La polémica tras la declaración de patrimonio del ex Presidente Piñera ha reflotado las dudas que existen sobre la fiabilidad de las cifras que expone anualmente la revista en su ranking.
Publicado el 11.05.2017
Comparte:

Dos días lleva el ex Presidente Sebastián Piñera respondiendo críticas sobre su declaración de patrimonio que presentó ante el Servel. ¿La razón? Según publicó el martes La Tercera, sus activos reconocidos en la declaración ascenderían a US$600 millones, un 22% de los US$2.700 millones que le atribuyó la revista Forbes en su último ranking de marzo.

“Cuando usted declara una casa, lo hace con el avalúo fiscal; lo mismo ocurre con una sociedad, lo hace con valor contable o libro, que es distinto al comercial. Este último es inmensamente mayor”, sostuvo ayer el ex Mandatario en una entrevista en el matinal “Mucho Gusto” de Mega. Desde su entorno también han salido a explicar las razones por las cuales existe una brecha tan grande entre lo declarado y la cifra que dio a conocer Forbes, advirtiendo que la declaración se ajusta a lo que dice la ley.

“Si hubiera dicho algo distinto no habría sido legal. Hizo lo que hay que hacer, lo que la ley dice que hay que hacer, entonces yo creo que hay que tener absoluta comprensión. Si usted mira la declaración patrimonial de todos los ministros o de la Presidenta, son iguales“, dijo el senador Juan Antonio Coloma, parte del comité ejecutivo del comando de Piñera.

Las dudas sobre el ranking Forbes

La polémica también ha reflotado las dudas que existen sobre la fiabilidad de las cifras que expone anualmente la revista Forbes en su ranking, que en su edición de marzo situó a Piñera como el 745° hombre más rico del mundo.

En 2014, cuando la versión española de la revista lanzó su listado de millonarios de ese país, surgieron varios cuestionamientos contra el ranking por la discrecionalidad con que se hacía y la poca precisión de sus cifras. De hecho, el director de la publicación tuvo que salir a reconocer que no era una lista “100% científica”, aunque invertían cerca de seis meses en recopilar los datos.

En esa oportunidad, el diario El País hizo una nota (ver aquí) con las que a su juicio eran “las cinco grandes lagunas” de la fórmula de Forbes para elaborar el listado, que hacían que el cálculo de las fortunas no reflejara necesariamente la realidad.

El primer ripio identificado por el diario es que Forbes sólo contempla el patrimonio empresarial a la hora de calcular las fortunas. En ese cálculo quedan fuera las inversiones privadas como joyas, casas, vehículos y el dinero en cuentas corrientes.

El segundo ripio o laguna es que las fuentes para acceder a la información son limitadas y sólo se dispone de la información accesible de manera pública.

El tercer ripio es que Forbes cuenta los activos, y nunca los pasivos. “Si un empresario posee parte de una empresa, se le atribuye a su fortuna el precio de esas acciones, pero no la deuda de la empresa”, señala El País. En muchos casos, el pasivo puede ser más grande que el activo.

El cuarto ripio es que a veces en el ranking se atribuye fortunas a personas naturales, y en otras ocasiones a familias. “¿Con qué criterio? Bastante aleatorio”, señala El País.

El último ripio es que cuando las empresas no cotizan en bolsa, Forbes recurre al valor libro, que en general no refleja el valor real de la empresa.