En una entrevista dada a un estudiante de Periodismo de la UC, el nuevo hombre ancla de TVN entregó los detalles de su salida de CHV y sus desafíos como nuevo conductor del Noticiero Central del canal estatal.
Publicado el 21.10.2015
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“La lágrima es la pena por la partida de Jaime de Aguirre. Un director excepcional y probo, que fue engañado y cayó en la trampa”, son las palabras de Matías del Río en su cuenta de Twitter en mayo de este año.

La publicación, que no pasó desapercibida y fue replicada en diversos medios de comunicación, recién tuvo una explicación en una entrevista dada por el ex lector de noticias de CHV a Cristopher Ulloa, estudiante de Periodismo de la Universidad Católica (UC), para un ramo de la carrera.

“¿Cuál es esa trampa”, preguntó Ulloa al nuevo rostro de TVN. Del Río contestó lo siguiente: “La trampa del entorno de Sebastián Piñera. Lo hicieron dar una factura a una empresa y Jaime fue muy inocente, pecó de gil, pero ser gil no es ser malicioso. En cambio, pedir una factura que era de platas políticas. Ellos estaban triangulando platas y no se lo dijeron”.

A continuación replicamos parte de la entrevista que fue publicada en la revista “kilometrocero.cl” de la Facultad de Comunicaciones de la UC.

Matías Del Río camina acelerado por los pasillos de TVN. Sube las escaleras hacia el casino saltándose varios peldaños sin el menor esfuerzo. Compra un jugo de manzana y se lo bebe de un trago. A días de que se estrene el renovado 24 Horas Central, el periodista de 46 años apenas tiene tiempo para descansar. “No sé para qué tanto ensayo, es para puro ponerse nervioso”, dice mientras se acomoda en un sillón. Del Río sabe que las expectativas puestas en él son altas, dado el crítico momento del noticiario por la baja sintonía. Sin embargo, advierte que él no es ningún captador de audiencia ni que tampoco será la estrella del canal que él mismo comparó con empezar a jugar en Colo Colo: “Yo no soy un talentoso, no soy un­ goleador”.

– En Última Mirada y Tolerancia Cero destacaste por hacer un periodismo más interpretativo. ¿Mantendrás ese sello en el nuevo noticiero central de TVN?

– Algo de eso tiene que haber, porque está en mi esencia. Lo que pasa es que tengo que ser realista, tengo que ajustarme al lugar donde estoy. No voy a jugar con toperoles en la calle, porque me voy a resbalar. Hay que ponerse las zapatillas, ¿me entiendes? Entonces esto de que yo soy interpretativo y que voy a pelear en todas las noticias no va a ser tan así, porque me voy a pegar el resbalón. Esto es distinto.

– ¿Cuáles van a ser los principales cambios que veremos en el noticiario?

– De forma y fondo. Vamos a intentar hacer algo más explicativo, algo más visual, más lúdico, entretenido. Más suelto, para generar más cercanía. También vamos a tener un estudio con unas pantallas muy grandes. Está bien bonito.

– ¿Qué elementos crees tener para haber sido elegido como conductor del noticiario central por sobre otros, como Mauricio Bustamante o Juan Manuel Astorga?

– Es que no es por “sobre”. Por “sobre” es como si fuese más importante hacer esto… A ellos los eligieron para otras cosas. Es como si me preguntaras por qué eligieron a Juan Manuel Astorga por sobre Matías del Río para conducir El Informante. Son cualidades, cada uno está en su puesto no más.

– ¿Por qué crees que te eligieron para este puesto, entonces?

– Porque se adecúa bastante con el nuevo formato que le quieren dar al noticiario, que es más suelto, más informal. Yo creo que por ahí va la mano.

Las manos al fuego por Jaime de Aguirre

– En mayo manifestaste en Twitter tu pena por la partida de Jaime De Aguirre de CHV, y dijiste que fue víctima de un: “engaño y que cayó en la trampa”. ¿Cuál es esa trampa?

