El próximo miércoles 24 de febrero vence el plazo para que el gobierno argentino de a conocer la apelación al fallo que le otorga la facultad a Chile de objetar la calidad de refugiado político al ex frentista. Fuentes que conocen el proceso, afirman que una vez que se conozca el contenido de la apelación se inicia un proceso de cuatro pasos clave. De no lograr la extradición por la vía judicial, puede obtenerse por medio de la vía política.
Publicado el 20.02.2016
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“Se vienen días clave para el futuro de Galvarino Apablaza, este miércoles será definitorio”, comentan influyentes fuentes del gobierno a “El Líbero”. Y es que el pasado 3 de febrero el Juzgado Contencioso Administrativo Federal 1 de Argentina le concedió al Estado de Chile el derecho de objetar la condición de refugiado político del ex frentista Galvarino Apablaza, sospechoso del asesinato del fundador de la UDI, Jaime Guzmán. Con esto, el gobierno chileno quedó habilitado para reabrir un caso que ha mantenido una fuerte tensión entre Chile y Argentina, lo que podría permitir la extradición de Apablaza para que sea juzgado en nuestro país.

Apablaza recibió en 2010, durante el mandato de la ex Presidenta de Argentina Cristina Fernández, asilo político en ese país, luego de que la Corte Suprema argentina decretara la extradición. Por esto, es que el gobierno de Chile presentó una demanda para que se declarara nula la decisión administrativa de haberle dado la calidad de refugiado. Ahora, Chile podría conseguir la extradición, sin embargo, no será tan fácil como parece.

Fuentes diplomáticas explican que recién en un año, o más, se conocerá el futuro del ex frentista. “Cualquiera que sea la resolución, será relativamente larga”, dicen fuentes diplomáticas, y agregan que el próximo miércoles 24 de febrero será un día clave, porque a partir de ese momento se inicia un proceso que contempla cuatro pasos para que Apablaza pueda regresar a Chile y ser juzgado.

Tras el anuncio del juez de concederle la facultad a Chile de objetar la condición de refugiado político a Apablaza, el gobierno argentino dijo que apelaría al fallo, lo que causó la sorpresa entre algunas autoridades chilenas. Sin embargo, desde círculos diplomáticos afirman que la apelación se interpreta como una manera de evitar que se deje la “puerta abierta” a acciones de otros países por decisiones políticas internas.

De hecho, así lo explicó el ministro (s) de RR.EE., Edgardo Riveros, quien afirmó la semana pasada en CNN que “aquí hay factores jurídicos. Indudablemente que también hay elementos políticos de contexto. Normalmente, cuando los gobiernos toman una decisión, no están pensando sólo en un caso específico, sino que tienen otros panoramas que considerar. Por lo tanto, eso obedece a la decisión del gobierno argentino”.

El plazo para presentar el escrito de apelación vence este miércoles 24 de febrero. Una vez que eso ocurra, el gobierno de Chile responderá la apelación. Para dar ese primer paso nuestro país tiene alrededor de 10 días.

Luego se da inicio a la segunda etapa, donde la Corte de Apelaciones de Argentina (Cámara) debe resolver. Según explican quienes conocen el proceso, no existe un plazo determinado para que la Cámara entregue su veredicto. En el caso de que la Cámara acepte la apelación del gobierno argentino, se da por finalizado el juicio y Apablaza mantiene su calidad de refugiado político en Argentina. De ser así, no existe otra opción de extraditarlo por vía judicial. (Ver subtítulo)

En cambio, si la Cámara resuelve a favor de Chile y no acoge la apelación argentina, el expediente vuelve al juez Ernesto Marinelli, quien lleva el caso, para iniciar el juicio de fondo, en un tercer paso. Fuentes diplomáticas afirman que los plazos para que el juez falle pueden ser largos, de tres a cinco meses. Luego, en cuarto lugar, tras el fallo del juez, el gobierno argentino puede apelar y la decisión final puede pasar de la Cámara a la Corte Suprema de Argentina y demorarse otros cinco o seis meses más.

Paralelamente, este miércoles se anunciará también otro hecho clave para la extradición de Apablaza. Ese día vence el plazo para que el gobierno de Mauricio Macri dé una respuesta a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por el requerimiento presentado por la UDI y la familia de Jaime Guzmán, para que se revise la calidad de refugiado político del ex frentista.

En el caso de que la Comisión le diera la razón a la UDI y a los familiares de Guzmán, la decisión pasa a la Corte argentina y se inicia un nuevo juicio que podría durar, incluso, cuatro años, según dicen fuentes diplomáticas.

La extradición de Apablaza por vía política

En el caso de que la Cámara acepte la apelación argentina, lo que permite que Apablaza mantenga su condición de refugiado, se da por finalizado el juicio. Sin embargo, a través de la vía política se podría extraditar al ex frentista. Para esto, se necesita que el gobierno argentino le pida a la Comisión Nacional para los Refugiados (CONARE), que le quite a Apablaza su condición de refugiado.

En ese caso, Apablaza tiene derecho a apelar a esta decisión e ir a la Corte Suprema. Si el gobierno argentino tomara esta decisión, tomaría varios meses, e incluso un año. “Si se resuelve por la vía política, también demorará más de un año”, confirman fuentes diplomáticas.

Las expectativas del gobierno chileno

“El gobierno debe hacer todo lo que jurídicamente esté de su parte para que la resolución de la Excelentísima Corte Suprema que solicita a la justicia argentina, por intermedio del gobierno chileno, la extradición de un ciudadano chileno que vive en ese país, pueda cumplirse”, afirmó el pasado jueves el ministro del Interior, Jorge Burgos, y agregó que “cada noticia que tenga que ver con la posibilidad cierta de que se cumpla el fallo de la Corte Suprema es una buena noticia, y aquellas que la compliquen no son una buena noticia”.

Las palabras de Burgos reflejan el ánimo del gobierno chileno con respecto a la extradición del ex frentista. Y es que fuentes diplomáticas reconocen que, si bien existe total confianza en el argumento jurídico de Chile, que se basa en que una vez que la Corte Suprema argentina dictó una sentencia aceptando la extradición de Apablaza, no correspondía que se otorgara el refugio político, explican que esto depende de una decisión autónoma del gobierno argentino y que las “decisiones de los jueces son impredecibles”.

Fuentes que conocen el proceso, afirman que se han realizado una serie de gestiones entre el gobierno chileno y el argentino durante las últimas semanas con el objetivo de lograr la extradición, como la visita de Burgos a ese país a principios de febrero.

Además, dirigentes y parlamentarios de la UDI viajaron hasta Argentina hace algunos días y se reunieron con autoridades de la cancillería de ese país. De hecho, el presidente de la UDI, Hernán Larraín, estuvo en Buenos Aires junto al embajador de Chile, José Antonio Viera-Gallo, y días después viajó hasta allá el ex ministro Andrés Chadwick. 

 

FOTO: RADIO UNIVERSIDAD DE CHILE