La última donación de $4.400 millones para un nuevo instituto de rehabilitación en Antofagasta, es sólo uno de los aportes que los herederos de Andrónico Luksic Abaroa realizan de manera constante desde Arica hasta Puerto Saavedra. Cinco fundaciones destinadas a educación, salud y justicia, además de apoyo a jóvenes artistas y deportistas forman parte de su extenso mapa de ayuda social en el país.
Publicado el 07.12.2016
Comparte:

En noviembre de 2014, la viuda de Andrónico Luksic Abaroa, Iris Fontbona, se comprometió con la Fundación Teletón para financiar la construcción de un nuevo instituto en Antofagasta. El monto total del aporte era de $10.000 millones, los cuales terminaron por entregarse la noche del sábado en el Estadio Nacional. Los $4.400 millones que donó la familia Luksic en el cierre de la última Teletón, se sumaron a los $3.100 donados el 2015 y a los $2.500 millones del 2014, cuando Iris Fontbona acompañada de sus dos hijas –Gabriela y Paola Luksic– fueron personalmente al Teatro Teletón para anunciar el millonario aporte.

instituto-teleton-antofagastaEl nuevo Instituto Teletón de Antofagasta, que será construido en un terreno donado por la municipalidad, reemplazará al antiguo centro que ya no tiene la capacidad para atender las demandas requeridas de la población.

La familia Luksic tiene un arraigo especial por Antofagasta y es por ese motivo que tomaron la decisión de financiar íntegramente el nuevo instituto de rehabilitación de la ciudad nortina, que se espera sea inaugurado en 2018 cuando la campaña solidaria cumpla 40 años. Sin embargo, el nuevo centro de la Teletón no es el único proyecto antofagastino que recibe apoyo de la familia controladora del grupo Quiñenco. Este año también donaron $2.000 millones para la remodelación del Parque Brasil de la ciudad, una intervención de 50 mil metros cuadrados, que aumentará en un 50% la cantidad de áreas verdes del antiguo parque.

Pero más allá de los aportes puntuales a proyectos específicos, la familia Luksic concentra su filantropía en cinco fundaciones: Fundación Luksic, Fundación Oportunidad, Fundación Ena Craig de Luksic (que lleva el nombre de la primera esposa de Andrónico Luksic Abaroa), Fundación Educacional Luksic y la Fundación Amparo y Justicia.  Si bien cada una de estas instituciones funciona de manera independiente, son tres los focos que las unen: educación, salud y justicia.

En materia de educación, los Luksic financian proyectos en 40 comunas del país, desde Arica hasta Puerto Saavedra, fundamentalmente para promover mejores oportunidades a niños y adolescentes de sectores vulnerables, en materias técnico-profesional. Uno de esos proyectos -de la Fundación Oportunidad- es el programa “We Learn” que consiste en la enseñanza de inglés en la escuela de Paihuano desde Primero Básico y no desde Quinto, como lo exige el Ministerio de Educación.

En salud, se destaca la futura habilitación de una casa de acogida en Santiago, para niños y niñas de regiones que deben tratarse en la capital. Y en el ámbito de la justicia, a través de la Fundación Amparo y Justicia, la orientación se concentra en dar apoyo legal, psicológico y social, a familias que han perdido un hijo o una hija por el delito de violación con homicidio.

Las medallas de la “Sirena de Hielo”

barbara-hernandezEl nombre de Bárbara Hernández quizás no es muy conocido. Y menos se sabe que la nadadora de la especialidad de aguas gélidas, este año ya ha ganado tres medallas de oro y seis de bronce, en dos etapas de la Copa del Mundo de Natación de Invierno. Hace un año conoció a Andrónico Luksic y le comentó que estaba preocupada porque no tenía los recursos necesarios para financiar sus viajes y el empresario le ofreció su apoyo.

La ayuda económica a jóvenes talentosos no sólo se relaciona con el deporte. Cada año, la Fundación Luksic entrega una beca a través de la Corporación de Amigos del Teatro Municipal a un joven destacado en una disciplina musical y también en ballet. Y también se entregan becas universitarias y ayuda a distintos proyectos académicos.

La filantropía en las empresas familiares chilenas

rosa-madera-2La fundadora de Empatthy (firma que promueve la filantropía estratégica), Rosa Madera, señala que en general las familias con grandes patrimonios hacen donaciones, pero cuando ya se quieren enfocar en algo en particular, inician un proyecto filantrópico, que muchas veces se materializa en una fundación. Rosa Madera destaca tres iniciativas puntuales: La Fundación Mustakis, la Fundación Luksic y la Fundación Ibáñez-Atkinson: “En los últimos cuatro años, estas empresas se han profesionalizado mucho. Pero en general, Chile está en una etapa preliminar. Existen muchas empresas familiares que podrían crear fundaciones o crear un monto de aporte filantrópico, que generen impacto social”.  La experta en filantropía estratégica, que le tocó trabajar desde un inicio en la formación de la Fundación Ibáñez-Atkinson, explica que un punto muy importante es la profesionalización de la plana ejecutiva y que conozcan de los temas de la fundación. Agrega que además hay que buscar alianzas, ya que muchas veces las fundaciones están muy cerradas en su misión.