La nueva legislación promulgada por la Presidenta Bachelet les bajará la cuenta de electricidad a 2,7 millones de hogares, pero la subirá a 1,9 millones, que deberán absorber el mayor costo.
Publicado el 17.06.2016
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Equidad tarifaria” es el eslogan que ha utilizado el gobierno para difundir la ley energética que fue aprobada por el Congreso, y que promulgó la Presidenta Michelle Bachelet el jueves pasado.

En términos generales, la ley establece un reordenamiento de las cuentas de electricidad, reduciendo por decreto, en 14% en promedio el pago de la luz de 2,7 millones de hogares (10 millones de personas), pero subiendo al mismo tiempo la cuenta a 1,9 millones de hogares (7,9 millones de personas). En la Región Metropolitana se registrarán alzas de un 7%, lo que impactará a unos 600 mil hogares, que tendrán que subsidiar a quienes se les rebaje la cuenta en el resto del país.

Ello se conoce como “subsidio cruzado” porque implica que no hay rebaja en el precio del servicio, sino que el Ministerio de Energía baja el precio a unos consumidores y lo sube a otros.

El alza se aplicará a los hogares que consuman por sobre 200 kWh al mes, que tiene un costo entre $ 18.150 y $31.949, según la localidad. También establece una contribución progresiva de quienes consuman más de esa cantidad hasta los 240kWh/mes, a partir de lo cual, se contribuye en un 100%.

Además, la ley rebaja la tarifa hasta el 50% para las 63 comunas que tienen proyectos generadores de energía por más de 200 megawatts de capacidad instalada.

Bachelet defiende una “cuenta justa” en electricidad

La Mandataria aseguró que la iniciativa era “muy necesaria para tener una cuenta justa”,  y explicó que actualmente algunas localidades podían pagar hasta 90%  más que una familia en Santiago por igual consumo de energía, lo que se rebajará a una diferencia máxima de 10%.

Bachelet agregó que esta ley no significa sólo “un alivio para los bolsillos de las familias”, sino que “instala una nueva mirada sobre el país que queremos y debemos ser: una comunidad solidaria, donde las cargas y los beneficios se distribuyen de manera más equitativa, donde todas las regiones se benefician de los avances en materia energética”.

Algunas familias de comunas pobres pagarán más que de comunas más ricas

Sin embargo, la ley genera varias distorsiones en los  precios porque llevará a familias de comunas más pobres a pagar más por la electricidad, mientras otras que vivan en comunas más ricas se les rebajará la cuenta, según el detalle del impacto de la ley que publicó la Comisión Nacional de Energía (CNE). Ello, siempre que dichos hogares  consuman por sobre 200 kWh al mes.

Por ejemplo, en Tocopilla se rebajará la cuenta de la luz en -18,7% pese a que sólo el 3,12% de sus habitantes vive en condición de pobreza, según la última encuesta Casen.

Otras comunas beneficiadas con el recorte en la cuenta de electricidad son Copiapó, que tiene 5,28% de personas vulnerables, Machalí con 5,72%, Iquique con 6,18%, Taltal con 6,33% y Mejillones 6,93%.

En la vereda contraria está la comuna de Curarrehue, en la Araucanía, que tiene un 33% de pobreza pero le subirán la luz en 6,1%. Situación similar  tendrán las comunas de Queilén, Penco y Quinchao, que tiene un nivel de pobreza entre 20% y 28% pero que les subirán también la electricidad.

También se dará la paradoja de que comunas más distantes, como las que están en el archipiélago de Chiloé, tendrán alzas de la cuenta de la luz mientras Puerto Montt tendrá una sustancial caída de -14,4%.

susana jimenez“El espíritu del proyecto es razonable en el sentido de ecualizar una parte más de la tarifa, pero no podemos engañarnos hablando de rebaja de tarifas cuando en realidad se trata de un subsidio cruzado que beneficia a unos, pero que deben financiar otros”, explica la investigadora de Libertad y Desarrollo, Susana Jiménez.

Además, la rebaja que se aplicará  a todas las cuentas de electricidad, residencial o comercial en las 63 comunas que generen electricidad también generará importantes distorsiones.

“Hay un efecto regresivo entre estos clientes, puesto que los beneficiados serían todos los consumidores regulados de las comunas intensivas en generación, lo que conlleva un beneficio proporcionalmente mayor para aquellos consumidores de altos ingresos que son los que más consumen”, señala Jiménez.

Polémica por corte del servicio

Uno de los temas más controvertidos durante la tramitación de esta ley, corresponde a la autorización que tienen las distribuidoras para cobrar el servicio de corte y reposición del suministro eléctrico; el que alcanzaría en promedio unos $ 12.000.

El valor se seguirá cobrando, pues las distribuidoras incurren en costos adicionales producto de la mora en el pago y la prestación del servicio asociado al corte y reposición, pero se socializará su cobro por medio de quienes sí cumplen con sus obligaciones, generando distorsiones en la debida conducta que debe guardarse por todos los clientes del servicio de suministro eléctrico. “Esto genera incentivos inadecuados y un cobro que para muchos no parece justo”, sostiene la abogada de LyD, Cristina Torres.

aumento de la cuenta de luz por comunas