En el marco de la Enade 2016, el economista del partido socialista cree que han sido muy duros los últimos días para el ex Presidente. Señala que lo han llevado a discutir temas del pasado, “y eso sólo muestra una lógica de autodestrucción por parte de la Nueva Mayoría”.
Publicado el 01.12.2016
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Fue uno de los grandes ausentes del Encuentro Nacional de la Empresa (Enade). Se esperaba que el ex Presidente Ricardo Lagos haya sido uno de los expositores del panel “Tres visiones para el futuro de Chile”, donde sí estuvo presente el ex Presidente Sebastián Piñera, junto a la ex ministra de Educación y militante DC, Mariana Aylwin. La mirada del mundo de la izquierda estuvo representada por José Miguel Insulza, hoy uno de los contrincantes de Lagos en la carrera presidencial de la Nueva Mayoría. “No sé si no lo invitaron, o quizás él mismo haya tomado la decisión de no asistir”, afirmó a “El Líbero”, Oscar Guillermo Garretón, militante del PS y partidario de Lagos como candidato presidencial, quien fue uno de los asistentes al encuentro anual de empresarios que organiza ICARE.

El economista, director de empresas y ex subsecretario de Economía del gobierno de Salvador Allende, analizó el actual momento político que vive el ex presidente Lagos y la proyección electoral de Insulza y de Alejandro Guillier. Además, luego de escuchar el discurso de Mariana Aylwin, reconoce el liderazgo que debería comenzar a tener al interior de la Democracia Cristiana: “Fue un discurso político. Si me hubiesen dicho que estábamos en presencia de una candidata presidencial, no me hubiese sorprendido”.

– ¿Cómo ve la candidatura de Ricardo Lagos, tomando en cuenta en que en las encuestas aparece muy abajo?

– Lagos ya es candidato, y sobre las encuestas, creo que es muy prematuro sacar conclusiones. Lo que sí puedo concluir es que para él, el último tiempo ha sido muy duro. Tengo la impresión que “la retroexcavadora” resolvió como guinda de su torta buscar demoler a Lagos, lo cual tiene una cierta cuota de irresponsabilidad porque, independiente que guste o no, Lagos es probablemente la figura más relevante del mundo de la Nueva Mayoría, donde todo el resto de los actores han entrado a un desprestigio muy grande. Tengo la impresión de que quieren demolerlo, pese a que es el único candidato que ha planteado propuestas de futuro. Sin embargo, lo tienen discutiendo de temas del pasado una y otra vez, como el Transantiago o el Cae. Eso muestra una lógica muy autodestructiva.

Me temo que no hay una real conciencia, independiente a quien sea finalmente el candidato, que Lagos como figura de la Nueva Mayoría es condición de su continuidad como coalición política. Creo que una situación de crisis con la figura de Lagos, puede precipitar un bing bang en el conglomerado de gobierno. Una campaña sistemática de ataques en contra de Lagos, no resiste a la Nueva Mayoría como coalición.

– ¿Cómo analiza la figura de Alejandro Guillier?

– Lo voy a plantear de la siguiente manera. Yo creo que es un problema que existan dos candidatos del mismo sector –Lagos e Insulza- y con una probabilidad de que sean tres, si es que la Democracia Cristiana resuelve llevar su propio candidato. Para Guillier en una primaria, enfrentar a esos tres candidatos, es muy favorable.

– ¿Qué le parece que hayan invitado a Mariana Aylwin a Enade?

– Mariana en estos años se ha proyectado como una figura política de primer nivel. Al final, ha representado al centro político de manera mucho más plena que otros, particularmente en el tema de la educación. Hoy (ayer) fue un discurso con pasión y si a mí me hubiesen dicho que estábamos en presencia de una candidata presidencial, no me hubiese sorprendido.  Fue un discurso de candidata. He sabido que la estaban proponiendo en el norte como aspirante al Senado y también se ha mencionado como candidata a la presidenta de la Democracia Cristiana. Si hay que hacer un balance de lo que ha ocurrido en estos años, creo que la voz de la Mariana Aylwin es muy importante.

– ¿Qué le pareció el discurso de José Miguel Insulza?

– El objetivo de Insulza no era ganar ni un voto ni un aplauso. Vino a decir fundamentalmente que era un hombre de Estado, que era una persona sensata, que confiaran en él.