Claudio de Negri (PC) participó en octubre pasado en el 18° Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros que se realizó en Hanoi. En su alocución se refirió a la Nueva Mayoría y a la situación de otros países de Latinoamérica. "La historia de la Humanidad continúa siendo trazada por la lucha de clases", sostuvo.
Publicado el 05.01.2017
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Bajo el lema “La crisis capitalista y la ofensiva imperialista: Estrategia y tácticas de los partidos comunistas y obreros en la lucha por la paz, los trabajadores, los derechos del pueblo y el socialismo”, se desarrolló en octubre pasado, en Hanoi, el 18° Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros.

El evento, que se realiza anualmente desde 1998, contó con la participación de 57 colectividades de todo el mundo, entre ellas el Partido Comunista de Chile (PC), que estuvo representado por el periodista Claudio de Negri.

El ex director del diario El Siglo y de la radio Nuevo Mundo -ambos medios de comunicación vinculados al PC- es actualmente el embajador de nuestro país en Vietnam. Y no sólo asistió a la actividad, sino que fue uno de los oradores. Según un sitio web que recopila toda la información del encuentro de Hanoi, el periodista leyó un discurso político ante los otros delegados presentes, acción que vulnera el instructivo emitido en octubre de 2014 por Cancillería, tras las polémicas declaraciones del entonces embajador en Uruguay, Eduardo Contreras, también del PC.

El texto, que fue enviado a todas las delegaciones en el exterior, señala que “los funcionarios diplomáticos chilenos deben tener siempre presente su condición de agentes de la Política Exterior de Chile”, que no hay espacio para las “opiniones personales”, y que el carácter de “Política de Estado” que tiene la política exterior del país denota “un conjunto de principios, políticas y cursos de acción que concitan consenso nacional, y que aglutinan no sólo a los poderes y órganos del Estado, al Gobierno y a la oposición, sino también al sector privado y la sociedad civil, unidos por la defensa de los intereses del país por encima y más allá de legítimas diferencias ideológicas, partidarias y personales”.

A modo de conclusión, sostiene que “los diplomáticos chilenos no deben involucrarse en la política activa y emitir opiniones públicas que pueden afectar al Estado, al Gobierno y además limitar la eficacia misma de su desempeño. Por ello, en lo sucesivo nuestros representantes diplomáticos y consulares se abstendrán de hacer declaraciones o publicar artículos referentes a la política interna de Chile y, ciertamente, a la de los Estados antes los cuales se encuentran acreditados”. En abril de 2015, Carlos Caszely, entonces agregado de prensa de Chile en España, fue desvinculado de su cargo por violar este instructivo al dar una entrevista (ver nota).

El discurso del embajador comunista

En su alocución, De Negri sostiene que “nuestro norte es el socialismo, pero cada pueblo, conforme a su propia experiencia y sus potencialidades, logrará encontrar el camino y las formas de avanzar hacia él y de desarrollarlo, según sus propias particularidades. La vida nos ha demostrado que no existe una fórmula única, aplicable indistintamente en cada lugar como quien copia una letra de molde. Lo que sí es igualmente válido pese al tiempo transcurrido, es que la historia de la Humanidad continúa siendo trazada por la lucha de clases, y que ésta se expresa hoy con especial vigor en el plano internacional, como consecuencia de un mundo cada vez más interdependiente y desigual”.

Más adelante señala que el mundo está “sacudido por las sucesivas crisis del capitalismo neoliberal liderado por EEUU y las transnacionales, que buscan por todos los medios tomar el control de nuestros países y de regiones completas para ahogar nuestro derecho inalienable a la autodeterminación” y que “los intentos de desestabilización golpista en Venezuela, las maniobras de desestabilización violenta de las policías en Bolivia y Ecuador, los golpes de Estado en Haití y Honduras, los golpes de Estado parlamentarios en Paraguay y Brasil, o la mantención de las políticas criminales de bloqueo contra Cuba, dan cuenta del escenario de nuestra región, con derechas históricamente aliadas de EEUU”.

El embajador también explica lo que es la Nueva Mayoría, y la posición del PC dentro de ella: “En Chile existe un gobierno de coalición que no es de izquierda, pero en el que participan partidos de izquierda junto a sectores que no lo son y expresan sus propias contradicciones internas. Esto se traduce en un proceso de unidad y lucha en torno a una alternativa plasmada en un programa, previamente concordado, al cual concurrimos los comunistas sobre la base de que la contradicción principal del período en nuestro país es neoliberalismo o democracia”. A renglón seguido relata algunos de los logros del gobierno y destaca que “con esas banderas, los comunistas incrementamos nuestra presencia en el Parlamento y los municipios, conquista que ha sido clave para el impulso de los pasos logrados”.

Sobre el capitalismo, dice que “está en crisis, pero sería un error suponer que va a caer por sí solo, por su propio desgaste. Es necesario echarlo abajo y superarlo (…). El escenario actual y sus complejidades nos plantea el desafío de abordar más intensamente la lucha ideológica, la disputa por la conciencia de quienes son la fuerza motriz de las transformaciones”. Finalmente señala: “Reciban el saludo fraterno y de lucha de los comunistas chilenos” (ver discurso completo).

El vínculo de De Negri con la crisis de la U. Arcis

Pero el nombre de De Negri ya había estado envuelto en una polémica anteriormente. Un reportaje publicado por Ciper en agosto de 2014, que revelaba el retiro de dineros que hizo el Partido Comunista de la Universidad Arcis, dejándola en un estado de crisis que la tiene actualmente al borde del cierre, situaba al periodista como uno de los protagonistas de la operación.

“El 12 de diciembre de 2012 se reunieron los cuatro socios de Inmobiliaria Libertad S.A. El socio mayor era ONG ICAL, representada por Claudio De Negri Quintana, que con 101 acciones tenía el 50,5% de la propiedad. Ediciones ICAL Ltda., cuyo representante era Marcos Barraza, tenía el 25,5%. Con ambas el PC ya controlaba el 76% de las acciones de la inmobiliaria. Además, el partido ya tenía la mayor parte de Inversiones Salvador S.A., que seguía siendo titular del 23,5%. Y Max Marambio, a través de Nazareno S.A., apenas conservaba una acción, equivalente al 0,5%.

El acta de esa sesión indica que Marcos Barraza, presidente del directorio, partió señalando que la venta de Huérfanos 1721 ya se había concretado. Después, informó que la inmobiliaria ‘no contempla proyectos de nuevas inversiones propias del giro, por lo que no tiene sentido y carece de justificación mantener en caja sumas superiores al capital de $1.600 millones’. Con esa justificación, Barraza propuso reducir el patrimonio de la sociedad. Acto seguido, De Negri tomó la palabra en nombre de ONG ICAL y pidió aprobar la propuesta ‘porque su representada requiere dichos fondos para las actividades propias de su institución’”, señala la publicación.