El ex administrador electoral de la primera campaña de la Mandataria tuvo su primera actividad como lobbista el mes pasado ante la subsecretaria de Turismo, Javiera Montes.
Publicado el 19.04.2015
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Giorgio Martelli, el administrador electoral de la campaña presidencial de Michelle Bachelet en 2005 y recaudador en la campaña de 2013, se inscribió como “gestor de intereses” del Gobierno bajo la Ley de Lobby 20.730.

El geógrafo y militante del PPD boleteó también para la empresa SQM, que está siendo investigada por el Servicio de Impuestos Internos y el Ministerio Público,  y le pagó servicios al ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, y al propio director del SII, Michel Jorrat. Ambos han sostenido que entregaron informes por sus servicios, aunque no los han mostrado públicamente.

Adicionalmente, trascendió que Martelli arrendó la sede del comando de Bachelet en la calle Tegualda, en Providencia, durante la última campaña presidencial, entre los meses de abril y mayo. Un día antes, el ministro Peñailillo había sostenido que el ex administrador electoral “jugó un rol de colaboración no permanente”.

El pasado 9 de marzo, Martelli se inscribió como “gestor de intereses”, con el giro de asesorías, y declaró trabajar para la empresa Transversal Ltda, que tiene de nombre legal Martelli y asociados Ltda.

Según la ley, “gestor de intereses” son personas naturales o jurídicas, chilenas o extranjeras, que realizan gestiones o actividades no remuneradas, y que tienen por objeto promover, defender o representar cualquier interés particular para influir en las decisiones que, en el ejercicio de sus funciones, deban adoptar las autoridades.

El lobby de Martelli con la subsecretaria de Turismo, Javiera Montes

El “operador político”, como se ha autodefinido, tuvo su primera actividad bajo la nueva ley del lobby al visitar el 17 de marzo pasado durante una hora a la subsecretaria de Turismo del Gobierno, Javiera Montes Cruz –hija del senador socialista Carlos Montes-, y regalarle un “libro manual para financiamiento municipal”, y un “mapa turístico y cultural del valle de Colchagua y el archipiélago de Chiloé”.

El objetivo de la reunión, según consta en el registro de lobbistas al que obliga la ley, fue “presentar los productos desarrollados por la empresa transversal, como mapas turísticos y culturales y guías de turismo”.

martelliDe hecho, Martelli es el director de dicha empresa, que tiene sede en la calle Elena Blanco 981, en Providencia, y promueve diferentes servicios como seminarios, estudios territoriales, mapas y planos para “representar identidades locales, territorios económicos, atractivos turísticos, culturales y patrimoniales”.

Pocos meses antes, el 21 de octubre de 2014,  la empresa Transversal S.A. facturó $920 mil a la municipalidad de Antofagasta por la venta de ejemplares del libro “manual para financiamiento municipal año 2014”. La compra se realizó “por orden de la señora alcaldesa”, y bajo la premisa de que es el proveedor único, autor y propietario intelectual de dicho libro.

Anteriormente, entre septiembre y diciembre de 2006, durante el primer gobierno de la Mandataria, fue asesor de la gerencia corporativa de la empresa estatal Corfo, en la instalación y funcionamiento de los comités de agencias regionales de desarrollo productivo.

El equipo de recaudadores en que participó Martelli

Pese a que el ministro del Interior afirmó que Martelli tuvo una “colaboración no permanente” en la pasada campaña presidencial de Bachelet, lo cierto es que fue una pieza clave en la recaudación de fondos privados junto al empresario y presidente de Enersis, Jorge Rosenblut.

La oficina de recaudadores estaba dirigida por la ex subsecretaria del primer gobierno de la Mandataria, Carolina  Echeverría (PPD), en el comando de la calle Tegualda. También lo integraron Gabriel Sepúlveda y Orlando Morales, todos miembros del PPD y cercanos a Peñailillo, entonces secretario ejecutivo del comando presidencial.

El modus operandi fue a través de una empresa creada para la administración general de la campaña, según un reportaje de la revista Qué Pasa de octubre de 2013. La sociedad se llamaba Somae y tenía de socios a los ex funcionarios públicos de Bachelet, Jonny Heiss Schmidt, y José Luis Sepúlveda Zapata. Otro de los asesores externos era Cristián Riquelme, quien se desempeñó entre 2006 y 2010 como director administrativo de la Presidencia, cargo al que retornó cuando Bachelet retomó el poder con un sueldo de casi $7,4 millones.

Heiss y Sepúlveda,  además, le arrendaron las oficinas del comando de Bachelet en la elección pasada a Giorgio Martelli, según el contrato de arriendo publicado por The Clinic.

Jonny Heiss SchimdtHeiss Schmidt, ingeniero civil, fue miembro de Chile Transparente, subdirector de RR.HH del Servicio de Impuestos Internos y consultor del Ministerio de Planificación y Dipreca durante el primer gobierno de Bachelet. Con el retorno de la Mandataria, fue contratado como coordinador nacional de tecnología en el Ministerio de Educación con un sueldo de casi $4 millones.

EJosé Luis Sepúlveda Zapatan tanto, Sepúlveda Zapata fue jefe de gabinete del ministro Secretario General de Gobierno en 2009, director regional de investigación científica y tecnológica de Conicyt y asesor del Ministerio de Educación. Actualmente es secretario de la Facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Central.

La jefa del equipo financiero, Carolina Echeverría, subsecretaria de la Marina entre 2006 y 2010, fue Carolina-Echeverrianombrada en marzo de 2014 por la Presidenta nuevamente como subsecretaria de  las Fuerzas Armadas, pero renunció antes de asumir ante los reclamos de que su padre militar había sido acusado de violaciones a los derechos humanos.

Sin embargo, fue contratada por el Ministerio de Desarrollo Social con un sueldo sobre los $3,6 millones como encargada de implementar un nuevo instrumento para el catastro de personas en situación de emergencia.

 

administrador electoral de Bachelet 2005, Giorgio Martelli

FOTO: JUAN GONZALEZ/AGENCIA UNO