Tanto en el oficialismo como en la oposición, afirman que debido al actual escenario político el sucesor de Mendoza debiese decidirse "lo antes posible". Sin embargo, explican que el nombre del candidato del Ejecutivo aún no ha sido definido.
Publicado el 10.04.2015
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El pasado miércoles los senadores independientes Lily Pérez (Amplitud), Antonio Horvath y Alejandro Guillier, sostuvieron una reunión en una de las oficinas del Congreso para conversar acerca de un proyecto de ley que están preparando. Pero, además, durante el encuentro comentaron sobre la “preocupación” que se ha instalado al interior de las bancadas tanto del oficialismo como de la oposición, por la ausencia de un candidato que reemplace a Ramiro Mendoza, quien dejó su cargo después de ocho años a la cabeza de la Contraloría General de la República. Su sucesor debe ser propuesto por la Presidenta y aprobado por el Senado, por lo cual los legisladores independientes pueden resultar claves para inclinar la balanza.

Mendoza -quien asumió en la Contraloría el año 2007 durante el primer mandato de la Presidenta Bachelet– realizó ayer en la mañana su última actividad en el  Congreso en su calidad de contralor, donde expuso ante la comisión especial del Senado de Probidad y Transparencia, integrada por los senadores Ignacio Walker (DC), Alberto Espina (RN), Felipe Harboe (PPD), Alejandro Guillier (Indep) y Hernán Larraín(UDI).

Horas más tarde, Mendoza tuvo su última actividad pública en la presentación del libro del ex ministro del Tribunal de la Libre Competencia, Teodoro Wigdski, “Sobre el oportunismo en los negocios: del legítimo beneficio a la Kairospatía”. El encargado de presentar el texto fue Mendoza, quien utilizó el término “kairospatía” en su última cuenta pública el pasado lunes. “El enriquecimiento ilícito, la corrupción y la mentalidad oportunista, la kairospatía, esto es el amor por las pasadas, que como enfermedad del Chile de hoy nos puede corroer y destruir”, afirmó en esa oportunidad.

De esta manera terminó el contralor su última semana y ante este escenario es que entre los senadores se ha generado esta inquietud debido a que La Moneda aún no les ha presentado a las bancadas -encargadas de aprobar el nombre- al candidato que quieren promover. Senadores explican que el Ejecutivo recién estaría sondeando algunos nombres, pero que aún no han socializado “nada concreto” con los partidos. La ministra encargada de llevar este tema es la titular de la Segpres, Ximena Rincón, quien ha mantenido contactos con las bancadas pero no de forma permanente, según dicen senadores.

“Estoy muy preocupada de la actitud de La Moneda frente al nombramiento del futuro contralor (…) la Contraloría ha sido históricamente un faro de probidad administrativa en Chile y el hecho de que el plazo del mandato del actual contralor esté cumplido y que La Moneda aún no haya instalado un nombre me preocupa mucho. Y me preocupa además en el ambiente enrarecido que está la política hoy, en que ambos bloques, tanto Alianza como Nueva Mayoría, están cuestionados por supuestos pagos ilegales a candidaturas parlamentarias”, explica a “El Líbero” la senadora de AmplitudLily Pérez y agrega que “por esto, ahora se necesita más que nunca que las instituciones que velan por la probidad tengan nominaciones fuertes (…) por eso yo espero, y así se lo transmití a la ministra Rincón, que el próximo contralor siga la línea del contralor Mendoza, autónomo e independiente, y que no le tenga miedo a enfrentar al gobierno de turno”.

En tanto, el jefe de bancada de senadores RN, Baldo Prokurica, afirma a “El Líbero” que “ojalá que el que suceda a Ramiro Mendoza sea una persona de dentro de la Contraloría (…) la Presidenta verá quién, no es bueno desmontar las instituciones (…) ojalá por los tiempos que está viviendo el país no deberíamos demorarnos mucho en este tema”.

La  necesidad de contar con un contralor “lo antes posible”  debido al complejo escenario que vive el país y por el que atraviesa el Ejecutivo, tras los efectos de los casos Penta, Caval y SQM, es compartida también por las bancadas de la Nueva Mayoría. Los senadores explican que existe un “proceso en marcha” en el Ejecutivo, pero que aún no se ha hablado sobre la posible fecha en que La Moneda presentaría a su candidato. Sin embargo, en el oficialismo creen que este tema debería definirse cuanto antes.

“No es bueno esperar tanto tiempo para este tema (…) El Gobierno está haciendo sus primeras aproximaciones y está evaluando qué nombre puede concitar un buen acuerdo cuando lo proponga al Senado y que además tenga las competencias académicas, la capacidad para ejercer un altísimo cargo importante para el país”, explica a “El Líbero” el senador y presidente electo de la DC, Jorge Pizarro.

Asimismo, el jefe de bancada de senadores PS, Carlos Montes, afirma que “hay un proceso de análisis de diferentes propuestas que provienen de distintos lados, y espero que esto quedo resuelto en un tiempo prudente”.

 Senadores apuestan por “evitar” la misma situación que en nominación anterior

La “preocupación” de los senadores se basa también en que buscan evitar que se repita la misma situación que se dio en 2007 con la elección de Mendoza. Fue en abril de 2007 cuando el ex ministro Segpres, José Antonio Viera-Gallo, se había instalado en el gabinete de Bachelet en reemplazo de Paulina Veloso, en que se logró obtener los votos para la designación de Ramiro Mendoza como contralor. 

La votación estuvo trabada durante 10 meses, debido a que Veloso propuso el nombre del abogado Pablo Ruiz-Tagle, que nunca contó con el respaldo de la oposición.

Esta situación sólo se ha dado en esa elección, ya que los procesos anteriores se llevaron a cabo de forma expedita y rápida. El 11 de abril de 1978 terminó su período Sergio Fernández y al día siguiente asumió Osvaldo Iturriaga hasta el 31 de marzo de 1997. Dos días después, el de 2 abril de ese año, fue reemplazado por Arturo Aylwin hasta el 11 agosto de 2002 y al día siguiente asumió Gustavo Sciolla, quien ejerció hasta el 19 de julio de 2006. Desde esa fecha hasta el 10 abril de 2007 la Contraloría estuvo descabezada. Esto, hasta el 9 de abril de 2007, en que asumió Mendoza. 

El Ejecutivo necesita 23 votos para aprobar a su candidato. Sin embargo, explican que La Moneda no quiere una “votación ajustada”, sino que, apuesta a la unanimidad.

FOTO: AGENCIA UNO