El Transantiago, el Crédito con Aval del Estado (CAE) y la postura de su familia ante su decisión de postularse nuevamente como candidato a La Moneda fueron algunos de los temas de los que habló el ex presidente, quien terminó con los ojos llorosos.
Publicado el 14.11.2016
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En una entrevista de más de media hora con el programa MQLTV de UCV, el ex presidente Ricardo Lagos abordó temas como el Transantiago, el Crédito con Aval del Estado (CAE), la postura de su familia ante su decisión de postularse nuevamente como candidato a La Moneda y cómo se ha sentido hasta ahora en la carrera por las presidenciales de 2017.

Los momentos clave

1. Una candidatura sin apoyo familiar  

Una de las primeras preguntas que le hizo el conductor del espacio, Nicolás Copano, a Lagos, fue sobre todos los casos de corrupción en los que se vio implicado durante su primer gobierno. “Es difícil, me doy cuenta, no es fácil. Me eduqué en un hogar de clase media, con los valores de la clase media. Nunca mi horizonte era hacerme rico. Más importante eran los valores de la honestidad y si algo me dolió, y le dolió a mi familia, fue ese tipo acusaciones de corrupción tan injustas. Por eso mi familia no quería que estuviera en lo que estoy hoy día (como candidato presidencial). Y cuando le dije a mi mujer lo que iba a hacer, me dijo: ‘Hay que explicarle a los niños’, que ya son grande los niños. Y me dijeron lo que han dicho otras veces: Si esa es tú decisión, te apoyamos’. Pero ninguno de ellos está participando, mi mujer tampoco. No es que estoy solo, pero no tengo el apoyo de ellos, no es como las otras veces, que se involucraban. Porque ellos realmente han sufrido y eso realmente me duele”.

2. La decepción del CAE

Consultado por la “angustia” y “decepción” que existía en la ciudadanía por el CAE, el ex presidente explicó: “Tienen toda la razón para estar decepcionados. La forma en que se implementó no es como lo habríamos esperado. Porque claro, cuando se implementó era un Chile de ocho mil dólares por persona, ahora tenemos veintitrés mil y seguimos cobrando la misma tasa de interés. ¿No habría sido posible ir bajando cada año esa tasa? Porque, ¿quién fija la tasa? Una comisión, y en esa comisión hay cuatro importantes personeros del ámbito público, en donde el director de presupuesto es el más importante y esa comisión fija la tasa de interés. El problema es  que cuando se habla con el banco para ver cuántos créditos quiere dar y se licita, la diferencia entre la tasa que fija esa comisión y lo que pide el banco, la tiene que pagar el fisco. ¿No hubiera sido más fácil ir bajando la tasa de manera que el fisco pague un poco más? Eso es una parte, y la otra parte es que la comisión dijo que sólo pueden acceder al CAE los institutos o universidades que sean acreditadas. Y se produjo una inflación de acreditaciones dudosas”.

3. Continuidad de las reformas de Bachelet

“Esas transformaciones son una exigencia hoy”, respondió a la pregunta sobre la posibilidad de que él le de continuidad a las reformas que se han realizado durante el mandato de Michelle Bachelet. “Ahora, que hay que hacerlas mejor, sí lo creo. Pero no nos engañemos  (…) porque si no se hace ahora, después se hace de una manera muy distinta”.

4. Arreglar el Transantiago 

“Lo lógico del Transantiago en un país como Chile es que el eje estructurante sea el metro. Cuando se termine la línea 3 y 6, un 22% de los santiaguinos va a estar a cinco minutos caminando al metro. Si usted pudiera construir 10 kms de metro por año. usted tendría en diez o quince años un 50% de los santiaguinos caminando al metro y en ese momento es obvio que el metro tiene que ser el dueño de los buses. Era la idea del Transantiago, el problema es cuando hay recursos menguados y los técnicos tratan a la fuerza de que con este número de buses podemos hacerlo y el hacerlo de una sola vez, y no hacerlo gradualmente. Miro para atrás y digo ‘cómo nos equivocamos tanto’ o cómo no fuimos capaces de decir que eso no iba a funcionar así  y también miro para atrás y digo: ¿quién me mandó a meterme en esto? porque los buses amarillos eran lo más irracional posible, nadie me obligaba pero me parecía que había que hacer el salto a algo mejor. Cuando veo lo que se ha gastado y dónde estamos, entonces digo: creo que hay que asumir el grave error de querer hacerlo”.

5. El difícil camino a La Moneda 

“Es difícil, pero me duele mucho”, dijo Lagos sobre sus intenciones de volver a La Moneda antes de que Copano le preguntara: “¿Viene a reponer ese error del pasado?”. “No es reponer un error, es resolverlos. Tenemos otra cantidad de recursos, es otro Chile”, respondió. En la misma línea agregó: “A ratos echo de menos cuando antes me paseaba y me iba mejor en las calles. Está pesada la cosa”. En la misma línea, señaló: “Mire lo que dijeron cuando nos preguntamos: ¿Habrá agua en la piscina? Parece que había poca. Por eso el salto de la política puede ser hacia arriba o hacia abajo. Y puede ser riesgoso, además”.

Al finalizar la entrevista y al ser consultado por cómo le gustaría ser recordado en el futuro, dijo con los ojos llorosos: “Que mis nietos me recuerden como un buen abuelo (…) siento que ha sido difícil hacer este camino con un costo familiar”.

Entrevista completa: