En las crisis del Sename, de la Universidad Arcis, de Venezuela y de la constructora brasileña OAS -sobre eventual financiamiento político a las campañas de MEO y Bachelet-, los diputados Jackson, Boric, Vallejo y Cariola han tenido posturas muy dispares.
Publicado el 10.07.2017
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La última crisis política generada por el Sename, tras el rechazo de la Cámara de Diputados al informe elaborado por la comisión investigadora que atribuyó gruesas negligencias a la ex ministra de Justicia, Javiera Blanco; volvió a dejar en evidencia la división que han generado en la bancada estudiantil varias de las más polémicas investigaciones.

Giorgio Jackson, Camila Vallejo, Gabriel Boric y Karol Cariola han tenido una postura muy diversa y hasta antagónica en las votaciones sobre el Sename, la Universidad Arcis, la constructora brasileña OAS y su eventual financiamiento de campañas políticas en Chile, y la grave crisis institucional de Venezuela.

Sename: Vallejo, Cariola y Boric rechazaron informe y Jackson se abstuvo

En la investigación del Sename, Vallejo fue una de las que redactó la indicación que condenaba duramente a Blanco, pero en la Sala votó en contra tras la presión ejercida por cuatro ministros del gobierno.

La diputada Marcela Sabat recriminó a su colega comunista por “votar en contra de su propia indicación. Ella misma presentó una indicación que establecía el accionar negligente e inexcusable de la ministra Blanco, acordada de manera transversal por la comisión investigadora, y sin embargo votó en contra”.

Al igual que Vallejo, la también diputada comunista Karol Cariola y Gabriel Boric votaron en contra de aprobar el informe. El parlamentario de Magallanes argumentó su decisión en que es “necesario que el debate de un giro desde las pequeñas peleas políticas entre coaliciones hasta el interés superior de nuestros niños más pobres y vulnerados en sus derechos”.

Sin embargo, el “díscolo” en dicha votación fue el diputado Jackson, quien optó por abstenerse en la votación alegando que la “aprobación del informe no es vinculante, sólo declarativo, pero señalaba camino que no daba garantías y perpetuaba su mal funcionamiento”.

La dispar postura de la bancada estudiantil sobre la U. Arcis

Cuando se conoció la crisis de la Universidad del Mar, los ataque de los ex líderes estudiantiles fueron lapidarios y frontales.

“Lo que está sucediendo en la Universidad de Viña del Mar, lo que sucedió en la U. del Mar, da cuenta de que no se puede llegar y financiar a cualquier institución, que necesitamos no solamente una superintendencia (de Educación Superior) sino terminar con el lucro efectivo, mejorar la regulación y acreditación, y asegurar cierta gobernanza”, señaló la diputada Vallejo, pidiendo al Estado intervenir en las universidades.

En 2013, Jackson le pidió al gobierno cerrar la Universidad del Mar por haber violado la norma que impedía el lucro; Boric pidió que se expropiara y Cariola condenó el lucro ya que “tiene incidencia en la mala calidad de la enseñanza”.

Pero menos de un año después, cuando llegó la crisis de la Universidad Arcis en 2014, la vehemencia y condena de los parlamentarios desapareció, y se separaron entre quienes excusaban de toda responsabilidad al Partido Comunista (las militantes de ese partido, Vallejo y Cariola), y los que hacían someras menciones, como Boric y Jackson.

Cariola afirmó que el PC “no tiene vínculo legal establecido, no ha sido jamás parte” de la quebrada casa de estudios, postura que fue duramente recriminada por la periodista Mónica González en la comisión investigadora. “Las sociedades relacionadas, si nosotros cuestionamos en una, hay que tener una sola vara”, dijo, al hacer mención a la inmobiliaria Libertad que controló la Arcis y retiró millonarias ganancias.

Pero si Jackson y Vallejo fueron hasta el fiscal Gajardo para pedirle máxima diligencia contra la U. del Mar y las universidades del grupo Laurete, cuando la Cámara de Diputados votó la creación de una comisión investigadora por la U. Arcis, se abstuvieron. El diputado de RD alegó que la comisión era “redundante e innecesaria” pues el caso era investigado por la justicia.

“Lo que he estado tratando de explicar es para qué sirve una comisión investigadora. Todos deseamos que se investigue lo que pasó en la U. Arcis, los responsables y los que estuvieron a cargo en los momentos donde hubo irregularidades que asuman las responsabilidades, pero la comisión no es el instrumento para eso”, dijo Jackson en una entrevista a El Mostrador en agosto de 2014. Boric, en tanto, se ausentó de la votación por estar con licencia médica, pero dijo que de haber estado presente habría aprobado la comisión investigadora.

Las discrepancias de los ex líderes estudiantiles por Venezuela

Venezuela es otro tema de constante discrepancia política para la bancada estudiantil.

En abril pasado se presentó un proyecto de acuerdo que respaldaba un informe del secretario general de la OEA contra el régimen de Nicolás Maduro por las violaciones a los derechos humanos, pero Boric y las diputadas comunistas votaron en contra y Jackson se abstuvo.

Esta semana hubo otra votación por la agresión que sufrieron parlamentarios de la Asamblea, que tiene mayoría opositora, y Vallejo y Cariola se pronunciaron a favor, pero Boric se abstuvo.

El texto rechazaba “enérgicamente” dicha agresión, que calificó como un “inaceptable atentado a las instituciones propias y fundamentales de un Estado Democrático”.

OAS,  la otra polémica comisión que dividió a la bancada

En marzo pasado, la Cámara de Diputados creó una comisión investigadora para recabar antecedentes sobre “eventuales irregularidades” en el eventual financiamiento de la constructora brasileña OAS a las campañas de la Presidenta Michelle Bachelet y de Marco Enríquez-Ominami.

Los diputados Boric y Jackson votaron a favor de investigar, pero Camila Vallejo se abstuvo y Karol Cariola no estuvo presente en la sala.