El abogado Nelson Pozo Silva recibió ayer los votos del Senado para asumir, el lunes, en el Tribunal Constitucional, como reemplazante de Hernán Vodanovic. “Acá no existe mala fe… con esos libros yo no ganaba un peso”, sostiene.
Publicado el 08.01.2015
Comparte:

Es noviembre de 1978 y el salón de actos del Colegio de Abogados de Rosario (Argentina) sirve como sede para las Segundas Jornadas Santafesino-Platenses de Derecho Procesal, bajo la coordinación del destacado jurista Augusto Mario Morello (1926-2009). El encuentro es exitoso, y Morello y un colega, Adolfo Alvarado Velloso, deciden publicar un libro que reproduzca las ponencias, las que han sido registradas magnetofónicamente. El resultado es “Estudios de nulidades procesales”, volumen que publica la editorial Hammurabi de Buenos Aires y que termina de imprimirse en septiembre de 1980. Se trata, dice Alvarado Velloso en la presentación, de un trabajo que pretende dar “un paso adelante en la creación de pautas propias de la nulidad procesal en el camino que todavía tiene que recorrerse para estructurar una teoría general y específica de la materia”.

En 1986, ocho años después, en Santiago de Chile, el abogado Nelson Pozo Silva publica “Las nulidades procesales”, bajo el sello Ediar Ediciones Limitada. Y en 2008, “ante la solicitud de la Editorial PuntoLex” –como escribe Pozo en las Palabras Preliminares- el texto fue reeditado “con el propósito de que la temática expuesta en la obra sea conocida por las nuevas generaciones de estudiantes y abogados”.  Aunque esta vez lleva el título de “Las nulidades”, se trata del mismo trabajo que, señala Pozo, vio la luz en la década de los 80 y recibió una “amplia acogida”, lo cual queda de manifiesto en que ha tenido “diversas ediciones y reediciones”, y ha sido “recogido en sentencias” y “citas continuas en otros libros jurídicos”.

Sin embargo, una revisión detallada da cuenta de las repetidas y extensas similitudes entre el texto publicado en Argentina en 1980 y el que Pozo –de larga trayectoria jurídica y académica, ex abogado integrante de la Corte Suprema, y quien fue el candidato del PS para ocupar el puesto que dejó vacante el ministro Hernán Vodavonic el 3 de enero en el Tribunal Constitucional- firma como propio desde 1986.

La metáfora de la cámara cinematográfica” versus “la metáfora de la cámara cinematográfica

La edición de 2008 contiene capítulos enteros cuyo parecido con aquel coordinado por Morello y Alvarado Velloso resulta indesmentible. Aunque, según señala en el Prólogo el abogado Juan Carlos Ferrada Bórquez, el texto ha sido actualizado, resulta obvia la similitud –a veces literal- entre ambos textos.

Así, por ejemplo, el libro argentino reproduce en su Capítulo II la ponencia “Los actos jurídicos procesales”, del abogado Angel Fermín Garrote. El de Pozo, también en su Capítulo II y bajo idéntico título y varios subtítulos iguales, sigue el mismo argumento de manera casi textual, aunque utilizando una redacción alterada. Por ejemplo, donde Garrote afirma que “trataremos de definir y enmarcar el acto procesal en la teoría de los actos jurídicos con especial referencia a la teoría general del derecho”, Pozo escribe  “necesitamos enfocar el problema de los actos procesales dentro de la teoría general de los actos jurídicos, coordinada, a su vez con la teoría general del derecho”. Pozo utiliza a continuación la misma cita directa que usa Garrote, tomada del libro “Sistema de derecho procesal penal”, del jurista italiano Francesco Carnelutti. El patrón se repite a lo largo de todo el capítulo, donde también hay párrafos que son idénticos. Ambos libros incluyen la siguiente frase: “Si bien con la metáfora de la cámara cinematográfica hemos podido focalizar y aislar el acto procesal, para examinarlo como un fenómeno autónomo, al penetrar la lente en su estructura, advertimos que los observadores visualizan elementos distintos en su composición” (página 42 de “Estudios de nulidades procesales” y página 44 de “Las nulidades”).

La semejanza entre ambos textos se repite en otros capítulos. El profesor Epifanio Condorelli escribe el apartado “Presupuestos de la nulidad procesal” en el libro coordinado por Morello y Alvarado Velloso, texto que guarda enorme parecido -literal y en estructura- con el presentado en el capítulo VIII del libro suscrito por Pozo: “Los presupuestos de las nulidades”. Aquí hay párrafos y citas idénticos, largos trozos de texto que están escritos de igual forma. Por ejemplo, los dos dicen: “Queda entonces alterada la eficacia normal y entramos, consiguientemente, al terreno –a veces resbaladizo- de las nulidades procesales”. Las repeticiones son constantes, al punto que ambos capítulos parecen dos gotas de agua e incluso tienen casi los mismos subtítulos.

