La Presidenta Bachelet prometió en su campaña crecer al 5%, pero en sus dos primeros años promedia 2%. Ayer el ministro de Hacienda lanzó un nuevo plan estatal –el quinto de este Gobierno- para intentar impulsar el “decepcionante” crecimiento económico, según sus palabras.
Publicado el 31.03.2016
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Estas son las condiciones de crecimiento que el próximo gobierno heredará: estamos hablando de un crecimiento estimado en torno al 4% el próximo año 2014. Sin embargo, a partir del 2015 retomaremos la senda sostenida de crecimiento y en la segunda mitad de la próxima administración, Chile crecerá en torno al 5%, es decir, al nivel de su PIB potencial”.

Esta promesa está en el programa presidencial de 2013 de Michelle Bachelet, pero la realidad muestra que durante sus dos primeros años de gobierno la economía sólo ha crecido un 2%, la peor alza para dos años seguidos desde la crisis financiera de 1982 y 1983.

Pero si la desaceleración ha sido continua desde que este gobierno asumió, con un crecimiento de 1,9% en 2014 y 2,1% el año pasado, y entre 1,25% y 2,25% estimado para este año, según el Banco Central; los anuncios de planes y medidas reactivadoras han sido también una constante.

indicadores macroeconomicos 2010-2016Este Gobierno ha anunciado cinco planes pro crecimiento y productividad pero el resultado ha sido el inverso: en 15 meses el crecimiento ha estado por debajo del 2% y sólo tres meses por sobre ese número. El último y sexto paquete de 22 iniciativas lo anunció ayer el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, quien calificó de “bastante decepcionante” la actual situación económica.

Su sinceramiento está avalado en las precarias cifras macroeconómicas del país, ya que la inversión, el consumo, las importaciones, exportaciones y la formación de capital bruto están en cifras rojas o apenas por encima del 1%.

El presidente del Banco Central, Rodrigo Vergara, junto con bajar la estimación de crecimiento para éste y el próximo año, admitió que sería “autocomplaciente echarle la culpa de todos nuestros problemas al escenario externo más adverso. Debemos analizar qué podemos mejorar internamente para pasar de mejor forma las vicisitudes que nos presenta dicho escenario externo, cómo mejorar el clima de inversión y retomar lo antes posible mayores tasas de crecimiento”.

Los cinco fallidos intentos de reactivación

Tan pronto asumió Bachelet, en mayo de 2014,  anunció  una “agenda de productividad, innovación y crecimiento” por US$1.500 millones con 47 medidas y seis ejes estratégicos para sus cuatro años de gobierno (foto de portada).

“Las más importantes fuentes de nuestro crecimiento económico tienen que ver con la inversión, con el empleo y con las ganancias de eficiencia y productividad. Retomar la senda de crecimiento en Chile requiere de una alianza estratégica público-privada”, dijo en ese entonces el ministro de Hacienda, Alberto Arenas, quien en ese momento estaba en medio de una disputa con los gremios empresariales y la oposición por el rechazo a la reforma tributaria que cambiaba todo el esquema tributario de las últimas tres décadas y subía los impuestos a las empresas de 20% a 27%.

El segundo intento de reactivación se anunció apenas cuatro meses después, en septiembre de 2014, cuando Arenas lanzó un “plan de reforzamiento de la inversión 2014” que inyectaba US$ 500 millones  para estimular el emprendimiento público y privado y que la economía “retome el ritmo de crecimiento”, a través de subsidios, beneficios para los agricultores y concesiones en infraestructura.

“Los gobiernos no están para lamentarse sino que para buscar soluciones a corto plazo”, declaró la Mandataria en ese acto en La Moneda. Sin embargo, el 2014 terminó con un crecimiento de 1,9%, muy por debajo del 4,3% proyectado en febrero de ese año por el Banco Central.

El tercer fallido plan reactivador data de enero de 2015, también bajo la gestión de Alberto Arenas, quien promovió un plan de “impulso a la inversión privada y el crecimiento económico” con 27 medidas. De ellas, 13 iniciativas buscaban mejorar la gestión de los servicios públicos, y 14 perfeccionar las normas y  apurar los procesos para entregar permisos estatales a los proyectos de inversión.

Esperanzado en dichas iniciativas, en abril de ese año Arenas pronosticó un crecimiento del 3% para 2015 porque “la recuperación se va a sentir con mayor nitidez en el tercer trimestre”. Pero una vez más, su pronóstico erró porque el crecimiento fue de un 2,1% el año pasado.

La era Valdés: 4 meses seguidos creciendo bajo 2%

En mayo de 2015 salió el ministro Arenas y llegó Rodrigo Valdés, quien también se lanzó a la tarea de intentar impulsar la alicaída economía pero con un discurso más realista que el de su antecesor. Incluso, admitió que la promesa de Bachelet de crecer al 5% “no se ve fácil”.

El 22 de ese mes anunció que estaba trabajando en un paquete de medidas que “no serían efectistas de corto plazo” porque se requería trabajar con “coherencia y responsabilidad. Esto no se trata de sacar un conejo del sombrero mágico. Es un trabajo serio en que vamos proyecto a proyecto viendo qué implicaciones tiene”.

En octubre del año pasado, Valdés lanzó el cuarto plan reactivador del Gobierno, que consistía en cuatro ejes en capacitación y calificación laboral, simplificación de trámites y permisos para proyectos, logística e infraestructura y financiamiento y emprendimiento. “Se trata de ayudar al sector privado a movilizar recursos, a los trabajadores a moverse hacia los sectores que van creciendo más”, dijo el ministro de Hacienda, quien admitió que había “muchas medidas que hoy están sucediendo y en preparación, pero la Presidenta nos pidió tratar de darle una coherencia mayor”.

El quinto intento fallido por salir de la desaceleración fue en enero recién pasado, cuando la Presidenta Bachelet junto a los ministros de Hacienda,  Economía, Trabajo, Obras Públicas, Minería, Transportes, Energía y Medio Ambiente definió este año como el de la productividad.

Tenemos que hacer crecer esta economía de maneras distintas a las que tuvimos en el pasado y por eso es muy importante que la productividad aumente”, afirmó Valdés.

Precisamente para mejorar la productividad, el próximo lunes el presidente de la Comisión Nacional de Productividad, Joseph Ramos, entregará a la Presidenta el primero de cinco informes de la agenda de productividad para el país.

“Este primer informe trata de construir sobre lo hecho, es decir, examina todas las agendas pro crecimiento o de productividad de los gobiernos de Lagos, del primer gobierno de Bachelet, y de Piñera. Examina 200 medidas y ve entre las que no han sido implementadas cuáles de ellas siguen siendo vigentes y ameritan ser impulsadas”, señaló el académico de la Universidad de Chile, quien adelantó que la comisión entregará también 21 recomendaciones al Gobierno basadas en las falencias que han advertido en la definición de las agendas.