Pese a que hubo conversaciones formales con distintos integrantes de la colectividad de Andrés Velasco, no se concretaron. A Sylvia Eyzaguirre le ofrecieron la subsecretaría de Educación Parvularia, y a Sebastián Sichel otras dos subsecretarías pero ambos declinaron la oferta.
Publicado el 02.03.2018
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“Ciudadanos es parte de nuestro trabajo, estamos trabajando juntos a partir de la segunda vuelta. Hoy día no hay diferencias entre ellos y nosotros, y están contemplados sin duda para ingresar al gobierno. Pero estoy hablando de algo que tenga una mirada no estrictamente de gobierno hoy, sino que tenga una mirada más de futuro”, dijo a fines de enero el ministro del Interior, Andrés Chadwick, al diario La Tercera, refiriéndose al partido de Andrés Velasco.

Y es que pese a las intenciones del piñerismo para que militantes de Ciudadanos ingresaran al gobierno, no se concretaron, por lo menos en la primera línea.

Algunos de los integrantes de la colectividad ya habían dado algunas señales de disposición. Tras la primera vuelta, un grupo encabezado por Juan José Santa Cruz y Jorge Errázuriz llegaron a al comando del entonces candidato de Chile Vamos para darle su respaldo.

Más adelante, Errázuriz sostuvo a La Segunda que “un grupo de militantes y simpatizantes de Ciudadanos nos pusimos a disposición si él (Piñera) nos requería, pero no pedimos nada. Tenemos el convencimiento de que hay una oportunidad de que se forme una coalición de centro y de derecha, que pueda ser más amplia, que incluso tenga connotaciones parecidas a lo que fue la Concertación”.

Si bien en una primera instancia -específicamente en la conformación del gabinete-, hubo acercamientos, no se llegaron a materializar en ofertas concretas, diferente a lo que pasó cuando se buscaban nombres para las subsecretarías. Ahí, tanto Andrés Chadwick como Cristián Larroulet tomaron contacto con miembros del partido de Andrés Velasco.

Un ejemplo es el de Sylvia Eyzaguirre quien fue contactada para la subsecretaría de Educación Parvularia, pero rechazó la oferta. Lo mismo pasó con el abogado Sebastián Sichel, a quien le ofrecieron dos subsecretarías distintas, Economía y Desarrollo Social, pero que también declinó de aceptarlas. Quienes conocen las negociaciones, dicen que también hubo acercamientos con el economista Patricio Arrau, pero tampoco llegaron a concretarse.

Las razones para no entrar al gobierno

Desde el entorno de quienes fueron llamados formalmente desde el gobierno de Sebastián Piñera aclaran que estas conversaciones no fueron a modo institucional del partido, sino que de forma individual. Ahora, se mencionan dos razones de porqué no asumieron el desafío. 

La primera, explican, tiene que ver con que es importante la coherencia en el relato, y entrar “de a uno y en goteo” podría haberse interpretado como que el apoyo entregado a la candidatura fue a cambio de cargos. “El apoyo fue una señal de que la centroderecha se ha ido centrando, y que era mejor para Chile que ganara Piñera”, dice uno de los integrantes del partido que estuvo presente ese día en el comando de la calle Enrique Foster, y agrega que “la intención de apoyar no era por entrar al gobierno, sino que por una estrategia”.

Pero en segundo lugar, se consideró que la colaboración no tenía que ser en el corto, sino que en el mediano plazo, creando un diseño en donde se crece hacia el centro y al mundo moderado, y no a “cargos más o cargos menos, no tiene que ver con la incorporación de personas”.  

Esto, porque algunos de los Ciudadanos que estuvieron dispuestos a colaborar plantearon que los nombramientos de ministros y subsecretarios se parecen más a un segundo tiempo del primer gobierno de Sebastián Piñera, que a una señal hacia el centro político.

Ahora bien, entre quienes apoyaron públicamente a Piñera en segunda vuelta, sostienen que el no haber ingresado ahora no quiere decir que la posibilidad se cierre para siempre, sino que en las mismas conversaciones se ha dejado la puerta abierta para avanzar más adelante en un proyecto a largo plazo.