Proyecto se basa en supuestas desconfianzas de los trabajadores con sus empresas, baja tasa de sindicalización y no extensión de beneficios a no sindicalizados, que no se condicen con la realidad.
Publicado el 22.07.2015
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La reforma laboral se está discutiendo en la comisión del Trabajo del Senado en medio de fuertes tensiones entre los gremios de empresarios, la CUT y parlamentarios de la Nueva Mayoría y la oposición, quienes tienen diferentes visiones sobre los cambios laborales que requiere el país, y que se dan en el contexto del anuncio de “realismo sin renuncia” que señaló la Presidenta Michelle Bachelet.

El proyecto de ley busca “modernizar las relaciones laborales”, fue aprobado por la Cámara de Diputados, está en su segundo trámite constitucional y propone, entre otros polémicos cambios, el término del reemplazo en huelgas, establecer pisos mínimos en las negociaciones colectivas, otorgar a los sindicados la titularidad para las negociaciones colectivas y la facultad para extender los beneficios al resto de los trabajadores que no estén afiliados, entre otros.

La comisión está presidida por el senador Juan Pablo Letelier, e integrada por Andrés Allamand, Ricardo Lagos Weber, Hernán Larraín, Adriana Muñoz y Carolina Goic, y ha recibido como exponentes a representantes de la Organización Mundial del Trabajo, de la Sofofa, del Instituto de Libertad y Desarrollo, de las fundación Jaime Guzmán y Sol y especialistas como Bernardo Fontaine.

Sin embargo, el texto del proyecto de ley, en que se funda la reforma laboral, está basado en tres afirmaciones que no se condicen con lo que muestra la realidad, y que fueron reveladas por el militante socialista Óscar Guillermo Garretón.

1- Texto del proyecto de ley: “Existe contundente evidencia de que las relaciones laborales están caracterizadas por la falta de confianza y de colaboración”.

Realidad: Los datos dicen exactamente lo contrario. La encuesta Bicentenario 2013 de Adimark-UC preguntó a 725 personas “cuánta confianza tiene usted en la empresa en la que trabaja” y el 72% señaló “mucha o bastante”, el 16% dijo “algo” y 11% “poco o nada”.

Esa pregunta específica tiene resultados diferentes cuando se pregunta en general sobre el apoyo a las empresas, en que el 43% declara “poco o nada”, y el 40% “algo”. Es decir, la confianza en las empresas aumenta casi cinco veces cuando se evalúa la empresa propia.

2- Texto del proyecto de ley: “El ordenamiento legal contiene un modelo de organización del trabajo y de relaciones laborales que limita significativamente los espacios de negociación y entendimiento”.

Realidad: En enero de 2015 la OCDE informó que la media de sindicalización en sus países miembros es de 16,9% de la fuerza de trabajo y la tendencia es hacia el descenso. En Tanto, en Chile esa tasa es de 15,3% y en aumento.

Chile supera con creces la sindicalización de EEUU (11,1%) y de Francia (7,7%), que tiene poderosos sindicatos, y se acerca a la de Alemania y Holanda (17,7%) y a la de Japón (18%).

Además, solo siete superan el umbral del 30% de sindicalización, que es quórum mínimo de sindicalización para negociar pactos de adaptabilidad que contempla el proyecto: Luxemburgo, Italia, Noruega, Bélgica, Dinamarca, Suecia y Finlandia.

Los 25 restantes de la OCDE están por debajo de ese umbral y, si estuvieran sujetos a normas como las que se están proponiendo para Chile, no podrían negociar pactos de adaptabilidad. Esto dejaría fuera del estándar que se discute en el Congreso chileno a países que son referentes en materia de derechos laborales, como Alemania, Francia y Suiza.

Adicionalmente,  según el ex ministro del Trabajo del Gobierno de Patricio Aylwin, René Cortázar, en los últimos 25 años los salarios reales han crecido levemente más que la productividad laboral, un 150% real. En el mismo período en EEUU los salarios reales bajaron.

3- Proyecto de ley: “Las normas que actualmente regulan la negociación colectiva son extremadamente formales y rígidas y, más que fomentar los acuerdos, los obstaculizan.”

Realidad: La encuesta ENCLA 2011 de la Dirección del Trabajo concluyó que de las razones de los trabajadores no sindicalizados, solo un 5% aduce una actitud negativa de la empresa, un 21% declara no tener interés en él y un 32% señala que no es necesario.

En tanto la Dirección del Trabajo informa que desde los años 90- 95 hasta la actualidad la conflictividad no ha aumentado sino que ha disminuido, y que sus sanciones por prácticas antisindicales representan solo el 1,3% del total que ha cursado.

Incluso, la economista Andrea Repetto, miembro de los equipos programáticos de la Presidenta Bachelet, entregó los resultados de una encuesta sobre temas laborales realizado por la Universidad Adolfo Ibáñez, que concluyó que el 67%  de los encuestados es favorable a que los beneficios logrados en una negociación colectiva se extiendan a los trabajadores no sindicalizados, lo que elimina la reforma laboral. Además, el 55% desea poder flexibilizar su jornada laboral, idea que rechazan los impulsores de la reforma.

Situación del mercado laboral

Las últimas cifras del INE del trimestre abril-junio muestran un aumento del desempleo a 6,6%, lo que equivale a un alza de 0,5 puntos porcentuales respecto a la medición anterior. En los últimos dos años el mercado laboral ha reducido su capacidad de crear puestos de trabajo en un 38%, pasando de 149 mil a 92 mil empleos anuales.

Las mujeres son las más perjudicadas con la debilidad del mercado laboral, con una tasa de desempleo que alcanzó un 7,8%, un punto más que hace un año. El 45% de los empleos creados en el último año corresponde a la Administración Pública.

Los principales sectores privados (comercio e industria) siguen destruyendo puestos de trabajo en la medición interanual. El número de inactivos se estabiliza luego de los cuestionamientos de las últimas semanas, fundamentalmente porque aquellos sin deseos de trabajar cayeron sorpresivamente desde 757 mil a 342 mil en últimos tres meses.

FOTO: PABLO VERA LISPERGUER/AGENCIA UNO