Su abogado, Mario Zumelzu, confirmó que el próximo martes presentará una acción judicial por injurias, invocando además la Ley Zamudio. Argumentó que si "los chistes se hacen a costa de la honra de una persona, como ocurrió en este caso, eso es un delito".
Publicado el 06.05.2017
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Lejos de acabarse está la polémica entre Daniel Alcaíno y Cecilia Pérez, luego que el actor, interpretando a Yerko Puchento, este jueves le respondiera a la ex vocera de Gobierno en el programa “Vértigo”, tras sus quejas por la rutina de la semana pasada que calificó como injuriosa y discriminatoria. En la última edición del estelar de Canal 13, Yerko Puchento señaló lo siguiente: “Le pido disculpas de corazón a Monga. De verdad. O a Cecilia, perdón, bueno. O a las dos. No sé… ¡A las dos!“.

Pero en pocos minutos Alcaíno cambió su discurso y encaró directamente a la ex secretaria general de Gobierno: “¡Hoy me rebelo ante ti, Cecilia Pérez! ¡La misma Cecilia Pérez que trató de ‘gordi’ a la Presidenta en Twitter, y que le dijo ‘weón’ a un senador de la República en el Congreso! ¡Pero que no soporta que sugieran que es poco agraciada!”. A lo que agregó: “¡Y no me vengan con ese show y doble estándar de siempre! No lo voy a aguantar. Y por último, Cecilia Pérez. Yo era un payaso, y tú eras vocera de un sector grande de este país. ¡Sí, ya lo dije, ¿y qué?! ¡Toma, cachito de goma!”, agregó.

Luego de esta segunda rutina, la ex intendenta de Santiago tomó la decisión de presentar una querella por injurias en contra de Daniel Alcaíno, invocando además la Ley Zamudio. Así lo explica a “El Líbero” su abogado, Mario Zumelzu: “La Ley Zamudio, en su Artículo 17, modifica el artículo 12 del Código Penal, en el sentido que establece como agravante que la injuria se haga con un criterio de ideologismo o por la condición de género, es decir, que a la persona se la injurie ya sea por su condición ideológica, o en este caso, por su condición de mujer. Es por eso que vamos a querellarnos el próximo martes por injurias, agravadas en los términos de la Ley Zamudio”.

-¿Es sólo una querella en contra de Daniel Alcaíno?

– Así es, porque él es el autor de las injurias. En términos jurídicos o como persona natural, no existe Yerko Puchento. Sin perjuicio de esto, también estamos estudiando entablar una acción en contra de Canal 13.

– ¿Para ustedes existió un límite entre lo que dijo Yerko Puchento la semana pasada y lo que dijo el jueves?

– Más que un límite, fue una sumatoria de expresiones deshonrosas, que además ayudan a tipificar muy bien el ánimo de injuriar.  El hecho de que él reitere las expresiones proferidas en deshonra, en descrédito de Cecilia Pérez, nos ayuda a configurar el animus injurandi, ya que él injuria a mi defendida en forma reiterada. Pasa una semana y en vez de arrepentirse, lo que hace es perseverar. Y en esto, la ley es muy clara. Dice que la injuria es cualquier acción o expresión proferida en descrédito o deshonra de una persona.

– Pero los jueces en este caso, ¿podrían invocar el criterio de que se trató de una “broma”, que en el derecho se denomina animus iocandi?

– Una cosa es el ánimo jocoso y otra es la injuria a una persona. Puede que algo resulte jocoso, pero cuando ese chiste se hace a costa de la honra de una persona, eso es un delito. Y Daniel Alcaíno, lejos de arrepentirse, insistió en lo mismo, con lo cual se configura claramente el ánimo de injuriar.