Ximena Clark deberá ir a la comisión de Hacienda de la Cámara Alta a explicar las bruscas variaciones de personas sin deseos de trabajar y los errores en las estimaciones de los inactivos, que han reducido el desempleo.
Publicado el 03.06.2015
Comparte:

La polémica generada por las últimas cuatro  encuestas de desempleo del Instituto Nacional de Estadísticas –que arrojó una inusual variación en personas inactivas-, llevará por tercera vez a la directora Ximena Clark a dar explicaciones al Congreso.

A las citaciones anteriores a las comisiones de Economía y Hacienda de la Cámara de Diputados el mes pasado, se suma ahora la comisión de Hacienda del Senado, que ayer decidió invitarla para la próxima semana para que explique las diferentes críticas que han recibido las mediciones y que, incluso, llevaron al INE a admitir un inédito error en la estimación de personas inactivas, que involucra a 907 mil encuestados.

Las dudas surgieron luego de que las personas sin deseos de trabajar se dispararan entre noviembre (4.500) y diciembre del año pasado (151 mil), el mes en que se envió al Congreso la reforma laboral, y en marzo volvió a aumentar en 60,1% (268 mil personas), en relación con el mismo mes de 2014, para caer a la mitad en abril.

Las personas que declaran ser inactivas quedan automáticamente fuera de la fuerza laboral y no se contabilizan como desempleados, lo que explica que el desempleo esté en 6,1%, por debajo del 6,8% que muestra la Universidad de Chile en sus mediciones.

Ximena Clark deberá responder ante los senadores, al menos, las seis dudas que han señalado diferentes economistas y especialistas en el tema, y que  no abordó en ninguna de sus anteriores comparecencias en la Cámara de Diputados, pese a las reiteradas insistencias de los miembros de la comisión de Hacienda.

1- Inédita alza de personas sin deseos de trabajar

Entre enero y marzo de este año las personas sin deseos de trabajar aumentaron en 60,1%, en relación con el mismo período de 2014, sumando 268.440 personas.

En 2011 el incremento fue de 7,4%, en 2012 cayó en -5,2%, en 2013 subió en 15% y en 2014 6,8%.

Además, en ningún registro se ha observado  la caída en apenas un año de 70 mil personas inactivas por razones de salud, o de 170 mil jóvenes por estudio.

No es posible argumentar un problema estacional dado que se comparan los mismos meses en los últimos cinco años, enero-marzo.

2- Los capitalinos son los únicos que no tienen deseo de trabajar

De las 268 mil personas sin deseos de trabajar registrados en marzo, el 87% reside en la Región Metropolitana. Lo que, a juicio de los especialistas, descarta que sea una tendencia nacional o demográfica y lo explicarían más bien por  cambios metodológicos, que ha negado la directora del INE.

3- Error en la estimación de 907 mil personas inactivas

Tras un mes de negar cualquier problema en la aplicación de la encuesta, la directora del INE incluyó una nota aclaratoria en el último boletín en que admitió que “la estimación” de seis de las 11 categorías de personas inactivas “está sujeta a alta variabilidad muestral y error de estimación”.

Ello significa que al sumar las seis categorías de inactivos -iniciador, por razones personales temporales, sin deseos de trabajar, por razones estacionales, por razones de desaliento y por otras razones-, se concluye que el error de estimación afecta a 907 mil personas.

Si el problema es que la categoría “personas sin deseos de trabajar” es poco confiable por su baja prevalencia, según el INE, la duda que surge es por qué no se observan cambios repentinos y bruscos en las tasas de crecimiento de otras razones de inactividad de baja prevalencia.

En esa línea, ¿qué pasará entonces con las categorías ocupacionales de los empleados y otras clasificaciones? Por ejemplo, ¿cuán confiables son las categorías empleador, familiar no remunerado y personal de servicio doméstico que tienen baja prevalencia entre los ocupados, o con el subempleo, que corresponde a menos del 10% del total de ocupados?

4- Fuerte alza de inactivos en diciembre

En noviembre de 2014, 4.500 personas declararon no tener deseos de trabajar, pero al mes siguiente la cifra subió a 151 mil, algo jamás visto desde que se realiza la encuesta con la metodología actual desde enero de 2010.

5- Sorpresiva caída de personas sin deseos de trabajar en abril

Si en el trimestre enero-marzo 2015 hubo un incremento anual de 268.440 personas que declararon no querer trabajar, esta cifra repentinamente se moderó a 127.226 personas en el trimestre febrero-abril 2015.

6- Cuestionamientos al cambio de encuesta de 2009   

Si una de las grandes bondades de la nueva encuesta de desempleo,  modificada en 2009, era que se iban a conocer más detalles sobre la calidad del empleo y las razones de la inactividad, pero hay tantas categorías poco confiables, ¿cuánto sirvió haber cambiado la encuesta antigua que ya nos ofrecía datos agregados?

En este sentido, una opción que plantean especialistas consultados por este medio es incrementar la muestra para hacer estimaciones más confiables y reducir a un mínimo las categorías poco confiables.

Senador Coloma le pide al INE despejar incertidumbres

Juan Antonio Coloma, senadorEl senador (UDI), Juan Antonio Coloma, miembro de la comisión y uno de los impulsores de la citación de Clark a la comisión, señala a “El Líbero” que “hay incertidumbre respecto de las personas inactivas, y que comprende a seis categorías. Obviamente nos hace preocuparnos de cómo se están tomando las estadísticas”.

El parlamentario por la Región del Maule agrega que la medición podría no estar incorporando personas desempleadas, lo que impediría aplicar políticas públicas que fomenten la creación de empleo.

No cabe duda de que en Chile es muy importante tener claridad sobre las cifras estadísticas y, obviamente, en la última encuesta el pie de página refleja que hay una cierta incertidumbre respecto de determinadas personas  inactivas”, afirma Coloma.

El senador también le pedirá a Ximena Clark que explique por qué el fenómeno de personas sin deseos de trabajar se observa sólo en la Región Metropolitana, por lo que es “necesario tener claridad de cómo se corregirán las incertezas”.