El anuncio de que el subsecretario del Interior hará uso de un feriado legal a partir de hoy generó gran impacto en el oficialismo, porque dio cuenta de que la crisis generada por la "quitada de piso político" que sufrió no fue resuelta favorablemente en su reunión con la Presidenta Bachelet ayer en la tarde.
Publicado el 04.10.2017
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El rumor sobre que el subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, podía renunciar al cargo y dejar La Moneda se tomó ayer la conversación entre los actores políticos. Esto, luego de que el gobierno de Michelle Bachelet decidiera recalificar las querellas contra los comuneros mapuches -acusados de quemar una iglesia evangélica en 2016-, retirando la aplicación de la Ley Antiterrorista.

El cambio de actuar en la administración de Bachelet, sumado a los dichos del ministro de Desarrollo Social, Marcos Barraza (PC), quien dijo que en La Araucanía no había terrorismo y que en la detención -en el marco de la “Operación Huracán”- del líder de la Coordinadora Arauco Malleco, Héctor Llaitul, se “abusó de efectismo comunicacional”, habrían caído mal a Aleuy, dado que no sólo había respaldado la detención, sino que era de la idea de no ceder a la presión de los huelguistas.

Así, el hecho de que el lunes se haya retirado más temprano de lo habitual de Palacio, y que el martes llegara más tarde,  hizo que comenzaran las especulaciones sobre su continuidad. Pero, tras una reunión de alrededor de 30 minutos con Bachelet, la subsecretaría del Interior a través de un comunicado anunció que “hará uso de su feriado legal a partir del miércoles 4 de octubre de 2017”. 

El anuncio generó impacto en el oficialismo, porque dio cuenta de que la crisis generada por la “quitada de piso político” que sufrió, no fue resuelta favorablemente, y que el hecho de que no haya renunciado, sería exclusivamente porque la Mandataria no habría aceptado todavía la solicitud. Además, quedaron en evidencia las diferentes visiones de cómo enfrentar la violencia en el sur del país.

Pero la eventual salida de Aley, no es menor. El subsecretario del Interior no sólo ha sobrevivido a todas las crisis que ha tenido que enfrentar el gobierno en estos tres años y medio, sino que en muchas de ellas fue empoderado por la propia Mandataria para hacerse cargo. Aleuy sostuvo diferencias con los dos ex ministros del Interior de esta administración, Jorge Burgos y Rodrigo Peñailillo, pero pese a que los dos se fueron, él ha permanecido estoico al lado de la Presidenta. “Pancho”-como lo llaman en honor al alias que utilizaba en la clandestinidad en los 80-, y Bachelet son cercanos desde hace décadas, y ha cumplido roles clave en las campañas de 2005 y 2013.

De hecho, hoy es el único sobreviviente de aquellos colaboradores y amigos cercanos que estuvieron con ella en 2005 como Camilo Escalona, Carlos Ominami, Osvaldo Andrade, Álvaro Erazo y Juan Carvajal; y otros que lo hicieron en 2013, como Máximo Pacheco, Álvaro Elizalde, Rodrigo Peñailillo y Alberto Arenas, entre otros. Algunos dicen que su permanencia tiene que ver con su “lealtad” con la Mandataria. 

Aleuy, quien fue por años el encargado electoral del PS, es catalogado en La Moneda como “el verdadero poder en las sombras” y uno de los hombres en que más confía la Presidenta, es por eso que la decisión de ella y del ministro del Interior, Mario Fernández, de ceder a las presiones de los huelguistas mapuches -cuando él se encontraba en Argentina reunido con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich-, habría provocado un remezón fuerte en él.

La cercanía con Bachelet

En el oficialismo dicen que no sería fácil entender que Aleuy dejara La Moneda, ya que es conocido que Bachelet lo considera parte de su primer anillo de confianza. Es por eso, que lo instaló desde el comienzo en una de las posiciones de más poder dentro de Palacio, ya que -según dicen en Interior- es un “excelente negociador” y tiene una red de comunicación con los partidos políticos y con los otros ministerios que “cualquiera querría”.

Uno de los aspectos que lo unen con Bachelet es que ambos pertenecen a la Nueva Izquierda, corriente del PS liderada por Camilo Escalona. Además, en el primer gobierno de Bachelet fue presidente del directorio de La Nación -comenzó en el cargo en el gobierno de Frei-, y pese a que ella en julio de 2007 lo propuso como miembro del directorio de TVN, el Senado, con votos de la Alianza y algunos díscolos de la Concertación, rechazaron su nominación bajo el argumento de “salvar la dignidad de TVN, la objetividad y el pluralismo”. Ya que, según trascendió en ese entonces, muchos veían en él a un operador político que iba a utilizar el canal nacional como un órgano comunicacional del gobierno.

De todas maneras, en 2008 la Presidenta lo nombró subsecretario de Desarrollo Regional (Subdere), quedando un poco más de un año para que finalizara su primer gobierno. “La Presidenta de la República me planteó asumir este cargo y yo soy un militante disciplinado de un partido. Si ella dice que se debe hacer algo, hay que hacerlo, independientemente del tiempo que reste para asumirlo”, dijo en ese entonces a La Nación.

En las elecciones de 2013 Aleuy también habría tenido un rol fundamental. De hecho, en ese entonces se dijo que mientras Bachelet seguía en Nueva York como directora de ONU Mujeres, “Pancho” junto a otros colaboradores ya estaban en Chile creando y potenciando condiciones políticas para su regreso. “Ella no va a ser la misma del 2005 porque han pasado los años y la sociedad cambió”, dijo Aleuy, con propiedad, a La Segunda en 2012, pese a que “supuestamente” Bachelet no había  tomado aún la decisión de volver.