– La trampa del entorno de Sebastián Piñera. Lo hicieron dar una factura a una empresa y Jaime fue muy inocente, pecó de gil, pero ser gil no es ser malicioso. En cambio, pedir una factura que era de platas políticas. Ellos estaban triangulando platas y no se lo dijeron.

– ¿Entonces, el despido de Jaime de Aguirre fue por la vinculación al caso SQM?

– No, pero fue la gota que rebasó el vaso. Creo que esto claramente ayudó, pero me da la impresión de que esto se estaba cocinando desde antes. Querían sacar a Jaime. El canal venía en una temporada difícil y los gringos [Time Warner, dueños del canal] querían plata. No ven corazones, no conocen caras. Y es legítimo, esto es un negocio para rentabilizarlo.

– ¿Quién puso esta trampa, entonces? ¿Time Warner?

—Yo creo que se alinearon los astros. Jaime de Aguirre estaba pedido hace rato, porque los gringos querían cambiar el modelo y sentían que se había cumplido un ciclo. Tengo algunos antecedentes de que esto venía de antes del caso SQM.

– ¿Qué antecedentes?

– Antecedentes privados…

– De Aguirre emitió boletas por 15 millones cada una por servicios no prestados a diferentes empresas. Él dijo que fue “de huevón”, que pensó “que eran canjes”. ¿Tan despistado es él?

– Más que despistado, es un tipo bien pensado. Tiene poca malicia. Jaime no prestó servicios a esas empresas, pero prestó servicios por esos montos. Aquí los cuidados del sacristán mataron al señor cura. Fue el entorno de Piñera el que se faenó a Jaime. Ahora, Piñera fue el que formó a sus cachorros ludópatas. Jaime tenía que cobrar como 120 millones por un premio, por gestión. Le dio su factura a Bancard -su empleador-, y cuatro o cinco días después lo llamaron y le dijeron: “anula esa factura y hazla por el mismo monto a estas otras empresas”. Ahí fue donde se cayó Jaime. Él lo hizo por el mismo monto, no ganó ningún peso en la pasada. Hay que ser el guaripola de los imbéciles para hacer eso y no cobrar nada, porque si tú vas a ser corrupto, me imagino que es a cambio de algo. ¿Qué ganó Jaime de Aguirre, si era plata que le debían? El error de él fue no prender las alarmas. Era otro contexto, nunca pensó que podía ser de la arista SQM, si no existía. Cooperó.

– Si hubieras estado en el puesto de De Aguirre, ¿habrías prendido las alarmas?

– Probablemente no. Si a mí Jaime me hubiera dicho antes de toda esta escoba: “Matías, no le hagas boletas a CHV, sino que hazlas a Aguas Andinas”. Yo soy preguntón, me habría llamado la atención. Pero nunca me habría imaginado que estaba toda esta cuestión detrás. Nunca hubiese supuesto malicia, porque tengo una confianza muy ciega en Jaime de Aguirre, así como él la tenía en Bancard. Había una sociedad que no prendía las alarmas. Es re fácil culpar a Jaime. ¿Por qué nadie decía nada cuando había candidatos que se gastaban gigantografías que costaban más de lo que permitía la ley? ¿Por qué ninguno de los súper inteligentes de este país le preguntó a los candidatos de dónde sacaban la plata? Nadie lo hizo nunca. Entonces, ¿ahora nos botamos todos a perros sabuesos, a fiscales nacionales, acusando a todo el mundo? No. Nos estamos convirtiendo en un país de operetas. No nos hagamos los vivos, los honestos, porque todos tenemos tejado de vidrio.

– ¿Fue injusto el trato de la sociedad con Jaime de Aguirre?

– Absolutamente. Yo meto las manos al fuego por la honestidad de Jaime. Yo no sé si cuando chico se habrá robado una Negrita del supermercado, no tengo idea, pero de todo lo que he visto de él, me parece que es un tipo que merece todo el respeto.

Para leer la entrevista completa en “Km cero” pincha aquí.

 

FOTO: CRISTOPHER ULLOA