Si bien existe una "regala de oro" en Cancillería que dice que los diplomáticos de carrera deben jubilarse a los 65 años, la Presidenta Bachelet nombró en el cargo a Germán Ibarra Morán, que cumplirá esa edad en noviembre y que carga con una acusación de acoso laboral. Asimismo, en estos círculos consideran "cuestionable" que la designación haya ocurrido a tan poco tiempo de que asuma el nuevo gobierno, que en marzo deberá definir su continuidad.
Publicado el 10.02.2018
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“El directorio reitera su llamado a las autoridades del Ministerio para mantener la sana práctica republicana que dispone el retiro de los embajadores provenientes de la carrera diplomática a los sesenta y cinco años”. Eso es lo que dice uno de los párrafos del boletín nº 104 de la Asociación de Diplomáticos de Carrera (Adica), haciendo alusión al nombramiento como nuevo embajador de Chile en Etiopía de Germán Ibarra Morán.

Pese a que su designación aún no se encuentra en los anuncios de la página del Ministerio de Relaciones Exteriores, la circular de la Adica señala que han tomado conocimiento de la decisión de la Presidenta Michelle Bachelet de destinarlo al país africano.

La noticia ha causado incomodidad en algunos sectores del mundo diplomático, principalmente por tres razones. La primera, y tal como lo señala el documento, el diplomático de carrera cumpliría 65 años el próximo 21 de noviembre, quedándole en teoría sólo nueve meses para ejercer el cargo.

Esto es complicado, dicen quienes conocen la parte administrativa, ya que una de las “reglas de oro” de la Cancillería es que los embajadores a esa edad se jubilen, o pasen a ser de la cuota de las designaciones políticas. Si bien esto no es algo que esté establecido por ley, es una tradición que se busca respetar, ya que es la única forma de que gente más joven pueda ir ingresando al servicio exterior. 

La segunda y más inmediatas de la razones, es que si bien desde la Cancillería sostienen que la designación se produjo en noviembre de 2017, su aceptación por parte de la República Democrática de Etiopía fue recién en enero de 2018, justo en el momento en que todos los embajadores de Chile ponen a disposición su cargo, ya que saben que sus puestos son de exclusiva confianza del Presidente que llegará a La Moneda el 11 de marzo. 

Es por eso que algunos consideran “cuestionable” un nombramiento sólo a meses de que asuma la nueva administración de Sebastián Piñera, ya que si el Mandatario quisiera nombrar a otra persona en esa embajada, va a tener que considerar el alto costo de traslado que significa mover a un embajador que sólo fue designado hace pocos meses. Quienes conocen estos costos, señalan que entre el flete de designación, indemnización, pasajes y otros, se puede llegar a un total de entre 50 y 60 mil dólares.

“Una norma de prudencia es que no se hagan nombramientos, ya que el nuevo canciller y el subsecretario tienen que ordenar todo el cuadro una vez que asuman, y cuando haya que reparar en su caso va a ser demasiado caro traerlo de vuelta, pese a que es un cargo de confianza del Presidente”, dice un diplomático.

De hecho, algunos recuerdan que en 2009, cuando el gobierno de Michelle Bachelet estaba cerca de terminar, se necesitaba nombrar a un embajador con cierta urgencia y el ministro de ese entonces, Mariano Fernández, se comunicó con los candidatos presidenciales para plantearles la decisión y ver que estuvieran de acuerdo.

El tercer punto es que el nombre de Germán Ibarra genera incomodidad en algunas personas, porque mientras era embajador de Chile en Croacia, fue acusado por la tercera secretaria de la embajada de acoso laboral. Este fue uno de los casos “emblemáticos” en Teatinos 180, ya que desde ahí -dicen-, se hizo visible que era muy difícil que estas investigaciones llegaran a una conclusión.

Según señaló el diario La Tercera, E.M.V. dijo en su relato que el diplomático la violentaba y hostigaba desde que le contó que estaba embarazada. Pese a que se destinó como fiscal del caso al entonces embajador de Chile en Hungría, Rodrigo Nieto, quien interrogó por separado a ambos involucrados, luego de tres meses se dijo que no se podían verificar las distintas versiones y se recomendó sobreseer.

De todas maneras, en aquel tiempo, Ibarra dijo a través de una carta que él había solicitado al Minrel el traslado de la secretaria ya que “su obcecación la ha llevado en diversas oportunidades a faltarme el respeto, a irrumpir en mi oficina con lenguaje impropio y conminarme con impaciencia a actuar de acuerdo a su parecer”.

Ella, en tanto, en su reclamo sostenía que “mi dignidad física y psíquica ha sido reiteradamente violentada, principalmente estando embarazada y luego de perder al hijo que esperaba. He sido constantemente vejada sin conocer causa objetiva, ni argumento de discordia”.

Marta Bonnet, presidenta de la Adica: “Hemos recibido un número importante de llamados de colegas mujeres que están muy en desacuerdo con el nombramiento

En conversación con “El Líbero”, la Presidenta de la Adica, Marta Bonnet, explica que decidieron hacer este boletín cuestionando la designación presidencial porque “hay inquietud por parte de muchos socios, sobre todo en los estamentos más jóvenes, por un estancamiento en el escalafón (…). Desgraciadamente, la única forma de avanzar es solicitando que a los 65 años se jubilen los embajadores”.

– ¿Por qué se produce eso?

Nosotros no tenemos necesidad de irnos, somos inamovibles, lo que significa que un funcionario puede cumplir 80 años y puede seguir trabajando en el ministerio. Pero si eres un ministro consejero que llega a los 80 años, estás tapando el escalafón y no se producen vacantes para que otros asciendan.

– ¿Cuáles son los costos de destinar a un embajador a meses de una nueva administración? Considerando que esta puede decidir que vuelva, lo que también significa otro costo.

-Efectivamente hay altos costos de traslado, y luego para la remoción.

– Uno de los cuestionamientos que se hace es que él fue denunciado por acoso cuando era embajador en Croacia…

– Desgraciadamente en esa época los instrumentos legales no fueron contundentes para mantener la acusación, el sumario se cerró y la persona fue sobreseída. Ahora nosotros como Adica creemos que es necesario denunciar este tipo de acosos y también apoyar a las personas que se sienten acosada, independientemente de lo que concluya el sumario. Tenemos que acoger a los socios si se sienten perjudicados. Nosotras hemos recibido un número importante de llamados de colegas mujeres que están muy en desacuerdo con el nombramiento, por la denuncia de acoso laboral que hubo en el pasado.