El embajador en Francia fue acusado de acoso, el de Paraguay está involucrado en platas de SQM y el de Uruguay acusó a la derecha y los empresarios chilenos de cometer actos de terrorismo. Además, agregados culturales, de prensa y trabajo también han salido tras controvertidas declaraciones.
Publicado el 18.06.2016
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La renuncia del embajador de Chile en Francia, Patricio Hales (PPD), en medio de un sumario administrativo por un supuesto acoso en contra de una funcionaria es el último de los escándalos que diplomáticos políticos nombrados por la Presidenta Michelle Bachelet han protagonizado durante los dos años de gobierno.

Quien fuera embajador en Paraguay, Alejandro Bahamondes (PPD), también debió renunciar por verse involucrado en pagos irregulares de SQM, al igual que el embajador en Uruguay, Eduardo Contreras, quien salió del cargo tras acusar a la derecha y los empresarios chilenos de estar detrás del atentado que ocurrió en la Escuela Militar hace un par de años, y a la DC de “golpistas”.

Además, los  agregados laborales y de prensa en España, Cristián Cuevas (PC), y Carlos Caszely, respetivamente, también salieron del servicio exterior chileno por polémicas declaraciones ajenas a sus cargos, mismo destino que tuvo la agregada cultural en Estados Unidos, Javiera Parada (RD), quien renunció el mes pasado tras una larga seguidilla de afirmaciones duramente cuestionadas.

El escándalo parisino

El ex diputado Hales llevó a la embajada a una amiga de la familia, Carolina Cosmelli, a trabajar en labores domésticas ya que uno de sus “sueños era conocer esa ciudad”, según declaró ella al presentar su denuncia de acoso y malos tratos, situación que llevó a la Cancillería a abrir el primer sumario contra un embajador político en la historia del servicio exterior chileno.

A poco andar, Cosmelli dijo sentirte “prisionera” en la embajada, y que Hales le pedía “cosas exageradas respecto de sus cosas personales. Cualquier error en los resultados de estas tareas derivaban en reacciones airadas del embajador”. La situación habría tomado otra connotación cuando según ella se sumaron insinuaciones de índole sexual.

 

Pero Patricio Hales negó todas las acusaciones y renunció el pasado jueves, dos semanas después de hacerse públicos los hechos.

“La Cancillería sobre una denuncia falsa ha abierto un sumario que dejó de ser secreto y ha sido filtrado a la prensa”, dijo el ex embajador haciendo una fuerte crítica hacia la cartera liderada por Heraldo Muñoz.

“El proceso de investigación se ha transformado en un espectáculo público que ha amenazado la paz y el honor de mi familia. Por tanto, no cuento con las condiciones institucionales para seguir representando a Chile. He decidido renunciar a mi cargo de embajador en Francia sin esperar el resultado del sumario que debería liberarme de todos los falsos cargos”, afirmó el ex embajador.

El embajador involucrado en SQM

Alejandro Bahamondes fue nombrado por Bachelet como embajador en Paraguay en abril de 2014 y en agosto de 2015 presentó su renuncia tras verse involucrado en el financiamiento irregular de SQM.

El Servicio de Impuestos Internos presentó una denuncia contra la sociedad Kybalion Consultores, de la que Bahamondes fue director en 2012, año en que la compañía emitió dos facturas sin respaldo a SQM por $22 millones.

El ex embajador recibió pagos por $15 millones, su hijo por $11 millones y su nuera por otros $11 millones, según una investigación de El Mostrador. Fue citado a declarar como imputado en enero pasado pero decidió guardar silencio.

Bahamondes renunció ante “la ola de rumores y trascendidos publicados por algunos sectores de la prensa de nuestro país, relacionados con la investigación que actualmente se realiza a la empresa SQM, frente a los cuales he guardado riguroso y respetuoso silencio, teniendo claro que jurídicamente no se condicen con la verdad”.

