El doctor René Martínez Barros fue accionista de la quebrada isapre Vida Plena, tiene tres sociedades médicas (que prestan servicios al Estado), una inmobiliaria y un colegio privado en San Felipe.
Publicado el 19.03.2017
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Este viernes, la ministra de Salud, Carmen Castillo, enfrentó por primera vez en profundidad la publicación de prensa que la sindicaba como una de las accionistas de la isapre Masvida, entidad que está envuelta en una compleja situación financiera y que fue intervenida por la Superintendencia de Isapres.

Junto con afirmar en la radio ADN de manera tajante que “ni en los inicios, ni ahora, ni nunca” ha sido accionista, sino afiliada, reconoció que su cónyuge, el doctor René Eduardo Teodoro Martínez Barros, sí es accionista de la isapre, pero que tienen total separación de bienes, descartando un conflicto de interés.

Y es que, efectivamente, la ley de transparencia y probidad administrativa número 20.880, en el artículo 89, que entró en vigencia en enero de 2016, establece que la “declaración de intereses y patrimonio deberá comprender los bienes del cónyuge siempre que estén casados bajo el régimen de sociedad conyugal”. Y establece que si están casados bajo otro régimen, como separación de bienes, por ejemplo, dicha declaración será voluntaria respecto de los bienes de dicho cónyuge o conviviente. La ministra optó por esto último, ya que no informó la participación de su cónyuge en Masvida en su declaraciones de patrimonio e intereses.

Castillo reiteró que “nunca he tenido una acción que me haya hecho poseedora de alguna situación de respaldo para poder tomar alguna decisión dentro de la empresa”, y que a los médicos de Masvida que querían tener un plan preferente de salud se les exigía comprar una acción, “pero yo no la compré, me ayudaron en la familia. Pero fue una situación diferente, por lo tanto, yo no soy accionista”.

Los negocios del cónyuge de la ministra de Salud

El cónyuge de la ministra Carmen Castillo no sólo es accionista de MasVida, sino que tiene otros siete negocios en el ámbito de la salud, la educación y las inmobiliarias.

En la quebrada isapre Vida Plena tuvo participación como accionista, y creó tres sociedades médicas, Servicios Médicos San Felipe, junto a su hija Carmen Javiera Martínez Castillo; Sociedad Médica de enfermedades digestivas Limitadas, en sociedad con Carlos Sharpp Pittet y Juan Pablo Roblero Cum; y  la sociedad de Servicios Médicos y Apoyo de Diagnóstico Limitada, junto a otras 21 personas.

Las sociedades médicas son entidades que permiten a algunos facultativos descontar impuestos como personas jurídicas (27%), en vez del 40% que pagarían como personas naturales.

Además, René Martínez tiene la sociedad Inversiones e inmobiliaria San Felipe, junto a la ministra Castillo y sus cuatro hijos; y la Corporación del Colegio Alemán de San Felipe junto a otras seis personas.

Dicho colegio se define como una entidad educacional privada, sin fines de lucro que “desde hace 30 años ha contribuido al desarrollo educativo de las familias de la zona. Nuestra institución ha buscado desde un comienzo una formación integral y multicultural donde el respeto por la calidad de vida de las personas y la protección del medio ambiente son principios que orientan su proyecto educativo”.

Los servicios médicos del cónyuge de la ministra Castillo prestados al Estado

Con dos de las sociedades médicas, el doctor Martínez Barros ha realizado decenas de prestaciones al Servicio de Salud de Aconcagua, que dirigió su cónyuge durante el primer gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet.

Con la sociedad de servicios médicos -integrada por 21 profesionales- registra pagos desde 2011, año en que facturaron $2,7 millones. En 2012 la cifra subió a $6,3 millones, en 2013 bajó a $3,2 millones, monto similar en 2014.

Sin embargo, junto con la llegada del gobierno de Bachelet la facturación de dicha sociedad médica subió a $7,3 millones en 2015 y a $12 millones 745 el año pasado.

Con la otra sociedad de enfermedades digestivas, que tiene junto a otros dos médicos, sólo tiene facturaciones durante 2016 ($13 millones) y 2017, con casi $21 millones.

El negocio de Servicios médicos San Felipe que tiene con su hija Carmen Javiera, le facturó al Servicio de Salud de Aconcagua $517 mil en 2014.