La historiadora recientemente publicó un artículo en la revista del LyD donde busca responder a la pregunta “¿qué tiene que hacer la oposición para re encantar a sus votantes?”. Pero antes señala que ese sector debe hacer un mea culpa por sus actos.
Publicado el 25.12.2016
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“La derecha abandonó la preocupación y el respeto por las humanidades que son las disciplinas que permiten el desarrollo del pensamiento crítico y ayudan a entender la complejidad del mundo actual”, esta es una de las principales conclusiones a que llega Lucía Santa Cruz en el documento que escribió recientemente para la revista del Instituto Libertad y Desarrollo (LyD). Esta reflexión tiene que ver con el  mea culpa que debe hacer la oposición para re encantar a sus votantes.

¿Por qué la derecha debe volver al poder? se titula este documento, donde la historiadora en un comienzo realiza un análisis crítico del gobierno de Michelle Bachelet. La investigadora de LyD señala que el problema de la actual administración “no es de escasez de recursos; no es sólo de incapacidad técnica; es que está expresando e imponiendo gradual y sostenidamente las ideas de la izquierda sesentera”. Lucía Santa Cruz critica duramente la reforma educacional, como uno de los grandes errores del gobierno de la Nueva Mayoría: “Ceder ante los movimientos estudiantiles y privilegiar la gratuidad universal para la educación superior es, a mi juicio, una inmoralidad que deja en la indefensión a esos niños hoy privados de una educación pre escolar o básica decente mientras se financian los estudios de los hijos de los más ricos”.

“¿Qué mea culpa podemos hacer?”

El primer concepto que plantea Santa Cruz para que la derecha re encante a sus votantes, es el de la convicción de su discurso: “la derecha debe ser valiente en su discurso”. Y en esto, saca a relucir su calidad de historiadora: “La derecha tiene un pasado histórico respetable; fue una fuerza benéfica en la construcción de la República; pionera en la defensa de los derechos individuales (libertad de enseñanza, de asociación, de expresión, etc.). El partido conservador estuvo en la vanguardia en la toma de  conciencia del problema de la pobreza (La Cuestión Social). Las derechas en todas partes del mundo son las defensoras de las libertades individuales sin las cuales la civilización perece”.

En este artículo, Lucía Santa Cruz no sólo plantea lo que tiene que hacer en el futuro la derecha para recuperar el poder. También cree que primero es necesario que haga un mea culpa de sus actos. “¿Qué mea culpa podemos hacer?”, se pregunta la investigadora del LyD.  “La derecha abandonó la preocupación y el respeto por las humanidades que son las disciplinas que permiten el desarrollo del pensamiento crítico y ayudan a entender la complejidad del mundo actual”, responde. Además, critica que el interés de la derecha ha estado concentrado en lo económico, “creyeron que de verdad sólo existe el homo economicus; que sólo lo mueve el instinto por competir y la búsqueda del self interest, ignorando que el interés propio tiene muchas dimensiones que van más allá de la satisfacción material”.

En relación a lo anterior, la profesora universitaria y directora de empresas afirma que “uno de los errores de la derecha es haber creído que el fin de la historia era verdad y que había clavado la rueda de la fortuna. Que las ideologías habían muerto. Que ahora sólo era necesario aplicar soluciones técnicas eficientes. Pensemos nada más que el jefe del partido laborista en Inglaterra (Jeremy Corbyn)  es marxista tal como lo es Bernie Sanders, quien casi ganó la nominación demócrata”.

Lucía Santa Cruz finaliza este artículo señalando que “para volver a darle legitimidad a los valores propios de la derecha, primero es imprescindible conocerlos. Luego es necesario defenderlos con convicción y coraje sin creer que calculando para ganar en las encuestas es el mejor camino”.