El embajador comunista que acusó a la derecha y los empresarios de estar detrás de atentado terrorista en el Metro

El abogado PC especializado en temas de derechos humanos, Eduardo Contreras, fue designado por la Mandataria para representar a Chile en Uruguay en 2014. Pero pocos meses y tras un atentado de bomba en la estación Escuela Militar del Metro de Santiago dio una entrevista en que señaló “no tener ninguna duda de que estos actos terroristas son de la ultraderecha. Es lo mismo que hacían cuando estaba Allende”.

Además, afirmó que la directiva de la Democracia Cristiana “apoyó el Golpe Militar”, que es “algo que pesa mucho en la sociedad chilena”. Las declaraciones generaron una polvareda de críticas y la petición de que renunciara pero Bachelet lo mantuvo en el cargo. Pero sí tuvo que venir a Santiago a dar explicaciones al canciller Muñoz, asumir su error y hacer una declaración pública en que señalaba que “he trabajado intensamente con los empresarios, en el tiempo que he ejercido como embajador los conozco y sé que mis dichos no reflejan fielmente mis pensamientos, y a la DC porque me consta su vocación democrática y porque forman parte de la misma coalición política de mi partido“.

Ocho meses después renunció a la embajada en Montevideo.

Los polémicos Caszely y Cuevas en la embajada de España

El futbolista y periodista Carlos Casezely fue enviado a la embajada de España como encargado de prensa en abril de 2014 pero un año después criticó al partido de izquierda Podemos, de Pablo Iglesias, por recibir supuestamente financiamiento de Venezuela, algo que no puede hacer ningún diplomático extranjero porque es inmiscuirse en asuntos internos del país que representa.

“No me parece bien que Podemos hable de libertad y reciba bajo mesa dinero del gobierno de (Nicolás) Maduro”, fue la frase que pronunció en una entrevista con el diario El Mundo.

Luego ratificó sus dichos a La Tercera: “Yo nunca le quito el poto a la jeringa. Aquí el tema estaba muy de moda. Salía en todos los diarios, en la televisión, las radios. Por lo tanto, yo hice el mismo comentario. Nada del otro mundo. No estoy hablando de política interna ni partidista. Es hablar de una realidad”.

El ex goleador admitió que de “diplomático no tengo nada. Voy a seguir diciendo las cosas que yo creo convenientes. Si me tengo que ir me voy, cuál es el problema”.

El encargado laboral de dicha embajada, Cristián Cuevas, llegó en mayo de 2014 y se fue en julio de 2015 tras la  muerte de un trabajador contratista de Codelco.

El entonces comunista acusó de “desatada represión en los centros mineros tendientes a bloquear las posibilidades legítimas que tienen los trabajadores a negociar el acuerdo marco” y dijo que el gobierno tuvo una “débil decisión política” en el tema.

Pocos meses después renunció al PC alegando que en el Gobierno se reproducen “malas prácticas como el mal financiamiento a la política, no hay voces que busquen caminos distintos. Entonces, en ese marco, no me sentía cómodo de esta situación. Mi decisión no busca nada más que poder caminar con otros para converger en las alternativas de cambio, sin estar prisionero con la obsecuencia al gobierno en cosas que hay que repudiar”.

La agregada cultural en EE.UU. que defiende la asamblea constituyente

Javiera Parada, hija de Estela Ortiz, amiga íntima de Bachelet, renunció a su cargo de agregada cultural en Estados Unidos para dedicarse a promover la asamblea constituyente, según declaró públicamente.

La actriz llevaba meses de diversas polémicas por declaraciones sobre política interna que generaron molestias en la oposición.

Después de las polémicas declaraciones del embajador Contreras, en octubre de 2014 la Cancillería emitió un instructivo que impedía  a los funcionarios del servicio exterior emitir opiniones sobre política de Chile y sobre el país en que laboraba. Pero apenas una semana después Parada opinó sobre el proceso judicial del ex alcalde Cristián Labbé y criticó al diario El Mercurio.

Poco antes de su renuncia al cargo, en mayo pasado, publicó 109 mensajes en su cuenta personal de Twitter donde ironizó con los artículos que debía tener una nueva Constitución, lo que generó nuevas peticiones de renuncia en la oposición.

Tras su salida, un comunicado de la Cancillería señaló que la Presidenta agradeció su “excelente tarea realizada”.