómo quién?

– Yo tengo la impresión de que la figura de Ricardo Lagos, que más allá que se pueda proclamar de continuidad, de alguna manera representa cosas que la gente hoy echa de menos. Lagos representa un proyecto de futuro de país o una mirada a 30 años, que es algo que el senador Girardi echaba de menos; decía que la NM carece de un proyecto de país. Yo creo que en las candidaturas, si hay alguno que expresa mejor la idea de un proyecto de futuro, ése ha sido Lagos. Y en segundo lugar, como figura, Lagos proyecta una imagen de saber los caminos por dónde quiere ir, seriedad y capacidad de ordenar la coalición. Esas virtudes hablan de una candidatura de la NM que va a tener que buscar superar algunas debilidades que han aparecido en estos años.

– ¿Lagos está disponible? Afirmó hace una semana que le preguntaran en 2017 por una eventual candidatura presidencial.

– Yo no sé si él está o no, pero después de tantos años siguiendo la política, tengo claro que en la política no son los mejores, ni los más jóvenes, sino las personas a quienes les tocó. Yo creo que el tipo de liderazgo que el país está hoy día reclamando, en términos de una conducción con un liderazgo claro y fuerte, con visión de largo plazo, que dé garantías de que tiene claro el camino por dónde llegar a esas metas, es algo que hace que figuras como Lagos tengan ventajas desde el punto de vista de las esperanzas de la gente.

– ¿Y qué pasa con Isabel Allende? Ella fue aclamada en el PS durante el Congreso para que asumiera un desafío presidencial.

– También es un buen nombre. Creo que hay tres nombres que están presentes en el PS, que son Ricardo Lagos, Isabel Allende y José Miguel Insulza. Los perfiles como los de Lagos irán sintonizando mejor con los reclamos de la gente, pero puede ser cualquiera de los otros dos. José Miguel también podría ser, pero está muy metido en el tema de La Haya. Por ejemplo, si Lagos decidiera no ir, creo que el nombre de José Miguel Insulza, que está bien evaluado, podría empezar a subir. Queda un tiempo todavía, hay que esperar las municipales para que esto se despeje. Pero los criterios que van a pesar son los que dije anteriormente.

– El ex senador PS Camilo Escalona, planteó que “Lagos le da seguridad al país”. ¿Lo comparte?

– Tiene razón, no he hablado el tema con él, pero tiendo a coincidir con lo que dice. Yo creo que cada uno con sus palabras está detectando un tema de la sociedad, que es bien importante. Voy a recordar lo que dije en mi intervención en el congreso del PS. En marzo de 1973 en las parlamentarias la UP sacó un 44% de los votos. En ese tiempo había un desabastecimiento desatado, la derecha era más fuerte de lo que es hoy día, el gobierno norteamericano conspiraba contra la UP. Si eso es así, el argumento de que el 25% de apoyo actual se debe a la conspiración de los enemigos de las reformas o a fallas comunicacionales es una explicación bastante insatisfactoria. Hay que escuchar al pueblo, y tengo la impresión que el pueblo está hablando, está, de alguna manera, diseñando los rasgos de lo que quiere para adelante.

“La política completa está hoy día muy golpeada por los casos de tráfico de influencia, corrupción (…) debería haber un acuerdo de todos para enfrentar el tema en serio”

– La Nueva Mayoría también se ha visto involucrada en situaciones irregulares de financiamiento. Además, la semana pasada se formalizó a la nuera de la Presidenta Bachelet por el caso Caval, ¿Estos episodios influyen de alguna manera en las elecciones municipales?

– La política completa está hoy día muy golpeada por los casos de tráfico de influencia, corrupción, si no fuera así no se explicarían cosas como la carta de Pablo Longueira. Tanto la derecha como la izquierda están afectadas por lo mismo. Incluso, la disputa entre los partidos de tirarse la pelota de la probidad unos con nosotros no es una buena receta.

– ¿Cuál es la solución?

– Debería haber un acuerdo de todos para enfrentar el tema en serio. Lo de la derecha es, más bien, otra cosa. Para la derecha siempre el tema de la desigualdad tuvo un cierto tufo izquierdista y en ese sentido no tiene un discurso sobre la desigualdad, lo tiene pero lo relativiza. La derecha moderna ha resuelto eso y al resolverlo ha tenido resultados positivos. Pero la derecha chilena todavía tiene como lastre el no haber asumido el tema de la desigualdad y no haber tenido respuesta para ello.

– Isabel Allende planteó que la “Nueva Mayoría” había perdido la brújula. ¿Lo comparte?

– Yo estoy de acuerdo con la presidenta del PS. Efectivamente, la ausencia de un proyecto de país claro, compartido, hace muy difícil tener brújula porque las brújulas vienen dadas normalmente por las mayorías y por los consensos previos de cómo conducir la coalición que está gobernando. Es imposible sin esas dos cosas, y de las dos hoy día se carece poder tener una brújula clara.

– ¿Qué le parece la aprobación de la “reforma a la reforma” tributaria?

– La reforma tributaria es para mí una de las expresiones mayores de la enorme incomunicación entre el mundo de la empresa con sus trabajadores y el mundo de la política. Hay una especia de torre de babel al respecto, donde lo que habla cada uno no se entiendo. Es un tema bien trágico. Si algo nos dejó el siglo pasado, fueron dos constantes para el siglo XXI, uno que es bueno que hayan políticos electos, y que tenía que haber economía privada, de mercado.  Si en la reforma tributaria no hubieran pesando que era estupendo eliminar el FUT no hubiera pasado lo que pasó después.

-La DC y el PS han manifestado una serie de desencuentros estas últimas semanas, ¿la DC y el PC pueden convivir en la misma coalición?

-Hay una diferencia crucial entre ser una coalición electoral y una gobernante. En una coalición electoral, tú puedes sólo trabajar con una calculadora y un papel, para ganar las elecciones. Pero la coalición gobernante necesita algo más que eso, lo que necesita es tener un proyecto de futuro de qué es lo que van a hacer cuando lleguen al gobierno. Las coaliciones sólo avanzan en aquello que es consenso entre ellos, y eso no es solamente un programa, es una visión de futuro, que va más allá de un período de gobierno. No puede haber una coalición que haga mayorías en Chile sin que reúna el centro y a la izquierda.

 

FOTO: AGENCIA UNO