La historia vuelve a darse entre el capítulo VI del libro editado en 1980 y el capítulo XIII del editado en 2008. El primero corresponde a la ponencia del abogado rosarino Eduardo J. Barrios en el seminario celebrado en 1978. Y aunque el segundo incluye innovaciones –como por ejemplo citas al trabajo del profesor chileno Julio Salas Vivaldi- conserva la estructura del trabajo del argentino y reproduce verbatim frases de éste: “En los autores extranjeros, [tanto] americanos como europeos, especialmente españoles e italianos, la consideración de nuestro tema guarda [cierta] similitud. Nos interesa, de la doctrina extranjera, comentar el pensamiento de Carnelutti”. Luego viene citado el mismo trozo del libro “Instituciones del proceso civil” del jurista italiano. Este tipo de semejanzas se repite a lo largo del capítulo.

Pozo: “Este es un tema de hace 30 años… nadie me ha demandado”

En una brevísima votación –que tomó sólo algunos minutos- el Senado aprobó ayer las propuestas del PS y la UDI para llenar las vacantes que dejaron Hernán Vodanovic y Raúl Bertelsen en el Tribunal Constitucional. El candidato del PS era el abogado Nelson Pozo y el de la UDI, el ex diputado Cristián Letelier. El primero consiguió 32 votos y el segundo 31. Está previsto que ambos juren en su cargo, que ocuparán hasta el año 2024, el próximo lunes 12 de enero.

El Líbero” contactó al abogado Pozo para solicitarle que explicara las evidentes semejanzas entre su libro y el publicado años antes en Argentina.

– Tenemos un libro suyo que coincide en párrafos y capítulos textuales con otro libro publicado por un grupo de abogados de Argentina.

– Este es un tema de hace 30 años y a mí nadie me ha mandado una carta, nadie me ha demandado, este libro yo nunca lo he publicado fuera del país. Yo le voy a contar de donde proviene todo esto. La primera edición del año 84 de la editorial Ediar, después salió otra edición de la editorial Conosur en 2001 y el mismo libro vuelve a salir en 2008 con Puntolex que fue el último. Si usted se va al prólogo es de Juan Carlos Ferrada, y después en ese período que es un libro antiguo y que corresponde a las nulidades procesales, pero no hay libros nuevos. Y el año 84 el libro se escribió, se estudió, y seguramente hay otro libro de nulidades procesales. Pero este tema fue planteado en algún momento por alguien de la propia Nueva Mayoría, pero un libro ya de 30 años, nadie ha mandado una carta. Excepto lo siguiente, que hace cinco años la editorial Puntolex fue comprada por Thomson Reuters, y a mí se me ocurrió pedir que me liquidaran los libros que tenía con ellos pendientes, y  ahí salió el tema de que este libro… o puede que este libro pueda que tenga algunas dificultades.

El libro yo lo tengo registrado desde el año 84, lo que pasa, lo que hizo Thomson Reuters, sacó este libro en forma clandestina en otros países. Ése es el trasfondo y les mandé una carta para decirles que no trabajaría más con ellos. Ésa es la historia, donde ahí surge este tema, que hay dificultades.

– ¿Qué dificultades, por plagio?

– Yo niego absolutamente la idea de plagio, esto es algo de hace 30 años y en 30 años no ha pasado nada y ahora empieza a pasar algo.

– De esta manera, para escribir su libro ¿se basó en este otro libro de autores argentinos?

– No me diga eso, si ni siquiera tengo en mis manos el libro del cual usted me habla, no sé si lo podré tener en mi biblioteca.

– Entonces, ¿en qué se basó para escribir su libro?

– En mis estudios, porque yo además hacía clases, era ayudante de derecho penal. Ésa es la situación real.

– ¿Cómo se explica entonces que existan párrafos idénticos de su libro con el otro? Hay capítulos idénticos…

– No creo, porque si usted se fija mi libro está centrado en las nulidades procesales en Chile.

– Pero también habla de las nulidades procesales en general.

– Mire, este mensaje ya me había llegado que este tema lo iban a tirar como una campaña política, yo creo que aquí hay detrás un afán político.

– ¿Cómo explica esto, entonces? Usted no citó a nadie.

– Esto es un trabajo que fue hecho hace 30 años, es un trabajo real, no un trabajo ilusorio. Con recopilaciones, si usted me dice que hay párrafos textuales, puede que haya, pero acá no existe ninguna absoluta mala fe, además con estos libros yo no ganaba un peso.

– ¿Usted niega haber sacado párrafos textuales?

– Claro, no es un tema que sean capítulo iguales, coincidencias a lo mejor, entonces el tema es que es una campaña política. Si apareciera alguien detrás de esta historia, no me refiero a usted, pero no tenga la menor duda que voy a seguir las acciones judiciales correspondientes, porque no creo que sea algo que corresponda a la realidad.

Algunos ejemplos de las similitudes entre ambos textos

ENP Portada         Nelson Pozo

ENP1

“Estudios de nulidades procesales”, varios autores.

Nelson pozo 1

“Las nulidades”, Nelson Pozo Silva.

 

 

ENP2

“Estudios de nulidades procesales”, varios autores.

Nelson Pozo 2

“Las nulidades”, Nelson Pozo Silva.

 

ENP3

“Estudios de nulidades procesales”, varios autores.

Nelson pozo 3

“Las nulidades”, Nelson Pozo Silva.

 

ENP4

“Estudios de nulidades procesales”, varios autores.

Nelson4

“Las nulidades”, Nelson Pozo Silva.